Durante el gobierno de Javier Milei, el poder adquisitivo de los argentinos mostró un comportamiento muy desigual. Mientras que algunos grupos poblacionales lograron aumentar sus ingresos reales desde noviembre de 2023 hasta junio de 2026, otros experimentaron pérdidas significativas. Según un análisis del economista Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), solo dos sectores ganaron contra la inflación en este período.
¿Quiénes ganaron contra la inflación desde noviembre de 2023?
Los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y los jubilados que cobran únicamente sus haberes mensuales fueron los únicos dos grupos que registraron un aumento real en sus ingresos. Ambos sectores se vieron favorecidos porque sus montos están indexados por inflación, aunque con un rezago de dos meses.
En el caso de la AUH, el crecimiento fue particularmente notable: los receptores acumularon un aumento real de 100,5% entre noviembre de 2023 y junio de 2026, lo que significa que su ingreso se duplicó. Expresado en términos más concretos, estos beneficiarios obtuvieron un ingreso extra equivalente a 26 AUH del valor de noviembre de 2023.
Los jubilados sin bono compensatorio experimentaron un incremento real más modesto pero igualmente positivo: 9,1% en el mismo período, equivalente a 1,2 haberes adicionales de noviembre de 2023.
¿Cuánto perdieron los asalariados y empleados públicos?
Entre los grupos que vieron reducido su poder adquisitivo, los empleados privados registrados fueron los menos afectados, con una baja real de 3,6% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. A pesar de esta caída, acumularon una pérdida equivalente a un salario completo de noviembre de 2023.
Los jubilados que perciben sus haberes mensuales más un bono fijo de hasta $70.000 (congelado desde marzo de 2024) sufrieron una caída real de 9,7%. Según Argañaraz, para que ese bono compensatorio mantuviera el poder adquisitivo de noviembre de 2023, debería alcanzar los $155.000 en lugar de $70.000. La pérdida acumulada en este grupo equivale a 1,9 ingresos de noviembre de 2023.
Los empleados públicos fueron los más afectados. Los trabajadores provinciales registraron una caída de 9,8% en sus ingresos reales, equivalente a 3,4 salarios de noviembre de 2023. Los empleados públicos nacionales sufrieron un desplome mucho mayor: 36,5% de caída real, lo que representa una pérdida acumulada de 8,8 salarios de ese período.
Factores que determinarán la evolución futura del poder adquisitivo
La trayectoria de los ingresos reales en los próximos meses dependerá de dinámicas distintas según el tipo de ingreso. Para los beneficiarios de AUH y jubilados, el poder adquisitivo mejorará levemente si la inflación continúa desacelerándose, ya que sus montos se ajustan automáticamente.
En el sector público, tanto nacional como provincial, Argañaraz advierte que es poco probable que haya una mejora del poder adquisitivo dado el contexto de estrechez fiscal. Para los empleados privados formales, la recuperación dependerá del desempeño de la actividad económica y la productividad.
Debilidad económica limita recuperación del empleo privado
Los datos disponibles muestran una recuperación económica lenta y concentrada. La actividad económica (EMAE) cayó 0,5% mensual en mayo de 2026, encadenando su segundo retroceso consecutivo, y apenas creció 0,2% interanual. Durante los primeros cinco meses de 2026, la economía acumuló una expansión de 1,7%.
Según la consultora Invecq, la recuperación se concentró en sectores intensivos en capital como el agro y la minería, lo que limitó su impacto sobre el mercado laboral. Desde noviembre de 2023, el empleo privado registrado perdió 235.000 puestos, con la industria (83.000), la construcción (61.000) y el comercio (9.300) entre los sectores más afectados.
A esta caída de empleo se suma la debilidad de los salarios. Los salarios registrados subieron 1,8% en mayo de 2026, pero esto representa una caída real de 3,4% interanual. En el sector privado, los aumentos fueron de 2% con una baja real del 2,9% interanual, mientras que en el sector público avanzaron 1,5% con una caída real del 4,3% interanual.
En el promedio de los primeros cinco meses de 2026, el salario registrado cayó 3,1% interanual en términos reales. El sector privado registró una baja real del 3,2%, mientras que el sector público reflejó una caída del 3%.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta dinámica de ingresos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, esta divergencia en el poder adquisitivo genera un escenario complejo. La pérdida de capacidad de compra en empleados privados formales y públicos impacta directamente en la demanda de bienes y servicios, limitando las oportunidades de crecimiento en sectores como comercio, construcción e industria manufacturera.
Al mismo tiempo, la concentración de la recuperación económica en agro y minería refleja una estructura productiva desequilibrada. Las empresas en sectores no primarios enfrentan un mercado laboral contraído (235.000 puestos perdidos desde noviembre de 2023) y consumidores con ingresos reales menores, lo que presiona márgenes y rentabilidad.
Para las pymes que dependen del mercado interno, la caída real de salarios del 3,1% promedio en los primeros cinco meses de 2026 es particularmente crítica. Los administradores de negocios deben considerar que la recuperación será lenta y selectiva, concentrada en sectores específicos, mientras que la masa salarial real del empleo formal privado continúa debilitándose simultáneamente por la caída del empleo y de los ingresos.







