El conflicto recrudecido en el Golfo Pérsico vuelve a presionar los precios internacionales del Gas Natural Licuado (GNL), profundizando la crisis de costos que enfrenta la industria argentina. Con la tregua entre Estados Unidos e Irán rota y nuevas operaciones militares en curso, el suministro de gas que el país importa para cubrir el déficit invernal se torna más caro e incierto, agravando un escenario ya complicado para las empresas manufactureras.
¿Por qué el GNL es crítico para Argentina en invierno?
Durante los meses de invierno, el consumo total de gas natural en el país alcanza hasta 180 millones de metros cúbicos diarios, muy superior a la producción local actual de aproximadamente 140 millones diarios. Esa brecha obliga a importar GNL para mantener el suministro, especialmente a usuarios residenciales. Sin embargo, en 2026, la industria y las centrales térmicas no tienen garantizado el abastecimiento y deben procurarlo al precio que impone el mercado internacional, generando una presión adicional sobre sus costos operativos.
El efecto sándwich que asfixia a las fábricas
Según la consultora Industria y Desarrollo (I+D), liderada por Diego Coatz, ex director ejecutivo de la UIA, el sector fabril sufre un "efecto sándwich" de difícil escape. Por un lado, enfrenta caída de ventas (principal problema para el 83% de las firmas relevadas), demoras en pagos de clientes y competencia de importaciones, especialmente de China. Por el otro, los costos de energía eléctrica para grandes usuarios subieron 79%, empujados por el precio del gas sin perspectiva de alivio inmediato.
En la última licitación realizada el 25 de junio, Enarsa ofreció 392 millones de metros cúbicos para agosto, pero logró adjudicar solo 264 millones (dos tercios del volumen) debido a los precios elevados. La demanda residencial pagó USD 18,58 por millón de BTU, mientras que industrias y centrales térmicas debieron afrontar un sobrecosto adicional calculado sobre la base del precio europeo TTF más gastos de transporte.
Tensiones globales que limitan la oferta de GNL
El mercado internacional de GNL enfrenta una situación crítica según análisis de The Economist. La demanda asiática superó a la europea por un verano extremadamente caluroso en Asia, mientras que Qatar, principal exportador, reduce sus envíos por el conflicto en el Golfo. Los precios del GNL en Asia y Europa se mantienen 62% y 48% respectivamente por encima de los niveles de febrero de 2026.
Las reservas de gas en Europa están en sus niveles más bajos en 15 años para esta época del año, tras un invierno severo. Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, advierte que el precio internacional del GNL "no podrá disminuir de USD 14 o a lo sumo USD 13 por millón de BTU", y que la evolución dependerá del clima y de cuántos días de corte de suministro haya en agosto.
El mercado global enfrenta tres riesgos principales: retrasos en la recuperación de envíos desde el Golfo, eventos climáticos extremos que eleven la demanda, y fallas de infraestructura. El Banco Mundial estima que Qatar podría dejar un déficit acumulado de hasta 40 millones de toneladas de GNL hacia fines de 2026, equivalente al 10% del suministro global de 2025. Los envíos desde África y Australia no alcanzan para compensar.
Un dato esperanzador en Vaca Muerta
Paradójicamente, mientras la industria sufre por los precios del GNL importado, Argentina logró un avance significativo en 2025 reduciendo la quema o venteo de gas asociado a la extracción de petróleo. Según el Global Gas Flaring Tracker del Banco Mundial, basado en datos satelitales, Argentina junto a Siria, Kazajistán, Estados Unidos e India mostró una evolución virtuosa.
El desarrollo de Vaca Muerta generó inicialmente cuellos de botella en infraestructura que aumentaron la quema de gas. Sin embargo, nuevos gasoductos y ampliaciones de procesamiento mitieron el problema. El gasoducto Perito Moreno (antes Presidente Néstor Kirchner), inaugurado en invierno de 2023 pero operativo a pleno desde mediados de 2024, aumentó la capacidad de transporte en 50% y contribuyó a la reducción marcada en volumen e intensidad de venteo durante 2025.
Impacto para empresas argentinas: el dilema del corto y largo plazo
Para las pymes y empresas manufactureras argentinas, la situación presenta un dilema complejo. En el corto plazo, los precios elevados del GNL importado significan costos energéticos insostenibles que presionan márgenes ya ajustados por la caída de ventas. Infobea reportó que 130 fábricas pararon o sufrieron cortes de suministro, y algunas enfrentan multas por incumplimiento de consumo mínimo técnico, lo que genera litigios judiciales.
Sin embargo, a mediano y largo plazo, la valorización de Vaca Muerta y los proyectos de exportación de GNL argentino podrían transformar el panorama energético nacional. Esos proyectos tardarán al menos un año y medio más en materializarse, pero posicionarían a Argentina como exportador regional y reduciría la dependencia de importaciones costosas. La pregunta urgente para administradores de empresas es cómo sobrevivir al invierno de 2026 mientras se espera esa transformación estructural.







