La Reserva Federal de Estados Unidos elevó su tasa de referencia en 25 puntos básicos durante septiembre de 2026, ubicándola en un rango de 3,75% a 4%, marcando el primer aumento en tres años. Este movimiento reabrió el debate entre inversores sobre cómo posicionarse ante un potencial ciclo extendido de endurecimiento monetario. En este contexto, Jim Cramer, influyente analista de CNBC, compartió su perspectiva sobre cómo navegar los mercados accionarios durante períodos de tasas crecientes.
¿Qué sucede con las acciones cuando suben las tasas?
Según Cramer, la historia ofrece pistas valiosas sobre el comportamiento de los activos. Los últimos 14 ciclos de incrementos de tasas tuvieron una duración promedio de 22 meses, con una mediana de 15 meses, de acuerdo con análisis de Jim Reid, responsable de investigación macroeconómica de Deutsche Bank. Sin embargo, el analista subraya que una suba de tasas no justifica abandonar el mercado accionario de manera automática.
Un dato importante: las recesiones económicas típicamente aparecen mucho después del primer incremento de tasas. En promedio, transcurren 42 meses entre el primer aumento y una eventual contracción económica, y en varios casos la recesión nunca se materializó. Esto sugiere que existe un margen temporal considerable para que los inversores se adapten.
Selectividad sectorial: la clave durante ciclos de tasas
Cramer enfatiza que los inversores no deberían interpretar la primera suba como señal para retirarse masivamente de acciones. En cambio, la selectividad y el monitoreo de cambios de liderazgo entre sectores resultan cruciales. Durante el ciclo más reciente iniciado en marzo de 2022, sectores defensivos como servicios públicos, consumo básico y salud mostraron mayor resiliencia en los primeros seis meses, mientras que tecnología fue de los más castigados.
Sin embargo, la dinámica cambió con el tiempo. Durante todo el ciclo de endurecimiento que se extendió hasta julio de 2023, las acciones tecnológicas migraron de estar rezagadas a ubicarse entre las de mejor desempeño, impulsadas especialmente por las denominadas Siete Magníficas. Este patrón no fue aislado: en el período 2015-2018 ocurrió algo similar, donde tecnología finalmente lideró tras un inicio más débil.
¿Cómo operar en un entorno de tasas crecientes?
La recomendación de Cramer es mantener cautela sin asumir que todo el mercado tendrá mal desempeño. "Si comprás acciones cuando la Fed está endureciendo su política, significa que estás intentando ir contra la Fed, y normalmente esa es una buena manera de perder dinero, a menos que seas selectivo", advierte el analista. Cada ciclo monetario presenta características propias que requieren análisis específico.
En el escenario actual de septiembre de 2026, factores como el petróleo en niveles de tres dígitos —consecuencia del conflicto en Medio Oriente— agregan presión inflacionaria y podrían condicionar futuras decisiones de política monetaria. Cramer sugiere una estrategia táctica: comprar lo más cerca posible de las reuniones de decisión de tasas y aumentar posiciones inmediatamente después, permitiendo participar en la recuperación posterior al evento.
Impacto para administradores y dueños de empresas argentinas
Para los empresarios argentinos, el escenario de tasas crecientes en Estados Unidos tiene implicaciones directas. Un ciclo de endurecimiento monetario en la Fed típicamente presiona al dólar, afectando costos de importaciones, financiamiento en moneda extranjera y competitividad de exportaciones. Las pymes con exposición a mercados internacionales o financiamiento dolarizado deben monitorear estos movimientos con atención.
La lección de Cramer sobre selectividad sectorial es aplicable: no todos los sectores económicos se ven afectados por igual ante cambios en tasas internacionales. Empresas vinculadas a servicios, consumo local y sectores defensivos pueden mostrar mayor estabilidad, mientras que aquellas dependientes de financiamiento externo o importaciones enfrentan presiones mayores. La estrategia correcta no es retirarse del mercado, sino identificar dónde se concentran las oportunidades según el ciclo monetario global.







