Carlos Melconian, economista que presidió el Banco Nación entre 2015 y 2017 durante la gestión de Mauricio Macri, advirtió hoy que la administración de Javier Milei enfrenta un dilema económico sin soluciones simultáneas. Según su análisis, el Ejecutivo no podrá resolver a la vez la falta de reservas internacionales, la reactivación económica, el colapso inflacionario y la compra de dólares que requiere.
¿Qué dijo Melconian sobre el tipo de cambio?
El economista cuestionó la apreciación actual del peso, argumentando que mantener un tipo de cambio restrictivo en contexto recesivo resulta perjudicial para los empresarios. Melconian señaló que "los costos en dólares en la Argentina son asfixiantes" y que aplicar una "tenaza cambiaria" durante la implementación de reformas de largo plazo podría llevar a la quiebra a empresas argentinas. Su postura se alinea con economistas como Roberto Frenkel y Miguel Ángel Broda, quienes abogan por un dólar más elevado, distanciándose de visiones como la de Ricardo Arriazu, más cercano a las posiciones oficiales.
El dilema de cuatro objetivos simultáneos
Durante su intervención en el programa "No vale arrugar" de radio Splendid, Melconian planteó un escenario donde el gobierno deberá priorizar: no es posible lograr a la vez reservas internacionales, reactivación económica, control inflacionario y estabilidad cambiaria. "Las cuatro cosas juntas no va a poder, va a tener que elegir", afirmó, sugiriendo que modificaciones en la estrategia económica resultan inevitables si el Ejecutivo pretende mejorar las condiciones macroeconómicas.
Inflación: el fantasma de la inercialidad
Melconian relativizó la importancia de variaciones menores en el índice inflacionario. Consideró "anécdota" que la inflación de julio de 2026 haya sido del 2,1% en lugar del 1,9%, cuando el indicador anualizado ronda el 25% a 30%. A su juicio, aunque el gobierno cuenta con superávit fiscal, seca monetaria y estabilidad cambiaria forzada, la expectativa e inercialidad inflacionaria requieren varios años para normalizarse, tal como ocurrió en planes de shock previos como el Austral y la Convertibilidad.
El economista criticó las promesas iniciales del gobierno respecto a un colapso inflacionario rápido. Señaló que incluso bajo gobiernos militares con ministros de reconocida trayectoria como Roberto Alemann, Adalbert Krieger Vasena y Alvaro Alsogaray, sin restricciones parlamentarias, el descenso de la inflación resultó complejo debido a factores de expectativa.
Perspectivas hacia 2027 y la necesidad de cambios
Melconian enfatizó que el gobierno "va a tener que cambiar, va a tener que modificarse" si desea continuar en el poder más allá de 2027. Comparó la situación actual con gobiernos previos: ni es comparable a Menem en 1994 (que creció al 8% con inflación del 6% anual), ni a Kirchner en 2006 (con reelección garantizada), ni a Cristina Kirchner en 2010 (con precios internacionales favorables). Aunque la situación actual resulta mejor que la de 2014, 2018 o 2022, según Melconian, "no le da el cuero para todo".
El economista también cuestionó la reciente medida oficial que permite a los bancos prestar en dólares a empresas que no generan ingresos en esa moneda, pronosticando que esta iniciativa "no va a ir a ningún lado".
Implicancias para empresarios y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, el análisis de Melconian representa una señal de alerta sobre la sostenibilidad de la estrategia económica actual. La tensión entre estabilidad cambiaria y reactivación económica impacta directamente en los costos operativos en dólares, un factor crítico para empresas importadoras, exportadoras y aquellas con deudas en moneda extranjera. Si el gobierno prioriza otras variables sobre el tipo de cambio, como sugiere Melconian, los empresarios podrían enfrentar presiones adicionales. Adicionalmente, la incertidumbre sobre qué objetivo prevalecerá en la política económica complica la planificación financiera de mediano plazo para las pymes y grandes empresas argentinas.







