Economistas de la city argentina reclaman al Gobierno de Milei acciones concretas para reactivar la economía antes de las elecciones de 2027. El diagnóstico es claro: sin un levantamiento de la actividad económica, la reelección del presidente enfrentará dificultades electorales significativas. Desde consultoras de renombre, referentes como Miguel Ángel Broda, Martín Redrado, Carlos Melconián, Miguel Kiguel, Fausto Spotorno y Fernando Marull coinciden en que el Gobierno debe actuar con urgencia.
¿Cuál es el trilema económico que enfrenta el Gobierno?
Los analistas identifican un dilema de corto plazo con tres vértices inseparables: orden macroeconómico, inflación y nivel de actividad. Según Broda, el Gobierno ha logrado avances en los primeros dos, pero el tercero —el nivel de actividad— es el que probablemente tenga mayor influencia sobre el voto en 2027. Aunque la administración libertaria mantiene su compromiso con la disciplina fiscal, los economistas advierten que sin reactivación, los logros en estabilización pueden no ser suficientes electoralmente.
El consenso es que la flexibilización de créditos en dólares para empresas que no exportan puede ayudar, pero solo de forma marginal y enfocada en el sector construcción. Se necesitan medidas más estructurales que generen demanda agregada sin comprometer el equilibrio fiscal.
Plan de infraestructura privada y política monetaria más expansiva
Broda propone un menú alternativo de acciones sin costo fiscal. Destaca que tras 31 meses de Gobierno, aún no se ha puesto en marcha un plan ambicioso de infraestructura financiado por el sector privado mediante concesiones y asociaciones público-privadas. Este avance permitiría estimular la actividad y eliminar cuellos de botella en transporte y logística.
En paralelo, sugiere una política monetaria algo más expansiva. En una economía que aún no se ha remonetizado completamente, buena parte de los pesos emitidos regresan al sistema financiero. La alta morosidad agrava esta situación, limitando el crédito al sector privado. Broda también menciona que un tipo de cambio algo más alto contribuiría a aliviar a los sectores expuestos a competencia importada.
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) como herramienta de financiamiento
Martín Redrado propone que el Estado se desprenda de las acciones que posee en empresas argentinas para obtener financiamiento de largo plazo destinado a créditos hipotecarios. Fausto Spotorno coincide: esos activos no deben considerarse patrimonio intocable.
El ministro Luis Caputo estudia una alternativa similar pero sin venta de acciones. Evalúa hacer licitaciones de plazos fijos de largo plazo con bancos para que las entidades financieras otorguen créditos hipotecarios. El FGS prestaría fondeo de largo plazo a los bancos participantes sin comprar directamente los créditos. Caputo explicó que, dado que el fondo tiene un objetivo de largo plazo, esta operatoria sería viable.
¿Por qué no avanza la obra pública financiada con FGS?
Miguel Kiguel señala en sus reportes que una alternativa casi ausente en la discusión oficial es usar el FGS para financiar obra pública o ampliar el volumen de crédito hipotecario. Esta opción no tiene costo fiscal ni implica emisión monetaria. Sin embargo, el Gobierno aún no ha desbloqueado esta posibilidad, lo que genera interrogantes sobre las prioridades de la administración.
Kiguel advierte que la política económica es "el arte de administrar la manta corta". Las políticas contractivas necesarias para bajar inflación van en contra de la reactivación, mientras que políticas de estímulo pueden ayudar pero implican una tasa de inflación más alta. El dilema es real y requiere decisiones estratégicas.
Caputo define la agenda preelectoral: pragmatismo versus ideología
El ministro de Economía ha indicado que irá "paso por paso" en la definición de medidas. El Gobierno pretende sostenerse en la inflación a la baja como activo electoral, pero todos los indicadores tempranos muestran una actividad económica golpeada, a pesar de las promesas oficiales de "los mejores 18 meses en los últimos 20 años".
Caputo insinúa que los funcionarios están dispuestos a ser pragmáticos, como cuando el Banco Central comenzó a comprar reservas. Con 14 meses para las elecciones, el ritmo ya empieza a ponerlo el mercado financiero, que en las últimas semanas se movió al ritmo de las encuestas y los débiles indicadores económicos.
Impacto para empresas y administradores: el dilema de la reactivación
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estas decisiones son críticas. La falta de reactivación económica genera presión sobre márgenes, reduce la demanda interna y limita acceso al crédito. Las medidas que analiza Caputo —flexibilización de créditos en dólares, uso del FGS para hipotecarios, infraestructura privada— podrían mejorar las condiciones operativas en el corto plazo.
Sin embargo, la velocidad de implementación es clave. Si el Gobierno opta por medidas graduales, el impacto llegará tarde para influir en el ciclo electoral. Las pymes y empresas medianas necesitan reactivación inmediata, no promesas futuras. El mercado financiero ya está descuentando estas incertidumbres, lo que afecta acceso a financiamiento y confianza empresarial. Los próximos anuncios de Caputo definirán si el oficialismo prioriza estabilidad o crecimiento en la recta final hacia 2027.







