Movilizar el 4% de los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) —donde residen las inversiones de la Anses— hacia créditos hipotecarios de largo plazo permitiría recuperar los 63.000 puestos de trabajo que perdió la construcción desde noviembre de 2023 y generar aproximadamente 100.000 empleos adicionales considerando el efecto multiplicador en otros sectores.
Esta estimación proviene de un análisis del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), que propone reasignar parte de los recursos del FGS para financiar hipotecas de plazo extendido. La estrategia buscaría atacar simultáneamente dos problemas críticos de la economía argentina: el déficit de viviendas y la contracción del empleo formal privado que caracterizó el período analizado.
¿Cuánto dinero se necesitaría movilizar?
Según los cálculos de IDESA, sería necesario destinar aproximadamente US$ 2.700 millones, cifra que representa el 4% del FGS considerando que el Fondo acumula actualmente activos por unos US$ 75.000 millones. Esta magnitud pone en perspectiva la viabilidad operativa de la propuesta: el monto requerido es marginal en relación al patrimonio total del Fondo.
El Instituto señala que cerca del 80% de los activos del FGS está invertido en títulos públicos, mientras que el resto se distribuye entre otros instrumentos, incluyendo acciones de empresas privadas. Una reorientación parcial de estos recursos hacia créditos hipotecarios no requeriría una transformación radical de la cartera.
Metodología: de Chile al caso argentino
Los economistas de IDESA utilizaron como referencia un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) realizado sobre Chile. Según ese trabajo, cada US$ 1 millón invertido en construcción de viviendas genera 23 empleos directos anuales.
Aplicando esa relación al contexto argentino, recuperar los 63.000 puestos perdidos en construcción requeriría una inversión cercana a los US$ 2.700 millones. El impacto se amplifica cuando se consideran los empleos indirectos: el estudio de CEPAL estima que la inversión en viviendas produce un 50% adicional de empleos en sectores como industria, comercio y servicios.
Con ese multiplicador, IDESA calcula que se generarían unos 100.000 puestos entre directos e indirectos, equivalentes a más del 40% de las pérdidas de empleo privado formal acumuladas durante el período analizado.
Déficit habitacional: del 2004 a la actualidad
El contexto de la vivienda en Argentina cambió drásticamente en las últimas dos décadas. En 2004, el 83% de los hogares eran propietarios y el 17% inquilinos. Actualmente, esa proporción se invirtió: 75% propietarios y 25% inquilinos, según los datos que IDESA incluye en su informe.
Tras la crisis de 2001-2002, el mercado hipotecario colapsó, generando créditos muy escasos, de corto plazo y con tasas elevadas. Una recuperación del financiamiento hipotecario permitiría aumentar la demanda de viviendas y movilizar rápidamente a la construcción, sector que actualmente dispone de capacidad ociosa considerable.
Propuesta operativa: cómo estructurar los créditos
IDESA sugiere que el FGS financie a bancos públicos y privados que ya poseen estructuras administrativas para gestionar créditos hipotecarios. Los préstamos deberían cumplir con estas características:
- Destinarse a familias sin vivienda propia
- Tener plazos superiores a 20 años
- Aplicar tasas moderadas que hagan la cuota comparable al costo de un alquiler
- Utilizar como referencia tasas en UVA más 5%, aunque el ministro de Economía Luis Caputo sugirió que la tasa sea materia de licitación para reducir costos
Esta estructura busca garantizar que los créditos sean accesibles para la población de ingresos medios y bajos, evitando que se conviertan en un instrumento de especulación inmobiliaria.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los empresarios y administradores de negocios, una política de expansión crediticia hipotecaria representa una oportunidad de reactivación sectorial inmediata. Las empresas de construcción, proveedoras de materiales, servicios complementarios e industrias conexas enfrentarían una demanda creciente tras años de contracción.
El efecto multiplicador de 100.000 empleos directos e indirectos impulsaría el consumo en sectores como comercio y servicios, ampliando el mercado para pymes y medianas empresas. Además, una mayor demanda de créditos hipotecarios dinamizaría el sector financiero y las actividades inmobiliarias.
Sin embargo, IDESA advierte que cualquier iniciativa de este tipo debe acompañarse de una revisión del funcionamiento del FGS en el marco de una reforma previsional integral. El Instituto señala que la rentabilidad histórica del Fondo ha sido muy baja, la designación de directores desde el Estado en empresas privadas ha sido discrecional, y existen riesgos de corrupción relevantes que deben minimizarse mediante mecanismos de transparencia y control institucional.







