La inflación de julio se mantuvo en torno al 2% mensual, pausando la desaceleración de los tres meses anteriores. Mientras se aguarda el dato oficial del INDEC para hoy, las consultoras privadas proyectan un IPC entre 1,8% y 2,1%, prácticamente al mismo nivel que junio (1,9%). Este estancamiento impulsa a operadores financieros a renovar estrategias de cobertura en pesos y dólares para proteger sus inversiones ante un escenario de inflación persistente.
¿Cuál fue la inflación de julio según las consultoras privadas?
Las mediciones independientes coinciden en cifras muy similares para julio de 2026. Orlando J. Ferreres estimó 1,8%, mientras que C&T Asesores proyectó 1,9%. Por su parte, Analytica ubicó el índice en 2,0%, EcoGo en 2,1% y Libertad y Progreso también en 2,1%. Max Capital, compilando datos de 13 analistas privados, estimó 1,9% con un rango que va desde 1,7% a 2,1%.
Este rango relativamente estrecho refleja un consenso entre especialistas: tras tres meses de fuerte desaceleración inflacionaria, el proceso se detuvo. La inflación break-even derivada de instrumentos a tasa fija y CER también apunta a 1,9% para el mes, según Max Capital. Sin embargo, los precios de activos financieros incorporan una expectativa de desaceleración hacia fin de año, lo que sugiere que las expectativas inflacionarias siguen ancladas en niveles controlables.
Proyecciones inflacionarias para los próximos meses
A pesar de la pausa en julio, economistas esperan que la inflación vuelva a ceder moderadamente en los próximos meses. La mediana del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que elabora el BCRA prevé un piso de 1,6% en noviembre. Para agosto y septiembre, el estimado es de 1,8% mensual. Esta trayectoria dependerá también de factores externos, como la evolución del precio del petróleo.
El escenario de inflación moderada pero persistente genera debate entre analistas sobre la mejor estrategia de cobertura. Mientras algunos ven oportunidades en instrumentos atados al índice de precios, otros recomiendan activos dolarizados para inversores conservadores.
Bonos CER y duales: opciones para proteger inversiones
Analistas de la City recomiendan bonos indexados a la inflación como alternativa principal. Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazábal, destaca que el tramo corto de la curva CER ofrece rendimientos de entre 5% y 8% por encima de la inflación para vencimientos de 2027. Para plazos más largos, sugiere el bono dual TMVE8 (vencimiento enero 2028) por su doble cobertura entre tasa variable y dólar link.
Jerónimo Bardín, de Balanz, prefiere instrumentos CER como el TZXM7 (vencimiento marzo 2027) que ofrece una tasa cercana a 4,7% anual por encima del IPC. El bono descuenta inflación mensual promedio de aproximadamente 1,65%, por debajo del 1,9% que proyecta para los próximos meses, lo que le otorga atractivo si la inflación efectiva supera esa estimación implícita.
Para inversiones de largo plazo, Bardín ve valor en el TXMJ0, bono dual que vence en junio de 2030 y ajusta por el mayor rendimiento entre CER y Tamar, combinando cobertura inflacionaria con protección ante tasas altas. Gustavo Ber coincide en esta estrategia, recomendando TZXM7 y TXMJ0 para diferentes horizontes de inversión.
Alternativas dolarizadas para perfiles conservadores
No todos los analistas apuestan al mismo escenario. Tomás Sisto Bourel, de Fortress Capital, mantiene una visión más optimista sobre desaceleración inflacionaria. Considera que el IPC mensual podría ubicarse por debajo de 1% en los próximos meses, respaldado por factores como la política monetaria contractiva del gobierno de Javier Milei y potenciales reducciones en precios de combustibles.
En ese contexto, no recomienda tomar posición en instrumentos CER porque una desaceleración mayor a la esperada reduciría su atractivo relativo. Para inversores conservadores y moderados, prefiere activos dolarizados. Solo para perfiles arriesgados sugiere instrumentos Tamar con vencimientos en 2028, como TMF28, que ofrece tasas nominales cercanas a 30,9% anual.
Gastón Lentini, asesor financiero, coincide en evitar activos en pesos para perfiles conservadores. Prefiere fondos en dólares compuestos por activos regionales que combinan buenos rendimientos con menor riesgo. Para quienes necesiten flujo constante en pesos, sugiere armar un "calendario" con distintos vencimientos de Lecap, que ofrecen tasas nominales cercanas a 2% mensual.
Impacto en la estrategia financiera de empresas y administradores
Para dueños y administradores de empresas, el escenario actual de inflación persistente en torno a 2% mensual requiere decisiones activas sobre gestión de tesorería y reservas de valor. La pausa en la desinflación implica que los costos operacionales seguirán bajo presión, especialmente en rubros sensibles a commodities como energía y transporte.
Las opciones de cobertura disponibles en el mercado permiten proteger tanto flujos de caja en pesos como inversiones de excedentes. Para empresas con ingresos en pesos, los bonos CER ofrecen rendimientos reales positivos que preservan poder adquisitivo. Para aquellas con exposición al dólar o que buscan menor volatilidad, los activos dolarizados reducen riesgo cambiario. La clave está en alinear la estructura de cobertura con el ciclo operativo y las necesidades de liquidez de cada negocio, considerando que el BCRA proyecta moderación gradual pero desde niveles que seguirán erosionando márgenes si no se trasladan a precios de venta.







