Kroger, una de las mayores cadenas de supermercados de Estados Unidos, avanza en un ambicioso plan de reestructuración que implica el cierre definitivo de aproximadamente 60 tiendas distribuidas a lo largo de 18 meses. La reorganización, anunciada en junio de 2025, responde a la necesidad de concentrar recursos en mercados de mejor desempeño comercial y abandonar establecimientos con resultados insuficientes.
¿Cuántas sucursales de Kroger ya cerraron?
Hasta la fecha, más de 33 sucursales ya dejaron de funcionar y se espera que al menos tres locales adicionales cierren durante 2026. El proceso afecta no solo a tiendas identificadas con la marca Kroger, sino también a otras cadenas que integran el grupo empresarial, entre ellas Mariano's, Harris Teeter, Pick 'n Save, King Soopers, Fred Meyer, Fry's Food and Drug, Jay C y QFC.
Los cierres se distribuyen en múltiples estados estadounidenses, incluyendo Georgia, Illinois, Indiana, Kentucky, Louisiana, Maryland, Carolina del Norte, Tennessee, Texas, Virginia, West Virginia y Wisconsin. En Texas, por ejemplo, dos establecimientos dejaron de operar el 10 de abril de 2026: uno en Spring y otro en Houston Heights.
Estrategia de expansión simultánea a los cierres
Paradójicamente, mientras avanza con los cierres, Kroger planea acelerar la apertura de nuevos supermercados durante 2026 a un ritmo 30% superior al registrado en 2025. Esta estrategia dual busca mejorar la rentabilidad general del negocio mediante la consolidación en mercados de alto desempeño y la salida de zonas con bajo potencial comercial.
La compañía considera que esta reorganización permitirá fortalecer sus operaciones donde las ventas muestran mejores resultados y destinar mayores inversiones a regiones estratégicas. El objetivo es que, aunque algunos mercados pierdan presencia de la empresa, otros recibirán nuevas inversiones que compensen la reducción de sucursales.
Impacto en empleados y consumidores
Kroger informó que ofrecerá la posibilidad de reubicar a los trabajadores afectados en otros establecimientos del grupo empresarial. Sin embargo, la compañía aún no ha detallado las condiciones específicas de esas reubicaciones ni precisado las distancias máximas que deberán recorrer los empleados para mantener su puesto de trabajo.
Según datos disponibles de comienzos de 2025, Kroger contaba con 409.000 empleados en jornada completa y parcial, posicionándose entre los mayores empleadores privados del sector de supermercados en Estados Unidos. La compañía no ha comunicado cuántas personas serán relocalizadas ni los cambios específicos por estado.
Para los consumidores, la situación genera consecuencias significativas en localidades donde los supermercados Kroger funcionaban como una alternativa accesible para comprar alimentos y productos de primera necesidad. La empresa espera compensar la reducción de sucursales mediante nuevas aperturas durante 2026.
Impacto para empresas y administradores argentinos
El caso de Kroger ofrece lecciones relevantes para empresarios y administradores argentinos que gestionan cadenas de distribución o comercio minorista. La reestructuración de una megacadena estadounidense refleja cómo las compañías grandes deben adaptarse a cambios en el comportamiento del consumidor, presiones de rentabilidad y competencia del comercio electrónico.
Para los administradores de empresas locales, este proceso ilustra la importancia de evaluar constantemente la performance de cada sucursal, optimizar la asignación de recursos en mercados de alto potencial y estar preparados para tomar decisiones difíciles que afecten la estructura operativa. En un contexto económico como el argentino, donde la eficiencia operativa es crítica, el análisis de rentabilidad por unidad de negocio y la concentración estratégica de inversiones son herramientas clave para la supervivencia y crecimiento empresarial. Kroger demuestra que incluso gigantes globales deben reinventarse para mantener su competitividad.







