El mercado financiero enfrenta un dilema central en agosto de 2026: el Gobierno prioriza sostener el tipo de cambio por debajo de los $1.500, aunque ello implique elevar las tasas de interés y estresar la liquidez en pesos. Esta tensión entre ambas variables define la estrategia monetaria y genera incertidumbre sobre cuál será el foco de la política económica hacia octubre de 2027.
¿Cuál es la prioridad del equipo económico: tasas o dólar?
Según análisis de la city financiera, el esquema cambiario volvió a depender 100% del dólar en 2026. El Gobierno prioriza sostener artificialmente el nivel de tipo de cambio, aunque esto implique robustecer la oferta de cobertura mediante instrumentos dólar linked, estresar las tasas de interés y vender divisas cada vez que el dólar toca la barrera de los $1.500. Este enfoque refleja una decisión deliberada de controlar la cotización informal por encima de otras variables macroeconómicas.
La estrategia de cobertura cambiaria y sus efectos en liquidez
Desde junio de 2026 aumentó notoriamente la demanda de cobertura cambiaria. Para contenerla, el BCRA intensificó la oferta de bonos dólar linked. Según Romano Group, la cobertura total entre el mercado de futuros (Rofex) y bonos dólar linked alcanzó u$s 11.000 millones. Este mecanismo destruye una mayor cantidad de pesos que los derivados porque no son instrumentos apalancados, generando un efecto contractivo más severo sobre la liquidez disponible.
Paralelamente, el Tesoro salió a vender dólares en el mercado de cambios en zona de $1.500. El 28 de julio ejecutó ventas por aproximadamente u$s 145,4 millones en un día en que el BCRA registró saldo neutro. En materia de licitaciones, el Tesoro realizó un rollover del 144% el 8 de agosto, capturando $3,74 billones adicionales. Esta combinación de medidas elevó las tasas de interés mientras se retiraban pesos del mercado.
El debate sobre la caída de liquidez: ¿política deliberada o aumento de demanda?
Desde CEPEC plantearon una hipótesis alternativa: la caída de liquidez no fue por una decisión deliberada del BCRA de subir tasas, sino porque el Tesoro movió aproximadamente $4 billones de su cuenta en el BCRA al Banco Nación para no secar la plaza de pesos. Además, el BCRA no realizó ventas relevantes de Lelink en las últimas ruedas. Según CEPEC, "la menor liquidez excedente responde a un aumento de la demanda de dinero, posiblemente de carácter precautorio".
El dilema dólar-tasa que paraliza al mercado
Para PPI, la disyuntiva es clara y requiere resolución inmediata: "El equipo económico debe elegir entre mantener las tasas en pesos contenidas o seguir utilizando herramientas para evitar que el tipo de cambio supere los $1.500". La estrategia de contención cambiaria ha requerido una oferta creciente de cobertura mediante dólar linked, que simultáneamente absorbe pesos del sistema, elevando las tasas.
Romano Group cuestionó la necesidad de vender dólares a $1.500 considerando que el tipo de cambio real está relativamente apreciado y ya se otorgó cobertura por u$s 11.000 millones. La consultora ratificó que "el programa es dólar dependiente" y advirtió que aunque el Gobierno está cumpliendo defensas para el año electoral, queda un largo camino hasta octubre de 2027.
La próxima licitación: oportunidad para inyectar pesos
El Ministerio de Economía enfrenta vencimientos por $4,5 billones en la licitación del viernes 9 de agosto, concentrados principalmente en la letra S14G6 con vencimiento en agosto. Con depósitos en pesos en el BCRA por $8,2 billones, el Tesoro tendrá una oportunidad clara para inyectar liquidez mediante un rollover inferior al 100%.
Si el Gobierno opta por esta vía, las tasas overnight podrían recuperar estabilidad, estabilizando las curvas de pesos y favoreciendo el incipiente rebote del crédito. En caso contrario, si decide convalidar un nuevo nivel de tasa, podría volver a secar la plaza de pesos para reducir presión sobre el tipo de cambio. Si la liquidez presiona el dólar, el Gobierno o el BCRA podrían reiniciar la venta de instrumentos dólar linked.
Impacto para empresas y administradores: crédito, mora y actividad económica
Para dueños y administradores de empresas, esta tensión entre tasas y dólar tiene consecuencias directas. Según Romano Group, bajo el esquema actual de tasas volátiles, la mora en familias ha alcanzado niveles récord, presionando el acceso al crédito. La expansión del crédito es vital para el segundo semestre de 2026 si se busca apuntalar la actividad en sectores vulnerables como comercio, industria y construcción.
Las pymes y empresas medianas enfrentan tasas de interés elevadas y volátiles, lo que encarece el financiamiento y limita la inversión. Si el Gobierno mantiene la prioridad en contener el dólar a través de mayores tasas, la actividad económica podría resentirse. Por el contrario, si inyecta liquidez y estabiliza tasas, se abre espacio para que el crédito se expanda y apoye el crecimiento empresarial hacia fin de año.







