Los gobernadores de Salta y Jujuy se alinearon con la Nación en materia minera, pero condicionaron su apoyo a inversiones concretas en infraestructura regional. Durante su participación en el Council of the Americas, realizado el jueves en el Hotel Alvear, los mandatarios Gustavo Sáenz y Carlos Sadir plantearon que el desarrollo del sector extractivo requiere obras viales, ferroviarias, energéticas y de conectividad que históricamente han estado postergadas en el Norte argentino.
¿Qué compromisos asumió la Casa Rosada con los gobernadores del Norte?
Previo al panel de minería, Sáenz y Sadir cerraron un acuerdo con Diego Santilli en Casa Rosada. Los mandatarios se comprometieron a proporcionar los votos necesarios para eliminar el régimen de zonas frías en provincias del centro del país. A cambio, el Gobierno nacional se comprometió a implementar el régimen de "zonas cálidas" para subsidiar la energía eléctrica en el norte, medida que beneficiará directamente a los proyectos mineros de la región.
Este acuerdo marca un cambio en la postura de ambos gobernadores, quienes ahora trabajan de manera coordinada con Nación en lugar de mantener una relación confrontacional. "Estamos trabajando con Nación, buscando terminar con las rutas más importantes, agilizando los ramales porque la logística es fundamental, el gas y la electricidad", afirmó Sáenz durante su exposición.
Infraestructura: la demanda central del Norte minero
Los mandatarios fueron explícitos en sus reclamos. Sáenz enumeró las prioridades: rutas, ramales ferroviarios, corredor bioceánico y conectividad energética. Según su planteo, estas inversiones nunca se concretaron a pesar de ser esenciales para que las empresas mineras desarrollen sus proyectos de manera eficiente.
Sadir, por su parte, reconoció que se han reactivado algunas obras viales, pero señaló que "no se hizo ninguna obra en el corredor bioceánico y las rutas se van deteriorando al no hacer obra pública". Ambos gobernadores enfatizaron que la logística es fundamental para que la minería genere el impacto económico esperado en la región.
El planteo de los mandatarios del Norte pone nuevamente sobre la mesa las diferencias históricas entre la región y el centro del país. "Los del Norte nos sentimos postergados, aislados y con asimetrías marcadas con respecto al centro", expresó Sáenz, quien a su vez llamó a "dejar de lado las peleas y las retóricas fundamentalistas que no nos llevan a ningún lugar".
RIGI y proyectos mineros en marcha: el avance concreto
Sadir destacó que Jujuy fue la segunda provincia en adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y que esa decisión temprana comienza a mostrar resultados. Ya está en ejecución el primer proyecto RIGI aprobado en la provincia, y se espera la aprobación de otro vinculado al litio que permitirá superar los niveles actuales de exportación.
El gobernador jujeño también informó que en la actualidad hay 98 empresas trabajando en exploración de emprendimientos mineros en litio, cobre y plata. Además, resaltó el potencial de la energía solar provincial como ventaja competitiva para los proyectos mineros, que requieren grandes volúmenes de electricidad para su operación.
Empleo local y cadena de valor: condiciones para las inversiones
Ambos gobernadores pusieron énfasis en que la minería debe generar beneficios tangibles para las comunidades locales. Sáenz fue claro: "No queremos empresas meramente extractivas". Su exigencia es que las compañías trabajen junto con proveedores locales y habitantes de las zonas mineras, generando una cadena de oportunidades para todos.
El gobernador salteño destacó el funcionamiento de mesas de trabajo entre empresas, proveedores y comunidades. "Exigimos que el trabajo sea local, pero nos ocupamos de capacitar a la gente para las necesidades de la empresa", sostuvo. Este enfoque busca asegurar que la llegada de inversiones mineras se traduzca en empleo y mejora de las condiciones económicas de la región.
Impacto para las pymes y empresas del Norte argentino
Para los administradores y dueños de empresas en el Norte, este acuerdo entre gobernadores y Nación abre oportunidades concretas. La expansión del sector minero genera demanda de servicios, logística, energía y proveedores locales. Las obras de infraestructura que se prometen —rutas, ferrocarriles, conectividad energética— mejorarán las condiciones operativas de cualquier negocio en la región.
Sin embargo, el avance dependerá de que el Gobierno nacional cumpla con sus compromisos. La presión de los gobernadores del Norte sugiere que esta es una condición no negociable para mantener la estabilidad política necesaria para que las inversiones mineras prosperen. Para las empresas locales, el resultado de esta negociación determinará si realmente pueden beneficiarse de la bonanza minera o si esta seguirá siendo una oportunidad perdida para el desarrollo regional.







