La recuperación de las expectativas de mejora económica se perfila como el factor central para que el Gobierno retengan poder en los comicios presidenciales de 2027. Así surge del Monitor del Humor Social y Político que D'Alessio Irol/Berensztein desarrolla mensualmente, relevamiento que expone una sociedad preocupada por el presente y con capacidad limitada para proyectar planes futuros.
¿Cuál es la percepción actual sobre la economía?
Según el estudio realizado entre el 29 y 31 de julio de 2026 mediante entrevistas online a 800 adultos en todo el país, apenas uno de cada tres consultados considera que la economía está mejor que hace un año. Esta evaluación se concentra principalmente entre quienes votaron por candidatos de La Libertad Avanza en las legislativas de 2025.
El contraste es notable: mientras los electores libertarios muestran una mirada más optimista, existe un alto nivel de pesimismo en el votante opositor respecto tanto del futuro del país como de sus perspectivas personales y familiares. El desgaste de las expectativas es evidente en la comparación temporal: hace dos años, un 53% esperaba mejoría económica en doce meses; en diciembre de 2024 ese porcentaje alcanzó un pico de 57%, pero en julio de 2026 descendió al 39%.
Inflación y cambios en el gasto familiar
Durante julio de 2026, la inflación registró un 2,1%, cifra que superó las expectativas y fue percibida por la población. El aumento del peso relativo de los servicios públicos en el presupuesto familiar explica parte de esa percepción negativa, aunque la inflación ya no encabeza las principales preocupaciones sociales.
Lo que realmente preocupa es el cambio en la composición del gasto familiar y la pérdida de poder adquisitivo. El ranking de desvelos sociales lo lidera el temor a que los ingresos no alcancen para mantener el nivel de vida (63%), seguido de la incertidumbre económica general (61%), el costo de servicios públicos (60%), la inseguridad (58%) y el costo de atención médica y medicamentos (57%).
¿Cuántos argentinos pueden planificar su futuro?
Apenas 23% de los encuestados responde que puede planificar los próximos meses, mientras que 55% asegura vivir el día a día, incluyendo a uno de cada tres votantes libertarios. Esta realidad se refleja también en la confianza para tomar decisiones económicas importantes: 65% dice no tener confianza para hacerlo, proporción que incluye al 35% de los electores oficialistas y al 45% de los encuestados con nivel socioeconómico alto.
Respecto a planes concretos para los próximos dos años—cambiar auto, mudarse, ahorrar, viajar, construir—36% de los consultados asegura no tener ninguno y uno de cada cuatro cree que lo más probable es salir de deudas. El 40% señala que el dinero no le alcanza para concretar proyectos, mientras que 18% reconoce que no puede ahorrar.
La evaluación de gestión y figuras políticas
A pesar del panorama, la evaluación positiva de gestión nacional se mantiene cerca del 40%, lo que sugiere que el Gobierno conserva un núcleo duro de apoyo. En cuanto a imagen positiva de dirigentes, Guillermo Francos (46%) encabeza el ranking, seguido por Patricia Bullrich (43%), Myriam Bregman (40%) y Diego Santilli (39%). Axel Kicillof y Jorge Macri registran 37% cada uno.
El presidente Milei presenta 35% de imagen positiva en general (78% entre los libertarios) y 61% de negativa. Este dato expone la polarización política, donde la evaluación varía drásticamente según la identificación electoral del encuestado.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, estos datos son críticos. La contracción de la capacidad de gasto y planificación de las familias argentinas impacta directamente en la demanda de bienes y servicios. Con 55% de la población viviendo el día a día y apenas 23% con capacidad de planificación, el mercado interno enfrenta una compresión significativa que afecta especialmente a sectores como comercio, construcción, turismo y servicios financieros.
La incapacidad de las personas para ahorrar y tomar decisiones económicas importantes también limita el acceso al crédito y reduce la inversión privada. Los empresarios deben considerar que la recuperación de expectativas será fundamental para reactivar la demanda. El desafío del Gobierno—convencer que una nueva gestión recompondría la mejora económica—es también el desafío de toda la cadena empresarial argentina para los próximos meses.







