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Ford en Argentina: competencia global y desafíos de competitividad estructural
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Ford en Argentina: competencia global y desafíos de competitividad estructural

Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Sudamérica, advierte que la industria automotriz ya no compite solo contra plantas vecinas, sino contra fabricantes de China y Tailandia. En una…

Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Sudamérica, advierte que la industria automotriz ya no compite solo contra plantas vecinas, sino contra fabricantes de China y Tailandia. En una entrevista reciente, el ejecutivo explicó cómo Ford logra crecer mientras el mercado se contrae y qué desafíos estructurales enfrenta el país para atraer inversiones.

¿Por qué Ford crece cuando la industria cae?

Ford registra un desempeño superior al promedio del mercado argentino gracias a dos decisiones estratégicas clave. En primer lugar, la compañía fue de las primeras en incorporar la Territory, un modelo fabricado en China, cuando el segmento de SUV medianas apenas representaba un dígito del mercado. Hoy ese segmento supera el 20% de las ventas totales, lo que explica una parte importante del crecimiento de la marca. En segundo lugar, Ford apostó por una plataforma completamente nueva para la Ranger, con inversiones significativas en tecnología y desempeño. La aceptación fue excelente tanto localmente como en mercados de exportación: más del 70% de la producción de Pacheco se exporta, y la demanda de Ranger en Brasil alcanza niveles récord.

Competitividad estructural: el desafío más allá de la fábrica

Cuando Galdeano solicita inversiones a la casa matriz, el análisis no se limita a comparar Argentina con otros países de la región. La realidad es más compleja: la Ranger que se produce en Pacheco compite directamente contra plantas en Tailandia, China, Sudáfrica y Estados Unidos. Esto significa que la ventaja competitiva depende de factores que van mucho más allá de la eficiencia operativa interna. Infraestructura, logística, impuestos, legislación laboral y acuerdos comerciales determinan si un proyecto resulta viable a nivel global. Por eso Galdeano insiste en que la competencia ya no es "la fábrica de al lado", sino China y Tailandia.

¿Qué avances ha hecho Argentina en competitividad?

El ejecutivo reconoce progresos importantes en materia de inserción internacional. Los acuerdos comerciales que negocia Argentina con la Unión Europea y potencialmente con Estados Unidos mejoran el acceso de productos locales a otros mercados. También hubo avances en tributación a nivel nacional. Sin embargo, a nivel provincial y municipal aún queda mucho por hacer. Galdeano enfatiza que la competitividad se construye entre todos los actores: gobierno, empresas, sindicatos y proveedores. El objetivo común es generar más inversión, más exportaciones y más empleo.

¿Es buen momento para invertir en Argentina?

Según Galdeano, siempre es un buen momento, pero convencer a la casa matriz es otra cosa. Muchas veces la discusión es entre invertir en Pacheco o invertir en China. Cuando se compite contra un mercado con escala enorme y competitividad extraordinaria, el desafío es mucho mayor. Por eso la competitividad estructural es la condición necesaria para seguir atrayendo inversiones de largo plazo. El ejecutivo también señala que Brasil hizo un trabajo extraordinario en sectores como el agro y commodities, convirtiéndose en uno de los principales exportadores mundiales. Argentina tiene potencial similar: el agro siempre fue una fortaleza, y ahora la minería y Vaca Muerta abren nuevas oportunidades.

Mercado automotriz: proyecciones y contexto macroeconómico

A principios de 2026, Ford proyectaba una industria de entre 650.000 y 700.000 unidades. Esa estimación se ajustó a la baja: hoy se espera un mercado de entre 550.000 y 600.000 unidades, es decir, unas 100.000 unidades menos de lo previsto. Esto obliga a ajustar producción, importaciones y stocks en toda la cadena. Para 2027, Ford trabaja con una hipótesis de crecimiento moderado del orden del 5%, esperando un contexto macroeconómico más estable. El ejecutivo ve la economía más ordenada que hace un año, con equilibrio en variables importantes, aunque señala que la baja de tasas de referencia aún no llega plenamente al cliente final.

Competencia asiática y reglas equivalentes

La llegada de marcas asiáticas al mercado argentino no preocupa a Ford. La competencia siempre es bienvenida porque ofrece más opciones al cliente. Lo que pide la compañía es que todos compitan con reglas equivalentes. Ford no cree en cerrar el mercado, sino en una economía abierta. Sin embargo, si Argentina quiere una industria automotriz fuerte, necesita eliminar impuestos que hoy encarecen producir, exportar y vender desde el país. La industria automotriz no solo genera ventas: también genera inversiones, empleo, proveedores, exportaciones y actividad económica.

Impacto para empresas y administradores argentinos

Las dinámicas que describe Galdeano tienen implicaciones directas para administradores de empresas y dueños de negocios en Argentina. La competitividad estructural del país afecta no solo a fabricantes de autos, sino a toda la cadena de proveedores, logística y servicios. Sectores como agro, minería y energía están traccionando inversiones y demanda, lo que genera oportunidades para empresas vinculadas a esas actividades. Sin embargo, los impuestos, la legislación laboral y la incertidumbre regulatoria siguen siendo obstáculos para atraer inversión privada. Empresas que compiten globalmente —como Ford— necesitan previsibilidad y reglas claras para tomar decisiones de largo plazo. Eso mismo aplica a pymes que buscan exportar o expandirse. La mejora de la competitividad estructural no es solo un tema de grandes corporaciones: es una condición para que toda la economía argentina crezca de manera sostenida.

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