La administración de Javier Milei consolidó durante 2026 un modelo económico con direcciones claras: impulsar sectores exportadores generadores de divisas mientras ajusta actividades orientadas al mercado interno, afectadas por la caída real de salarios y jubilaciones.
¿Cómo creció la actividad económica en abril de 2026?
El Índice de Actividad Económica (EMAE) del INDEC registró en abril un avance interanual del 1,6% frente a abril de 2025. Sin embargo, desestacionalizado mostró una contracción de 1,5% respecto a marzo de 2026. El dato preliminar del primer cuatrimestre arrojó un crecimiento de 2,1% interanual, manteniéndose en territorio positivo pese a la volatilidad mensual.
La disparidad sectorial fue el rasgo dominante: minería y agricultura impulsaron la expansión, mientras industria manufacturera y comercio minorista continuaron débiles. Ocho de los dieciséis sectores relevados registraron caídas respecto a igual período del año anterior, evidenciando una recuperación desigual en la economía argentina.
Recaudación tributaria: el reflejo del cambio estructural
Los datos de recaudación tributaria durante el primer semestre de 2026 confirmaron el giro estratégico del gobierno. El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) detectó que la recaudación tributaria nacional cayó 5,3% en términos reales interanual. Al excluir tributos vinculados al comercio exterior, la baja real se atenúa a 3,6%.
Los principales impuestos mostraron retrocesos significativos: el IVA neto de devoluciones y reintegros disminuyó 7,7% real respecto al primer semestre de 2025, mientras que los aportes y contribuciones a la Seguridad Social bajaron 4% real interanual. La recaudación que queda en manos del Gobierno Nacional cayó 6,4% real, versus 3% hacia las provincias, una relación que demandará mayor ajuste en las cuentas públicas para mantener el equilibrio fiscal.
Minería y agro: los motores de la expansión
La minería creció 17,1% interanual en abril, mientras que el agro avanzó 10,9%, aportando conjuntamente 1,8 puntos porcentuales al crecimiento anual del EMAE. En contrapartida, industria manufacturera (2,9% interanual) y comercio (3,2%) restaron 0,8 puntos porcentuales al índice, reflejando el peso de sectores intensivos en mano de obra.
El análisis de economistas como Santiago Casas, jefe de EcoAnalytics, advirtió que "la economía crece, pero a dos velocidades". Los sectores con ventajas comparativas lideran la expansión, mientras buena parte del entramado productivo orientado al mercado interno aún no consolida recuperación. Esta brecha genera una dinámica de avances y retrocesos mensuales que limita la estabilidad.
Inversión y demanda: el desafío de la formación de capital
Un informe de Banco Provincia identificó que durante el primer trimestre de 2026, el PBI se ubicó 5% por encima del promedio de 2023, pero la inversión quedó 11% por debajo. El deterioro de la Formación Bruta de Capital Fijo genera complicaciones futuras: con menor stock de capital, la economía enfrentará limitaciones para sostener el crecimiento.
La suba de tasas de interés durante la segunda mitad de 2025 encareció el crédito, volviendo menos rentables los proyectos productivos y desincentivando gastos de mediano plazo. Este fenómeno afecta especialmente a pymes y empresas orientadas al consumo interno.
Impacto para empresas y administradores: la geografía del crecimiento desigual
El cambio estructural genera oportunidades y riesgos diferenciados según la ubicación y sector de cada negocio. Las regiones donde se asientan sectores exportadores —agro en la Pampa gringa, minería en la cordillera, energía en Neuquén— comienzan a recibir efectos positivos del buen nivel de exportaciones y precios internacionales. La histórica cosecha de 2026 impulsará actividad en ciudades medianas y pueblos del interior agrícola.
En contraste, el AMBA y grandes centros urbanos con industrias orientadas al mercado interno enfrentan consumo restringido. La apreciación cambiaria encarece costos de mano de obra y bienes no transables, presionando sectores textiles, calzado, metalurgia y neumáticos. Marcelo Capello, vicepresidente del IERAL, advirtió que esta "enfermedad holandesa" dificulta actividades intensivas en trabajo expuestas a competencia internacional, especialmente con una economía más abierta.
Para administradores de empresas, el escenario exige revisar modelos de negocio: quiénes dependen del mercado interno enfrentan márgenes comprimidos, mientras sectores vinculados a exportación y recursos naturales acceden a financiamiento y divisas más fluidas. La consolidación del equilibrio fiscal y reformas estructurales de competitividad serán clave para definir si esta dualidad es transitoria o se perpetúa.







