Un informe de OpenAI publicado el 11 de agosto de 2026 revela la ausencia de correlación estadísticamente significativa entre el uso de inteligencia artificial y los ingresos por empleado en empresas que adoptan ChatGPT, cuestionando el retorno de inversión real de estas herramientas.
¿Existe realmente correlación entre uso de IA y ganancias empresariales?
No, según los datos que la propia OpenAI divulgó en su estudio de 69 páginas publicado el 11 de agosto. El análisis, que mide la adopción de ChatGPT en empresas de diversos sectores, encontró que los ingresos por empleado no están asociados de manera significativa con los tokens de salida ni con los mensajes por usuario activo cuando se incluyen controles estadísticos adicionales. Este hallazgo, ubicado en la página 35 del informe, contradice la narrativa optimista que OpenAI ha promovido sobre la capacidad transformadora de la inteligencia artificial en el mundo corporativo.
La desconexión entre adopción y rentabilidad plantea interrogantes profundas para los ejecutivos argentinos que evalúan invertir en soluciones de IA. Durante 2025 y lo que va de 2026, muchas empresas han asignado presupuestos significativos a herramientas de inteligencia artificial bajo la promesa de mejoras de productividad. Sin embargo, la evidencia que OpenAI presenta sugiere que esa promesa aún no se traduce en números positivos en los estados de resultados.
¿Quiénes realmente usan ChatGPT en las empresas?
Los datos revelan una distribución desigual del uso según niveles jerárquicos. Los empleados en inicio de carrera lideran la adopción de ChatGPT, mientras que los ejecutivos y directivos son quienes menos utilizan la herramienta. Esta brecha presenta un problema crítico: si quienes toman decisiones estratégicas no experimentan directamente con la IA, difícilmente pueden evaluar su potencial real ni integrarla en procesos que impacten resultados financieros.
Sarah Friar, directora financiera de OpenAI, reconoció indirectamente este desafío al sugerir que las empresas deben "escuchar a los empleados de base, aprender de ellos y ayudar al resto de la organización a ponerse al día". La recomendación implica que la ventaja competitiva de la IA proviene de su uso operativo, no de decisiones ejecutivas de alto nivel. Para los administradores de empresas argentinas, esto significa que implementar ChatGPT requiere capacitación integral en todos los niveles, no solo en áreas técnicas.
El estancamiento de ventas que OpenAI no quiso contar
Entre octubre y diciembre de 2025, el uso total de OpenAI en empresas se mantuvo completamente plano, un período en el cual Claude Code de Anthropic ganaba terreno como alternativa preferida en muchas organizaciones. Recién a partir de enero de 2026, la curva de tokens comenzó a crecer exponencialmente, coincidiendo con una reestructuración interna en OpenAI que incluyó el despido de Denise Dresser como directora de ingresos (CRO) tras menos de un año en el cargo.
El cambio de liderazgo comercial refleja presión para demostrar resultados tangibles. Dali Rajic asumió como nuevo responsable comercial con el objetivo de acelerar la adopción de clientes y ayudar a las empresas a medir el impacto de la IA. Sin embargo, la pregunta que permanece sin respuesta es si OpenAI mismo posee metodologías claras para demostrar ese impacto, considerando que su propio informe no encontró correlación con ingresos.
¿Cómo evaluar el retorno real de invertir en IA?
El estudio de OpenAI utiliza ingresos previos a la adopción de ChatGPT, lo que impide medir el impacto financiero posterior. La compañía no ha divulgado si realiza seguimiento a largo plazo de los resultados de sus clientes tras implementar la herramienta. Esta omisión es particularmente relevante para empresas argentinas que necesitan justificar inversiones en tecnología ante accionistas y directorios.
La participación de académicos reconocidos como David Holtz (Columbia Business School) y Prasanna Tambe (Wharton) en el informe aportó credibilidad inicial, pero ambos trabajaron como "contratistas remunerados de OpenAI", lo que introduce un conflicto de intereses. Los datos completos no fueron publicados ni sometidos a revisión por pares académica, limitando la posibilidad de verificar independientemente los resultados.
Impacto para empresas y administradores argentinos: más allá del hype
Para los dueños y administradores de empresas en Argentina, el informe de OpenAI ofrece una lección clara: la adopción de inteligencia artificial requiere métricas propias definidas internamente, no confianza en narrativas comerciales de proveedores. El hecho de que OpenAI no pueda demostrar un vínculo directo entre uso de IA e ingresos por empleado sugiere que el retorno de inversión depende de cómo cada organización integre estas herramientas en sus procesos específicos.
Las pymes y empresas medianas argentinas deben establecer indicadores claros antes de invertir: reducción de costos operativos, tiempo de respuesta a clientes, mejora en calidad de productos o servicios, o incremento en capacidad de análisis. Sin estos benchmarks internos, invertir en ChatGPT o herramientas similares se convierte en un gasto sin retorno verificable. El estancamiento de ventas de OpenAI entre octubre y diciembre de 2025 también sugiere que la competencia (como Claude Code) ofrece alternativas que algunas empresas consideran más efectivas, por lo que evaluar opciones múltiples antes de comprometerse con una única plataforma resulta prudente.
A medida que OpenAI reorganiza su estructura comercial y Anthropic planea una salida a bolsa, la presión por demostrar resultados reales aumentará. Los inversores y clientes corporativos exigen evidencia, no promesas. Para las empresas argentinas, esto representa una oportunidad: mientras el mercado se estabiliza y los proveedores mejoran sus propuestas de valor, es el momento para diseñar estrategias de adopción de IA alineadas con objetivos financieros concretos y medibles.







