Las reservas brutas del Banco Central (BCRA) experimentaron una caída de US$352 millones durante la jornada del 23 de julio de 2026, interrumpiendo una racha de cuatro sesiones consecutivas de incrementos. El stock de divisas finalizó en US$48.684 millones, nuevamente por debajo de la barrera de los US$49.000 millones que el mercado monitorea como nivel de referencia.
¿Por qué cayeron las reservas del BCRA?
La disminución estuvo provocada por una combinación de pagos a organismos multilaterales y una valuación negativa de los activos externos que integran la composición de las reservas. El oro fue el factor más significativo en esta baja, retrocediendo 2,44% y restando aproximadamente US$175 millones del valor contable de las tenencias del Central. De forma paralela, otras monedas también registraron movimientos desfavorables: el euro cayó 0,30%, la libra bajó 0,48% y el yuan se apreció 0,03%, mientras que el yen se depreció 0,42%.
A pesar de esta caída de reservas, la autoridad monetaria mantuvo su postura compradora en el mercado oficial. Durante la sesión del 23 de julio, el BCRA adquirió US$45 millones en un volumen operado de US$408 millones, lo que representó una absorción del 11% del total negociado. Esta presencia positiva reflejó el compromiso de la institución con la acumulación de divisas pese al contexto desfavorable.
Acumulación de compras en 2026: un balance positivo
En términos acumulados, el desempeño del BCRA en julio de 2026 mantiene un saldo sólido. El saldo comprador del mes ascendió a US$1.591 millones, mientras que las compras acumuladas en el año llegaron a US$12.773 millones. El Central encadenó 133 ruedas consecutivas con saldo positivo, demostrando consistencia en su estrategia de acumulación.
Sin embargo, el promedio diario de compras mostró una moderación respecto a meses anteriores. En julio el promedio bajó a US$106 millones diarios, superior a los US$68 millones de junio pero por debajo de los US$137 millones registrados en mayo. Según análisis de Portfolio Personal Inversiones (PPI), el promedio móvil de cuatro ruedas descendió hasta US$35 millones diarios, muy alejado de los US$279 millones observados durante los primeros cuatro días de la semana anterior, reflejando una normalización después de operaciones en bloque vinculadas a deuda corporativa.
Cobertura cambiaria acotada y dólares en movimiento
Las señales de oferta oficial de cobertura cambiaria continuaron siendo limitadas durante esta etapa de julio. El interés abierto en futuros aumentó apenas US$34,5 millones en la rueda previa, acumulando una suba de solo US$9 millones desde el 15 de julio. Este contraste es notable frente a los US$862 millones registrados durante la primera quincena del mes. En el mercado secundario de instrumentos dólar linked, el volumen operado promedió US$75,2 millones en las últimas cinco ruedas, muy por debajo de los US$326 millones de la segunda semana de julio.
En el frente cambiario, el dólar mayorista volvió a mostrar presión alcista. La divisa avanzó 0,44% y cerró en $1.489,50 para la venta, aunque todavía se ubicó 20,08% por debajo del techo de la banda cambiaria fijado en $1.814,21. El dólar oficial A3500 subió 0,56% hasta $1.510,80. Entre los dólares financieros, el MEP avanzó 0,36% hasta $1.519,12, mientras que el contado con liquidación subió 0,94% y cerró en $1.579,53. El dólar blue aumentó 0,32% y finalizó en $1.560, ubicando la brecha entre el blue y el mayorista en 4,73%.
Tasas y expectativas para administradores de empresas
En el mercado de futuros, la curva operó con subas generalizadas durante el 23 de julio. Julio avanzó 0,54%, agosto subió 0,50%, septiembre ganó 0,46% y diciembre aumentó 0,46%, con una variación promedio de 0,42%. La tasa implícita de julio se ubicó en 0,77% mensual (9,19% anualizado), mientras que la de agosto alcanzó 1,55% (18,54% anualizado). En pesos, la TAMAR se mantuvo en 22,94%, mientras que la BADLAR subió de 21,88% a 22%.
Impacto para empresas: señales mixtas en el frente cambiario
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, la jornada del 23 de julio presentó un panorama complejo que requiere atención estratégica. Si bien el BCRA continuó comprando dólares de forma consistente, la caída de reservas por valuaciones negativas y pagos externos, combinada con la suba simultánea del dólar mayorista y los financieros, genera un escenario de volatilidad moderada que afecta directamente las decisiones de cobertura cambiaria.
La moderación en las compras del Central después de la semana anterior sugiere que el mercado normalizó operaciones tras liquidaciones puntuales. Para las pymes y empresas medianas, esto implica que la oferta oficial de cobertura seguirá siendo limitada, lo que incrementa la importancia de anticipar necesidades de divisas. Las tasas implícitas en futuros (cercanas al 18,54% anualizado para agosto) reflejan el costo de la cobertura y deben considerarse en la planificación financiera. El mantenimiento de la brecha del dólar blue en 4,73% respecto al mayorista también indica que persisten presiones sobre el tipo de cambio oficial, relevante para empresas que operan con importaciones o exportaciones.







