Las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzaron US$50.655 millones el 22 de agosto de 2026, marcando el nivel más elevado desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023 y el registro más alto desde septiembre de 2019.
¿Cuántas divisas acumuló el BCRA en 2026?
Desde el inicio de la cuarta etapa del plan monetario en enero de 2026, el organismo dirigido por Santiago Bausili incorporó US$13.793 millones. Durante agosto, la entidad registró US$466 millones en compras netas, con 17 jornadas consecutivas de saldo favorable en la adquisición de divisas. El viernes 22 de agosto sumó US$23 millones, continuando la racha positiva que consolida la posición de reservas.
El equipo económico fijó para 2026 una meta de acumulación que oscila entre US$10.000 y US$17.000 millones. Aunque ya se alcanzó el piso de ese rango a comienzos de junio, el Ministerio de Economía considera viable aproximarse al límite superior. Este objetivo resulta estratégico para respaldar el programa financiero del ministro Luis Caputo, particularmente ante los vencimientos de deuda previstos para 2026 y 2027.
Estrategia monetaria y estabilidad cambiaria
El BCRA optó por aumentar la emisión de pesos sin recurrir a instrumentos de esterilización, mientras que el Tesoro absorbe parte del exceso de liquidez mediante la emisión de deuda en moneda local. Esta combinación busca sostener la estabilidad del tipo de cambio y acotar el avance inflacionario. Los acuerdos de swaps con Estados Unidos y China se consolidan como complemento estratégico para contener posibles presiones sobre el dólar en escenarios de volatilidad.
Durante el primer trimestre de 2026, la prioridad estuvo en cubrir las necesidades de financiamiento del Ministerio de Economía, lo que limitó temporalmente la capacidad del BCRA para adquirir divisas. Desde entonces, la dinámica de compras se intensificó, reflejando tanto mejores condiciones externas como el compromiso de mantener reservas robustas.
Dólar mayorista en máximos: ¿a qué distancia del techo?
El dólar mayorista cerró el 22 de agosto en $1.499, apenas 50 centavos por debajo del máximo nominal de $1.499,50 alcanzado el 6 de agosto. Durante agosto, el tipo de cambio oficial acumuló un incremento de 14 pesos (0,9%), mientras que en lo que va de 2026 la suba totaliza 44 pesos (3%). El BCRA estableció el límite superior de la banda cambiaria en $1.868,54, dejando al dólar mayorista a 369,54 pesos o 24,7% de distancia del techo.
El volumen operado en el mercado de contado se mantuvo elevado, alcanzando 587,6 millones de dólares. En el segmento minorista, el dólar al público permaneció sin cambios a $1.515 para la venta en el Banco Nación, manteniéndose en ese nivel durante cuatro jornadas consecutivas. El BCRA informó que en el sistema financiero el dólar mayorista promedió $1.518,13 para la venta y $1.466,86 para la compra.
Dólar blue y cotizaciones paralelas
El dólar blue cerró sin cambios a $1.550 para la venta, acumulando un aumento de cinco pesos en la última semana. La cotización informal se mantiene en línea con la dinámica de contención del dólar oficial, reflejando las expectativas de estabilidad cambiaria que el equipo económico busca consolidar hacia adelante.
Impacto para empresas: reservas sólidas y previsibilidad cambiaria
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el récord de reservas internacionales del BCRA representa un colchón de estabilidad cambiaria crítico. Con US$50.655 millones acumulados, la autoridad monetaria dispone de recursos suficientes para intervenir en caso de presiones sobre el dólar, lo que reduce la volatilidad y facilita la planificación financiera de negocios que operan en dólares o dependen de importaciones. La meta de alcanzar US$17.000 millones en acumulación neta durante 2026 también fortalece la capacidad del país para honrar vencimientos de deuda, elemento que impacta directamente en la confianza de inversores y en el costo del financiamiento empresario. A medida que se acerca el cierre del año, la continuidad de este desempeño será clave para mantener la previsibilidad cambiaria que demandan las pymes y grandes empresas.







