La Argentina está a punto de alcanzar un récord histórico de exportaciones de US$ 100.000 millones, pero el sector privado advierte que una serie de obstáculos estructurales amenaza con frenar este crecimiento. Desde deficiencias en infraestructura vial y portuaria hasta costos de financiamiento y deterioro de la flota de transporte, los empresarios identifican barreras que podrían limitar la capacidad competitiva del país en los mercados internacionales.
¿Cuál es el desafío logístico que enfrenta la Argentina?
El desafío central radica en cómo trasladar competitivamente hacia los mercados internacionales la producción que augura un fuerte incremento durante los próximos años. La expansión de Vaca Muerta, los nuevos proyectos mineros y las perspectivas del agro anticipan un aumento significativo de cargas, pero la infraestructura existente no está preparada para absorber ese volumen.
Transportistas, industriales, importadores y exportadores coinciden en que existe un límite físico al potencial ingreso de divisas. Las rutas se encuentran deterioradas, la red ferroviaria requiere inversiones urgentes, los accesos portuarios están congestionados y la infraestructura fluvial y marítima debe adaptarse a una escala productiva mucho mayor. Ángel Padilla, representante del Consejo de Cargadores de la Unión Industrial Argentina, sintetizó el problema: "la infraestructura está en un estado de falta de inversión de hace décadas".
El mal estado de los caminos rurales genera un extracosto cercano al 10% en el transporte y, en actividades perecederas como la lechería, puede impedir que la mercadería llegue a destino. Las obras previstas apuntan a mantener la infraestructura existente, pero no necesariamente a ampliar su capacidad con nuevas autopistas y autovías.
Vaca Muerta anticipa el desafío de la minería
Cristian Sanz, presidente de FADEEAC, sostiene que Vaca Muerta es un desarrollo fantástico que ha impulsado inversiones en Neuquén, Cipolletti y Río Negro, pero anticipa un desafío aún mayor para la minería. Muchos proyectos mineros están a miles de metros de altura y requieren infraestructura específica que no existe.
"El ferrocarril sirve para la planicie, pero hay que subir a la montaña: hay caminos de 200 kilómetros en cordillera que hay que construir", explicó. Como ejemplo de la falta de planificación, mencionó la Ruta 151, con 140 kilómetros absolutamente destruidos, siendo el camino por donde entran todos los insumos para la energía. A diferencia de Vaca Muerta, algunas mineras ya están anticipando fondos para esas obras.
La flota de transporte requiere modernización urgente
Otro desafío crítico es la antigüedad de los equipos. Circulan casi 500.000 camiones con una antigüedad promedio de 25 años, aunque hay unidades de 50 años en circulación. FADEEAC presentó al Gobierno un proyecto de chatarrización de unidades antiguas que fue descartado por el Ministerio de Desregulación.
La Federación reclama mejores condiciones financieras. Si bien el BICE presentó una línea de leasing durante Expotransporte y Expologística 2026, no se logró un acuerdo con el Banco Nación. Sanz señaló: "Vemos sectores como el agro que sí tienen fuertes propuestas de la banca oficial". A esto se suma el costo del financiamiento, los gastos portuarios y una burocracia que agrega tiempos a los procesos.
Puertos caros y competencia regional
Fernando Furci, representante de la Cámara de Importadores de la República Argentina, calificó la falta de infraestructura como una "deuda pendiente" y añadió otro problema crítico: "Tenemos los puertos más caros de la región". Los movimientos de contenedores facturados en dólares, los tiempos inciertos para los camiones y las demoras en las terminales erosionan competitividad y rentabilidad.
Parte de la carga argentina ya busca alternativas en países vecinos. Empresas trasladan sus productos por tierra hacia Chile o Brasil para embarcarlos allí, lo que significa que la Argentina está perdiendo logística y dándole trabajo a otras terminales. Desde la Cámara de Exportadores de la República Argentina, advirtieron que pese al aumento de ventas externas, la cantidad de empresas que exportan cayó desde 15.000 hasta alrededor de 9.000.
Financiamiento e interoperatividad: obstáculos para el crecimiento
Yanina Lojo, especialista en comercio exterior, señaló que la baja de impuestos es uno de los principales requisitos para que crezcan las exportaciones. Además, producción, importación y exportación forman parte de un mismo entramado: para ganar productividad, las empresas necesitan acceder a insumos, maquinaria y tecnología.
Furci identificó otro límite crítico: "Si no tenemos financiación, el crecimiento va a estar siempre condicionado". Financiar con recursos propios o crédito caro bienes de capital erosiona la competitividad desde el comienzo. Además, la interoperatividad de la información dentro del Estado Nacional es pobre, lo que añade costos y tiempos a los procesos de importación y exportación.
Multimodalidad: la solución que requiere coordinación público-privada
Martín Marinucci, secretario de Transporte bonaerense, sostiene que la respuesta pasa por integrar los distintos modos de transporte. "Si no logramos la multimodalidad —incluyendo el camión, el transporte ferroviario, el aéreo y el fluvial—, definitivamente no vamos a ser competitivos nunca en el mundo", afirmó.
Marinucci reclamó una articulación público-privada mediante una mesa que no tenga cabecera y cuestionó la falta de inversión nacional en rutas y ferrocarriles. Mencionó el mal estado de las rutas nacionales 3, 5 y 7, y el freno en proyectos como el Corredor Bioceánico, el Tren Norpatagónico entre Bahía Blanca y Añelo, y el circunvalar de Santa Fe.
Impacto para empresas y administradores: la ventana de oportunidad que se cierra
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el escenario es paradójico. La Argentina cuenta con potencial productivo sin precedentes en energía, minerales y alimentos, pero ese crecimiento estará severamente condicionado por debilidades estructurales en infraestructura, financiamiento y logística. Las decisiones que se tomen en los próximos meses sobre inversión vial, modernización de puertos, acceso al crédito y simplificación tributaria determinarán si la Argentina aprovecha el boom exportador o ve cómo competidores regionales capturan oportunidades que deberían ser nuestras. Para las pymes y empresas medianas, los costos logísticos y financieros actuales ya erosionan márgenes; sin reformas estructurales, esa erosión se acelerará cuando aumente la competencia por infraestructura limitada.







