El Gobierno impulsa una transformación profunda en el régimen de biocombustibles mientras administra los aumentos inmediatos de precios. La Secretaría de Energía autorizó el 4 de agosto de 2026 una actualización de los precios mínimos de adquisición del biodiésel y bioetanol destinados a la mezcla obligatoria con gasoil y naftas, mediante las resoluciones 188 y 189/2026 del Ministerio de Economía.
¿Cuánto suben los biocombustibles en agosto de 2026?
El biodiésel registró un incremento del 4%, llegando a $2.001.063 por tonelada, mientras que el bioetanol de caña de azúcar y maíz creció aproximadamente 1,75%. Se trata de una actualización mensual prevista por la normativa vigente, aunque en un contexto donde el Gobierno busca contener presiones adicionales sobre los combustibles. Pocos días antes, la administración había postergado parte de la actualización del impuesto a los combustibles líquidos para limitar el impacto inflacionario.
YPF continúa absorbiendo parte de los mayores costos para moderar el traslado a los surtidores, bajo la lógica de "te ayudo, me ayudás", según explicó Horacio Marín frente a la suba del 20% que mostró el Brent durante julio de 2026.
El proyecto oficial: cambios estructurales en el mercado de biocombustibles
En paralelo a estos ajustes puntuales, el Senado avanza con el proyecto oficial para reemplazar la Ley 27.640, vigente desde 2021. La iniciativa impulsada por La Libertad Avanza y firmada por Patricia Bullrich propone abandonar el esquema de precios administrados e implementar un sistema con menor intervención estatal, mayor competencia y referencias de paridad de importación para la formación de precios.
Tres proyectos están en discusión en la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado: el del oficialismo (con mayor respaldo tras incorporar modificaciones en nueve artículos), uno de la senadora salteña Flavia Royón y otro de la cordobesa Alejandra Vigo. El proyecto oficial concentra el mayor consenso político.
Impacto de elevar los cortes obligatorios: ¿cuánto subirían los combustibles?
Elevar el corte obligatorio de biodiésel al 10% (desde el actual 7,5%) implicaría un aumento cercano al 3% en el precio final de los combustibles, según estimación de Mauricio Martin, vicepresidente ejecutivo de Midstream y Downstream de YPF, citada en un informe de Epyca Consultores. El bioetanol en naftas pasaría del 12% al 15%.
En un contexto donde la desaceleración inflacionaria es uno de los principales activos políticos del Gobierno, cualquier presión adicional sobre nafta y gasoil adquiere dimensión que trasciende al sector energético. El nuevo equilibrio competitivo favorecería principalmente a las grandes compañías integradas y a refinadoras con capacidad de co-procesamiento.
Novedades: SAF, biometano y co-procesamiento
El proyecto incorpora actividades sin marco específico en la legislación argentina actual:
- Combustibles sostenibles para aviación (SAF): régimen promocional propio con beneficios fiscales y libertad de comercialización.
- Biobunker para transporte marítimo: marco legal específico para acelerar inversiones.
- Biometano: régimen promocional con libertad de comercialización.
- Co-procesamiento: permitirá que refinadoras incorporen materia prima renovable durante la producción de gasoil, computando ese volumen dentro del corte obligatorio hasta un máximo del 3%, de manera gradual.
La creación de un mercado electrónico único, transparente y de acceso público reemplazará el sistema de asignación administrada vigente, buscando aumentar la transparencia y competencia.
Ganadores y perdedores: el impacto regional y por tamaño empresarial
El nuevo régimen modifica significativamente el equilibrio competitivo del sector. Los grandes productores de biocombustibles con mayor escala e integración vertical tendrían mejores condiciones para desenvolverse en un sistema con menor regulación. Las refinadoras ampliarían su participación mediante co-procesamiento, compitiendo en un mercado mucho más flexible.
Sin embargo, el análisis de Epyca advierte que el nuevo régimen elimina los mecanismos que sostienen a elaboradores de menor escala. Al desaparecer los subsidios cruzados y protecciones geográficas de la ley actual, las pequeñas y medianas empresas deberán competir directamente con refinadoras y grandes exportadoras en un mercado unificado, con menor escala de producción y menor integración vertical.
A nivel regional, los tres puntos porcentuales adicionales del corte obligatorio de bioetanol quedarían liberados a la competencia. La mayor productividad de plantas de maíz ubicadas en Córdoba, Santa Fe y San Luis podría desplazar producción azucarera del NOA (Tucumán, Salta, Jujuy), reabriendo un histórico debate sobre el impacto regional de la política energética.
Interrogantes pendientes: precios, dumping y administración del mercado
El proyecto despierta cuestionamientos sobre la formación de precios. Al utilizar paridad de importación como referencia, distintos sectores advierten sobre la posibilidad de habilitar ingreso de biocombustibles importados a precios de dumping si la reglamentación no establece criterios claros de calidad y composición. El texto actual deja esa definición en manos de la autoridad de aplicación sin fijar obligaciones específicas.
Otro interrogante pendiente es qué organismo administrará el futuro mercado electrónico y cuál será el sistema de auditoría del co-procesamiento. Estos aspectos, aún no definidos, serán determinantes para la implementación efectiva del nuevo régimen.
Qué significa para empresas y administradores: impacto en costos y competitividad
Para dueños y administradores de empresas, esta reforma genera escenarios diferenciados según el tamaño y modelo de negocio. Las compañías grandes con integración vertical en refino y distribución verán oportunidades de expansión en un mercado desregulado, mientras que las pymes del sector enfrentarán presión competitiva mayor sin protecciones de precio.
A nivel operativo, el aumento del 3% estimado en costos de combustibles impactará directamente en logística y transporte. Las empresas del NOA dependientes del bioetanol azucarero deberán evaluar competitividad frente a alternativas de maíz. La creación del mercado electrónico único ofrecerá mayor transparencia en precios, pero también eliminará márgenes protegidos. Para sectores de aviación y transporte marítimo, los regímenes promocionales de SAF y biobunker abren oportunidades de inversión a largo plazo en transición energética, alineadas con exigencias de mercados internacionales.







