La administración libertaria acelera en el Senado la aprobación de reformas antes del receso invernal. Tras las negociaciones con gobernadores y aliados parlamentarios, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada será tratado el jueves 16 de julio de 2026, aunque con modificaciones respecto a su versión original.
¿Qué cambios tendrá la Ley de Tierras?
El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada introduce un nuevo régimen para agilizar desalojos y modifica las reglas sobre adquisición de tierras por extranjeros. Según fuentes parlamentarias, la iniciativa sufrirá ajustes en el recinto para obtener respaldo de los aliados políticos del oficialismo.
Los cambios se concentran específicamente en los artículos que regulan la compra de tierras por particulares extranjeros y las restricciones para Estados extranjeros. El Gobierno negocia establecer un límite máximo de kilómetros que los inversores foráneos podrían adquirir, aunque aún no existe acuerdo sobre la cifra exacta. Fuentes del bloque libertario confirmaron que están evaluando diferentes números sin que la cantidad esté cerrada.
Además, se incorporaría un requisito adicional: cualquier compra de tierras por parte de extranjeros deberá contar con aprobación del Congreso Nacional. Este trámite representa un cambio sustancial respecto a la versión inicial del proyecto y busca satisfacer las preocupaciones de los aliados sobre soberanía territorial.
Estado de los votos para la aprobación
Tanto el oficialismo como sus aliados en el Senado confían en tener los votos necesarios para aprobar el proyecto. Aunque los detalles sobre límites de superficie aún se negocian, las fuentes parlamentarias indican que el apoyo político está asegurado para la sesión del 16 de julio.
El proyecto había permanecido congelado desde su tratamiento anterior, cuando no logró media sanción en el Senado precisamente por las cláusulas sobre venta de tierras en zonas de frontera a inversores extranjeros. La salida de Manuel Adorni del Gabinete y la reanudación de negociaciones por parte de Diego Santilli permitieron desbloquear las conversaciones.
Zonas Frías: otra reforma postergada
Mientras avanza la Ley de Tierras, la modificación del Régimen de Zonas Frías seguirá paralizada en el Senado por falta de acuerdo con los gobernadores. El Gobierno buscaba reducir subsidios a regiones de clima extremo, pero la profundidad del ajuste fiscal provincial generó resistencia.
Según fuentes provinciales, el acuerdo alcanzado con Diego Santilli establece que el proyecto se tratará y aprobará, pero recién en el invierno siguiente (2027). Esto significa que el Ejecutivo no concretará la reducción de subsidios durante 2026.
Agenda legislativa antes del receso invernal
Además de la Ley de Tierras, el Senado sesionará para aprobar más de 30 pliegos de jueces, conjueces y funcionarios judiciales que ya cuentan con dictamen de comisión. También se incluyen varios pliegos diplomáticos que el oficialismo aspira a sancionar antes del receso.
En cambio, otros proyectos quedan postergados para la sesión del 6 de agosto: la Ley Hojarasca, la iniciativa sobre Falsas Denuncias y la reforma de la Ley de Salud Mental, que aún no reunió las condiciones para llegar al recinto.
Impacto para empresas y administradores de negocios
La aprobación de la Ley de Tierras con límites a la inversión extranjera genera un escenario mixto para el sector empresarial argentino. Por un lado, la agilización de desalojos y el fortalecimiento de derechos de propiedad privada benefician a inversores locales y reducen incertidumbre jurídica sobre bienes inmuebles.
Por otro, las restricciones a compras de extranjeros—especialmente en zonas de frontera—pueden desalentar inversión directa internacional en sectores agrícola, minero y energético que dependen de capitales foráneos. Los administradores de empresas con activos en tierras deberán monitorear los límites específicos de superficie que defina el Congreso, mientras que quienes negocian con inversores extranjeros necesitarán ajustar estrategias de adquisición de propiedades. La exigencia de aprobación legislativa para compras foráneas añade complejidad y tiempos a transacciones que antes se resolvían en el mercado privado.







