Tras el fracaso en el Senado al no lograr aprobar las modificaciones a la Ley de Tierras y Manejo de Fuego dentro del proyecto de Propiedad Privada, el Gobierno nacional evalúa un cambio profundo en su táctica legislativa para recuperar el apoyo de los gobernadores aliados. La derrota expuso tensiones internas y obligó al oficialismo a replantear cómo impulsar las reformas pendientes, en especial la Reforma Electoral, que requiere consensos provinciales urgentes.
¿Cuál es el próximo paso del Gobierno?
El martes 13 de agosto de 2026 será la fecha clave: la Mesa Política se reunirá nuevamente para evaluar los desafíos tras la derrota senatorial. Será el primer encuentro post fracaso, y tendrá un objetivo doble: conseguir que los gobernadores aliados cambien de posición respecto al proyecto de Propiedad Privada para construir mayoría en Diputados, y recalibrar la estrategia legislativa general. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, será el invitado especial de la jornada, lo que refleja la importancia que el Gobierno otorga a su paquete de reformas.
El paquete desregulador y el cambio de estrategia legislativa
Durante la última reunión de la Mesa Política antes de la caída de la ley de Tierras, surgió una posibilidad que hoy cobra relevancia: que el paquete desregulador que prepara Sturzenegger no se remita al Congreso en el formato originalmente previsto. El presidente Javier Milei había anunciado en cadena nacional el envío de reformas al mercado de seguros y al mercado de capitales, pero la estrategia está siendo evaluada por las espadas políticas del Gobierno.
Entre las iniciativas que están sobre la mesa figura eliminar la autorización previa de la Superintendencia de Seguros para nuevos productos, eliminar restricciones al corretaje inmobiliario, modificaciones en Gas Licuado de Petróleo, habilitación de venta online de medicamentos de venta libre, y cambios en agro, ganadería, cabotaje y mercado de capitales.
División de proyectos en lugar de ómnibus legislativos
La discusión interna incluyó un giro táctico fundamental: abandonar el formato de Ley Ómnibus para dividir las reformas por tandas. Esta estrategia busca que la negociación sobre un tema no condicione los consensos sobre otros, evitando el efecto cadena que produjo fracturas en los aliados. Además, el Gobierno evalúa que los proyectos técnicos no pasen sin revisión política de la Mesa Política, que medirá el margen político realizable antes de su envío al Congreso.
Tensiones internas y reorganización del poder político
El fracaso de Tierras expuso tensiones entre sectores del Gobierno. Sturzenegger recibió críticas por la forma en que se negoció el texto, mientras que otros señalaron mala gestión en el Senado bajo liderazgo de Patricia Bullrich. Como respuesta, Karina Milei, secretaria general, demanda mayor verticalidad en las negociaciones.
Martín Menem, titular de Diputados, y Diego Santilli, jefe de Gabinete, cobran mayor poder para determinar qué textos se remitirán al Congreso y cómo se negociarán. El objetivo es que cada gesto hacia un gobernador, cada concesión y cada anuncio se defina en un mismo lugar, evitando que despachos compitan por protagonismo como ocurrió antes de la sesión fallida.
Reforma Electoral: el verdadero nudo de la negociación
Más allá de Propiedad Privada, la Reforma Electoral es el verdadero test para el Gobierno. El proyecto, que abarca mucho más que la eliminación de las PASO, está estancado desde hace meses y aún no asomó en tratamiento en comisión. La razón de fondo: los gobernadores concentran su atención en sus propias chances de reelección antes que en la agenda nacional.
En Santa Fe, Maximiliano Pullaro ya resolvió esa incógnita impulsando una reforma constitucional que habilita reelección por un único mandato consecutivo, mecanismo que otros distritos miran como modelo. Su acuerdo con La Libertad Avanza es un hecho en los pasillos del Congreso. En Tucumán, la situación de Osvaldo Jaldo es más compleja, con dictámenes jurídicos que señalan probabilidad real de impugnación de su candidatura 2027 entre 45% y 60%. En Mendoza, Alfredo Cornejo sigue inhabilitado por la Constitución provincial para reelección consecutiva y evalúa una reforma al estilo santafesina.
Impacto para empresas y administradores: por qué importa esta recalibración política
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, esta reconfiguracion del Gobierno tiene implicaciones directas. La división del paquete desregulador en iniciativas separadas puede acelerar la aprobación de medidas específicas que impacten en sectores clave: seguros, corretaje inmobiliario, medicamentos, ganadería y capitales. Sin embargo, la falta de consenso político sobre la Reforma Electoral genera incertidumbre sobre el calendario legislativo para 2026 y 2027.
La estrategia de mayor verticalidad política también señala que el Gobierno buscará negociaciones más predecibles con gobernadores, lo que podría facilitar acuerdos sobre medidas de desregulación que requieran consenso federal. Para las empresas, esto significa que el próximo período será crítico: reformas de largo plazo dependerán de que se resuelva primero la agenda electoral provincial que hoy paraliza las negociaciones nacionales.







