La inflación mayorista de julio alcanzó 0,8%, un resultado que el Gobierno destacó como confirmación de su estrategia económica, aunque analistas advierten que factores transitorios —especialmente la caída del petróleo— podrían no repetirse en agosto y complicar la inflación minorista.
¿Qué mostró el índice mayorista en julio de 2026?
El Indec reportó en julio una variación mensual del 0,8% en el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), con una acumulación anual de 31,1% y un acumulado en lo que va del año de 16,6%. Los productos nacionales avanzaron 0,8% mientras que los importados subieron 0,5%, reflejando una desaceleración respecto de meses anteriores.
El factor determinante fue la caída de 9,2% en el precio del petróleo crudo durante julio, tras una baja de 5,3% en junio. Esta dinámica generó deflación en los productos primarios (caída de 2,2% contra 1,2% en junio), compensando presiones en manufacturas y energía que se mantuvieron cerca del 2% mensual, con un aumento de 1,8% en julio.
Petróleo: el factor clave que genera incertidumbre
La tranquilidad sobre los precios mayoristas enfrenta un desafío inmediato. Desde el 16 de agosto, el barril de Brent se mantiene por encima de US$ 90, llegando a cotizar en US$ 94 a mediados de la semana. Este repunte, vinculado a tensiones geopolíticas en Medio Oriente, abre dudas sobre si el combustible volverá a presionar los precios al consumidor en agosto.
Alejandro Giacoia, economista de EconViews, precisó que el petróleo representa cerca de 5% del índice mayorista y su caída de 9,17% en julio fue decisiva para el resultado general. Sin embargo, aclaró que el IPIM y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) utilizan metodologías diferentes y miden canastas distintas, por lo que un dato mayorista bajo no garantiza inflación minorista contenida.
Proyecciones para la inflación minorista de agosto
Pese a la caída mayorista, los analistas proyectan una inflación minorista de agosto entre 1,8% y 1,9%, apenas por debajo del 2,1% registrado en julio. Lucio Garay Méndez, economista de EcoGo, señaló que la dinámica minorista responde a otros factores: impuestos, tipo de cambio y estacionalidad. En alimentos y bebidas, estimó una tasa en torno de 1,6%, independiente de los precios mayoristas.
Santiago Bausili, presidente del BCRA, expresó optimismo durante el FIEL Premium Meeting al señalar que mediciones de alta frecuencia de las primeras dos semanas de agosto sugieren una inflación menor a la de julio e incluso por debajo del 1,9% de junio. Las consultoras Analytica, LCG, EconViews y EcoGo alinearon sus proyecciones en ese rango, reforzando la idea de una tendencia descendente en los últimos meses.
¿Qué significa este dato para las empresas argentinas?
Para administradores y dueños de empresas, los datos de inflación mayorista y minorista tienen implicaciones directas en la gestión de costos y márgenes. Un índice mayorista bajo como el de julio (0,8%) sugiere presión moderada en los costos de producción y compra de insumos, lo que facilita la planificación financiera a corto plazo. Sin embargo, la volatilidad del petróleo introduce incertidumbre: si los combustibles vuelven a subir en agosto, transportistas y empresas con alta dependencia energética enfrentarán nuevas presiones.
La estabilidad relativa del tipo de cambio en julio (que permitió que los importados subieran solo 0,5%) también es crítica: cualquier movimiento cambiario impactará directamente en los costos de bienes importados y en la competitividad de las exportaciones. Empresas que operan con márgenes ajustados deben monitorear tanto la evolución del petróleo como las expectativas de inflación para 2026 (proyectadas en 30% según el BCRA) y ajustar estrategias de precios y financiamiento en consecuencia.







