Las cuentas fiscales provinciales mostraron un giro hacia el deterioro durante 2025 tras el ajuste aplicado el año anterior. Según un relevamiento de la Fundación Libertad y Progreso, las 23 jurisdicciones con información disponible incrementaron su gasto primario en términos reales un 8,9% respecto de 2024, erosionando los resultados equilibrados que habían logrado en el ejercicio previo.
¿Qué explica el aumento del gasto provincial en 2025?
El crecimiento del gasto se produjo después del fuerte ajuste registrado durante 2024, primer año de la gestión de Javier Milei, cuando las provincias enfrentaron caídas en transferencias discrecionales de la Nación. En ese contexto, los distritos comprimieron sus gastos y lograron resultados positivos. Durante 2025, en cambio, comenzó una recomposición del gasto que los datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) cuantificaron: en el primer semestre del año, el gasto primario provincial había aumentado 23% real interanual, mientras que los ingresos crecían apenas 10,5%.
Aunque parte de esa expansión respondió a un efecto rebote frente al piso excepcional de 2024, la recuperación continuó durante el resto del año y terminó superando el crecimiento de los recursos disponibles. Al cierre de 2025, el consolidado provincial pasó de superávit a déficit tanto en el resultado primario como en el financiero.
Disparidades regionales en el gasto: cuáles fueron los mayores aumentos
El incremento del gasto se verificó en todas las jurisdicciones analizadas, aunque con diferencias muy marcadas. Santiago del Estero encabezó la expansión con una suba real del 48,1%, seguida por Neuquén (22,5%), Jujuy (18,8%) y Formosa (18%). Otras doce provincias también registraron aumentos de dos dígitos. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el gasto primario creció 9,1%, mientras que en la provincia de Buenos Aires avanzó 1,4%.
El resultado fiscal fue negativo: 19 de las 23 jurisdicciones mostraron deterioro en sus cuentas. Más significativo aún, nueve distritos que habían terminado 2024 con superávit pasaron a mostrar déficit primario: CABA, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El contraste con el equilibrio fiscal nacional
El deterioro provincial adquiere relevancia porque ocurrió mientras el Gobierno nacional sostenía su propia estrategia de equilibrio fiscal. El Sector Público Nacional terminó 2025 con un superávit financiero equivalente a aproximadamente 0,2% del PBI y un resultado primario de 1,4% del PBI, según informó el Ministerio de Economía. Esa divergencia refleja dinámicas fiscales opuestas entre Nación y provincias.
Ingresos Brutos: la tensión tributaria que resurge
El deterioro de las cuentas provinciales reabre una discusión crítica sobre la reducción de impuestos locales, especialmente Ingresos Brutos. Este gravamen es una de las principales fuentes de recursos propios de las provincias, pero su carácter acumulativo —grava las distintas etapas de producción y comercialización— lo hace controversial.
Según Libertad y Progreso, el compromiso asumido en el Consenso Fiscal de 2017 de reducir progresivamente las alícuotas quedó suspendido y posteriormente abandonado. La industria manufacturera debía converger hacia una alícuota de 0%, pero actualmente enfrenta una mediana provincial de 1,5%. En electricidad, gas y agua la mediana alcanza 3,1%, frente a una meta original de 0%, mientras que en intermediación financiera llega al 8,5%, contra el 5% previsto. La entidad plantea retomar un esquema de reducción gradual de Ingresos Brutos acompañado por metas de gasto verificables.
Dependencia provincial y negociaciones presupuestarias 2027
Las provincias mantienen una fuerte dependencia de los recursos de origen nacional. El Presupuesto Abierto de 2026 muestra que dentro de los recursos corrientes del sector público provincial consolidado, los de jurisdicción nacional representan una porción mayoritaria, mientras que los recursos propios tributarios constituyen el principal componente de la recaudación provincial.
Durante 2026, la Nación otorgó anticipos financieros a distintas provincias. En abril se habilitaron anticipos de hasta $400.000.000,00 para un conjunto de provincias y en julio se dispuso un mecanismo similar para Córdoba. En ese marco, el debate fiscal ya se proyecta sobre el Presupuesto 2027: mientras los gobernadores buscan asegurarse recursos para sostener sus presupuestos, el Gobierno nacional intenta mantener el equilibrio fiscal como eje de su programa.
Implicaciones para empresas y administradores: el escenario fiscal provincial hacia adelante
Para dueños y administradores de empresas, el giro hacia el déficit fiscal provincial tiene consecuencias directas. La presión sobre las cuentas provinciales tiende a traducirse en aumentos de impuestos locales —especialmente Ingresos Brutos— o en recortes de servicios e inversión pública que afectan la competitividad regional. La tensión entre el equilibrio fiscal nacional y el deterioro provincial también genera incertidumbre regulatoria: las negociaciones sobre el Presupuesto 2027 definirán tanto los niveles de transferencias como la capacidad de las provincias de sostener o reducir la presión tributaria. Empresas con operaciones multijurisdiccionales enfrentan un panorama de posibles cambios en alícuotas y esquemas de retención que requiere monitoreo continuo de las decisiones provinciales.







