La inflación de una década destruyó casi completamente el valor de los ahorros en pesos argentinos. Un residente que guardó el equivalente a US$ 10.000 en efectivo de pesos entre junio de 2016 y junio de 2026 terminó con apenas US$ 114 en poder de compra real. Este dato, extraído del informe "The Exodus Economy" de BeInCrypto Intelligence, explica por qué los argentinos siguen buscando dólares a pesar de los avances recientes del gobierno.
¿Por qué los ahorros en pesos perdieron tanto valor?
La erosión fue brutal durante esa década. La combinación de inflación acumulada y depreciación de la moneda eliminó casi el 99% del valor en dólares del dinero depositado. Incluso quienes optaron por plazos fijos en pesos locales solo conservaron el 44% de su poder de compra inicial. En comparación, un depósito brasileño ligado al CDI ganó 50% en términos reales durante el mismo período, mientras que un depósito mexicano aumentó 30%. Esta diferencia regional muestra por qué la demanda de dólares se convirtió en un hábito financiero en Argentina, no solo en una reacción temporal a una crisis.
¿Mejoró la situación bajo Milei?
Los datos recientes muestran avances concretos. Durante junio de 2026, los precios al consumidor subieron apenas 1,9% mensual, la tasa más baja en diez meses. La inflación anual se ubicó en 33,5%, mientras que durante la primera mitad de 2026 los precios aumentaron 16,8%, según el INDEC. La prima del mercado paralelo para el dólar también bajó a cerca de 2%, después de superar 150% en 2023. El Fondo Monetario Internacional reconoció que las reformas fiscales, monetarias y cambiarias fortalecieron las reservas argentinas.
Sin embargo, Steve Hanke, profesor de economía aplicada en la Universidad Johns Hopkins y asesor que ayudó a Ecuador a dolarizarse en 2000, advierte que los avances siguen siendo vulnerables. "Aunque la liberalización del mercado cambiario realizada por el presidente Milei permitió que la brecha paralela cayera y que bajara la inflación, la inflación sigue siendo demasiado alta para una estabilización duradera", señaló Hanke a BeInCrypto.
Las tasas hipotecarias revelan la desconfianza persistente
Un indicador clave de confianza en la moneda es el costo del crédito a largo plazo. Las hipotecas en pesos a 20-30 años en Argentina se cotizan a 29,9%, mientras que en Ecuador, dolarizado desde 2000, la tasa es de apenas 7,5% para plazos similares. Esta brecha de más de 22 puntos porcentuales refleja el riesgo político y cambiario que los prestamistas aún perciben.
Los prestamistas a largo plazo deben calcular no solo la inflación actual, sino cómo podría evolucionar con gobiernos futuros. Hanke sostiene que el marco institucional actual deja margen para que un próximo gobierno revierta las reformas de Milei. "Milei no estará en el poder para siempre. La dolarización total aseguraría la estabilidad de manera que los esquemas actuales no pueden", explicó el economista.
Una dolarización oficial reemplazaría el peso por el dólar estadounidense y quitaría al Banco Central la capacidad de emitir su propia moneda. Según Hanke, esto impondría una disciplina fiscal más estricta y reduciría el riesgo percibido al prestar. No obstante, la política también tiene costos: Argentina perdería control de su política monetaria y el banco central tendría menos capacidad de respaldar a los bancos durante una crisis, según análisis del FMI.
Los argentinos ya dolarizar por su cuenta
Muchas familias y empresas no esperan al Estado. Utilizan cuentas en dólares y stablecoins para recibir salarios, proteger ahorros y realizar pagos internacionales. El análisis on-chain de BeInCrypto encontró que más del 99% del volumen de retiros de stablecoins rastreados volvió a moverse en un plazo de 30 días. El tiempo mediano para que la mitad de una cohorte de retiros volviera a moverse fue de 10,9 días en marzo de 2026. Esto sugiere que los dólares digitales funcionan cada vez más como dinero de uso diario: contratistas reciben pagos en stablecoins y empresas las usan para pagar facturas.
"La dolarización no oficial permite a los latinoamericanos escapar en parte de las malas políticas monetarias que tienen muchos bancos centrales nacionales. Pero aún le faltan algunos de los beneficios que tiene la dolarización total", señaló Hanke. Tener saldos en dólares protege del peso, pero no baja las tasas hipotecarias de toda la economía ni evita cambios de política monetaria futura.
Impacto para empresas y administradores: recuperar confianza lleva tiempo
Para dueños y administradores de empresas argentinas, el mensaje es claro: los avances contra la inflación son reales, pero la recuperación de confianza en el peso será lenta. Quienes vieron US$ 10.000 convertirse en US$ 114 en una década tienen pocas razones para abandonar el dólar tras unos meses de mejores datos. Las tasas hipotecarias elevadas afectan directamente el costo de financiamiento para expansiones y compras de activos. La persistencia de una brecha de 22 puntos porcentuales respecto a países dolarizados implica un sobrecosto estructural en el endeudamiento empresarial. Empresas que operan con márgenes ajustados enfrentan presión para mantener reservas en dólares o stablecoins, generando costos operativos adicionales. La dolarización privada, aunque funciona, no resuelve los problemas de política monetaria a nivel macroeconómico que afectan la planificación a largo plazo.







