Los inversores Robert Kiyosaki y Jim Rogers mantienen una perspectiva alcista sobre el oro y la plata tras las correcciones recientes, aprovechando lo que consideran oportunidades de compra en mercados volátiles durante julio de 2026.
¿Cuánto cayeron el oro y la plata en la última corrección?
El oro retrocedió desde un máximo cercano a US$ 5.405 hasta aproximadamente US$ 4.006, lo que representa una caída de cerca del 26% según los datos analizados. La plata mostró una volatilidad aún más pronunciada: descendió desde US$ 118 hasta US$ 56, perdiendo más de la mitad de su valor desde el máximo registrado durante el mismo período de julio de 2026.
Estos movimientos extremos pusieron a prueba la confianza de los inversores y generaron oportunidades para quienes mantenían capital disponible. Kiyosaki aprovechó explícitamente esta corrección para aumentar sus posiciones en ambos metales, interpretando la caída como una fase temporal dentro de una tendencia alcista de largo plazo.
La estrategia de compra de Kiyosaki durante la corrección
Robert Kiyosaki, autor de "Padre Rico, Padre Pobre", afirmó que compró más oro y plata durante la última caída como parte de una estrategia disciplinada de acumulación. Su enfoque contrasta deliberadamente con el comportamiento emocional que, a su juicio, caracteriza a muchos inversores: comprar cuando los precios suben por miedo a perderse una oportunidad y vender cuando caen por pánico.
Para Kiyosaki, una corrección severa representa una prueba de disciplina y una ocasión para fortalecer posiciones en activos que considera fundamentales. Sin embargo, esta estrategia no elimina los riesgos: una caída que parece temporal puede prolongarse, y una posición abierta durante la volatilidad puede sufrir nuevos descensos antes de cualquier recuperación.
El razonamiento detrás de esta compra se vincula con sus preocupaciones estructurales sobre la economía global. Kiyosaki ha expresado desconfianza hacia los bancos centrales y los líderes políticos, instituciones que, según su perspectiva, influyen en la estabilidad del dinero y generan devaluación de las monedas fiduciarias mediante inflación persistente.
¿Por qué Rogers mantiene optimismo pese a la volatilidad?
Jim Rogers ha sostenido una posición alcista sobre ambos metales durante años, aunque su enfoque es más cauteloso respecto del timing de entrada. Rogers indicó anteriormente que, si los precios bajaban, esperaba tener "la inteligencia suficiente para comprar más", lo que refleja una visión similar a la de Kiyosaki pero con mayor énfasis en la paciencia.
Rogers advierte que el camino hacia un posible repunte estará marcado por retrocesos severos y alta volatilidad. Esta advertencia es crucial: una tendencia alcista puede coexistir con descensos profundos que pongan a prueba incluso a inversores con convicciones firmes. La diferencia entre US$ 5.405 y US$ 4.006 en el oro, o entre US$ 118 y US$ 56 en la plata, ilustra cómo los movimientos extremos pueden impactar de manera significativa en los resultados finales.
Los fundamentos detrás del optimismo sobre metales preciosos
Tanto Kiyosaki como Rogers vinculan su perspectiva alcista con factores macroeconómicos estructurales. Entre ellos figuran:
- Niveles elevados de deuda gubernamental que generan presión inflacionaria
- Pérdida constante de poder adquisitivo en las monedas fiduciarias
- Tensiones geopolíticas que aumentan la demanda de activos de refugio
- Desconfianza institucional hacia bancos centrales y gobiernos
Desde esta perspectiva, el oro y la plata funcionan como activos tangibles capaces de preservar valor durante períodos de incertidumbre monetaria. A diferencia de los activos financieros tradicionales, estos metales no dependen de la solvencia de una institución específica ni generan riesgo de contraparte.
El desafío emocional de invertir en metales volátiles
La corrección reciente expone uno de los problemas más persistentes en los mercados de activos: el comportamiento emocional de los inversores. Cuando un activo recibe amplia atención pública y sube rápidamente, el miedo a perderse una oportunidad impulsa compras tardías. Inversamente, cuando sobreviene una caída, el pánico puede convertir una corrección temporal en una pérdida definitiva para quienes venden sin un plan previo.
La volatilidad también afecta a inversores que creen tener una perspectiva de largo plazo. Aunque una tesis alcista termine cumpliéndose, una posición puede sufrir pérdidas relevantes antes de que el mercado retome la dirección esperada. Por esa razón, Kiyosaki reitera que no actúa como asesor financiero y anima a sus lectores a investigar por cuenta propia.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la dinámica del oro y la plata tiene implicaciones directas. En contextos de inflación persistente y volatilidad cambiaria —como el que enfrenta Argentina durante 2026—, estos metales representan una alternativa de diversificación de reservas de valor.
Las empresas exportadoras, en particular, pueden considerar posiciones en metales preciosos como cobertura contra la devaluación de monedas fiduciarias. Asimismo, la percepción global sobre la estabilidad monetaria influye en el acceso a financiamiento internacional y en los costos de endeudamiento para empresas argentinas.
La volatilidad de estos activos también afecta a empresas que operan en mercados internacionales: cambios en los precios del oro y la plata pueden modificar la rentabilidad de operaciones en divisas y alterar el valor de activos o pasivos denominados en monedas extranjeras. Por ello, monitorear las perspectivas de inversores como Kiyosaki y Rogers permite a los administradores anticipar movimientos en los mercados globales que impacten sus decisiones de inversión y financiamiento.







