El precandidato presidencial del PRO, Hernán Lacunza, alertó durante el 62° Coloquio de IDEA en Mar del Plata que la economía argentina atraviesa técnicamente una recesión, un diagnóstico que contrasta con la posición oficial del Gobierno. En un almuerzo con 25 empresarios, el exministro de Economía planteó su visión sobre cómo reactivar la actividad económica sin abandonar los pilares de estabilidad fiscal que considera innegociables.
¿Qué significa técnicamente una recesión?
Lacunza señaló que el segundo trimestre de 2026 mostró caída y el tercero también la presentaría, lo que configura una recesión técnica según los estándares económicos. La recaudación tributaria en caída refleja la contracción de la actividad industrial, manufacturera y comercial, explicó el dirigente. Este análisis contrasta con la negativa del Gobierno a reconocer formalmente esta situación, lo que generó inquietud en el candidato opositor respecto de la capacidad de diagnóstico de la administración actual.
Qué continuaría y qué cambiaría del modelo actual
En su propuesta de gobierno, Lacunza planteó mantener el equilibrio fiscal estricto, la prohibición de emisión monetaria y la apertura comercial y financiera. Sin embargo, propuso cambios significativos en otros aspectos. Consideró necesario reconstruir capacidades estatales para ejecutar obra pública sin corrupción, ampliando el foco productivo más allá de Vaca Muerta, energía, minería y agro para incluir construcción, industria y comercio.
El candidato enfatizó que una Argentina de 47 millones de habitantes no puede prescindir de industria manufacturera sin generar desarrollo desparejo territorial. También señaló que la calidad educativa, medida por las pruebas PISA, requiere atención urgente tras perder la ventaja comparativa que el país poseía históricamente.
Propuestas concretas para reactivar la economía
Lacunza planteó medidas específicas para dinamizar la actividad:
- RIGI para construcción: extender el régimen de incentivo a un sector postergado, intensivo en mano de obra y generador de empleo urbano.
- Levantamiento del cepo cambiario: permitir mayor inversión privada eliminando restricciones al movimiento de divisas.
- Pacto fiscal con gobernadores: acuerdo para reducir impuestos distorsivos, similar al logrado en 2017.
Respecto de la obra pública, aclaró que siempre se financiaría con fondos públicos, aunque la ejecución pudiera ser privada. Distinguió entre obras concesionables con peaje y aquellas de utilidad pública sin capacidad de cobro, como agua corriente y cloacas. Advirtió que los procesos de concesión requieren un año de tramitación, lo que hace necesario recuperar capacidad presupuestaria mediante crecimiento económico.
El rol de la energía en la estrategia económica
Lacunza caracterizó el sector energético como un proveedor de divisas y una nueva oportunidad de desarrollo, pero advirtió contra la dependencia exclusiva. Señaló que Argentina ha desperdiciado múltiples oportunidades históricas y que el desafío actual consiste en retener voluntariamente las divisas generadas por energía e inversión, sin necesidad de cepos. Esa retención dependerá de condiciones macroeconómicas atractivas: moneda estable, inflación baja y tasas de interés positivas.
El candidato observó que actualmente muchos dólares de la energía se destinan a ahorro y turismo exterior, lo que reduce su impacto multiplicador en la economía doméstica.
Diferencial electoral y visión de gobernanza
Lacunza presentó su candidatura como la única con presencia clara en la arena electoral durante octubre de 2026, mientras otros dirigentes opositores aún evaluaban participación. Su diferencial, según explicó, radica en un enfoque de desarrollo integral que combine estabilidad económica con política social y empleo. Rechazó lo que denominó "falsos dilemas": no es apertura versus autarquía, ni obra pública cero versus corrupción sistémica, ni deuda insostenible versus crédito inexistente.
Enfatizó que la tarea presidencial es unir a toda la sociedad, desde adeptos hasta adversarios, reconociendo que la polarización política constituye un obstáculo para el desarrollo sostenido. Citó al presidente uruguayo Luis Lacalle Pou para subrayar que "la grieta es una catástrofe".
Impacto para empresarios y administradores de negocios argentinos
El diagnóstico de Lacunza sobre la recesión técnica tiene implicaciones directas para las decisiones empresariales de 2026 y 2027. Mientras el Gobierno mantiene su postura sobre estabilidad lograda, la actividad industrial y comercial contrae, lo que presiona márgenes y genera incertidumbre sobre recuperación de demanda. Para pymes y empresas medianas, las propuestas de Lacunza representan una alternativa que prioriza reactivación sin abandonar anclas fiscales.
El planteo de RIGI para construcción, levantamiento de restricciones cambiarias y pacto fiscal con provincias impactaría directamente en sectores como logística, manufactura y servicios. Asimismo, el énfasis en educación y desarrollo territorial sugiere una visión de mediano plazo sobre capacidades productivas que va más allá de la coyuntura inflacionaria. Para administradores de empresas, esto significa que la próxima administración —sea cual fuere— enfrentará presión para equilibrar estabilidad nominal con reactivación de inversión y empleo, condición que los empresarios del Coloquio reconocieron como innegociable.







