El dólar oficial retomó su tendencia alcista esta semana mientras el dólar blue alcanzó un nuevo máximo nominal histórico, en un contexto de volatilidad global impulsada por tensiones geopolíticas y decisiones de política comercial internacional.
¿A cuánto cotiza el dólar oficial hoy?
El dólar oficial mayorista opera en $1.489 según el cierre de esta jornada del 24 de julio de 2026. Este nivel representa una acumulación de $9 en la semana (+0,7%), posicionando al tipo de cambio oficial a 22,7% del techo de la banda cambiaria, que se ubica en $1.827,63. A pesar de los repuntes recientes, el avance del dólar oficial en lo que va de julio es modesto: apenas $1 desde el inicio del mes.
En el segmento minorista, el Banco Nación cotiza el dólar a $1.510 para la venta, marcando su nivel más alto en los últimos 15 días. Durante todo 2026, el dólar oficial acumula una suba de $28 (1,9%), cifra significativamente inferior a la inflación registrada durante el primer semestre del año, lo que refleja el rezago del tipo de cambio respecto a la dinámica de precios internos.
Dólar blue: nuevo máximo nominal histórico
El dólar blue alcanzó un nuevo máximo nominal histórico el jueves pasado, consolidando una tendencia alcista que se mantiene en las últimas jornadas. Este viernes cotiza en $1.550 para la venta, según los relevamientos de mercado, aunque experimentó una leve corrección respecto al pico de ayer. La brecha entre el dólar oficial y el paralelo se amplía en este contexto, reflejando las expectativas de los agentes sobre la evolución futura del tipo de cambio.
¿Por qué suben los dólares oficial y blue?
El movimiento alcista de ambas cotizaciones responde a un cuadro de incertidumbre global intensificada. Los mercados procesan simultáneamente los nuevos aranceles aprobados por la administración Trump, las tensiones en el estrecho de Ormuz y la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Esta combinación de factores genera cautela entre los inversores internacionales y presiona al alza las cotizaciones de divisas en economías emergentes como Argentina.
Reservas del BCRA: presión a la baja
Las reservas brutas del Banco Central (BCRA) registraron una caída de u$s352 millones en la jornada de ayer, finalizando en u$s48.684 millones, nuevamente por debajo del umbral de u$s49.000 millones. Esta baja interrumpió una racha de cuatro ruedas consecutivas de incrementos y estuvo explicada por pagos a organismos multilaterales y una valuación negativa de activos externos.
Sin embargo, la autoridad monetaria mantuvo su postura compradora: cerró con saldo positivo por u$s45 millones en el mercado oficial. Acumulado en julio, el BCRA registra compras por u$s1.591 millones, mientras que en lo que va de 2026 las compras totales alcanzan u$s12.773 millones. El banco central ha extendido su racha a 133 ruedas consecutivas con saldo comprador, aunque el promedio diario de julio bajó a u$s106 millones, por debajo de los u$s137 millones de mayo pero superior a los u$s68 millones de junio.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estos movimientos cambiarios generan desafíos operacionales concretos. La suba del dólar oficial, aunque moderada en lo que va de 2026, continúa quedando rezagada respecto a la inflación, lo que presiona los márgenes de las firmas que trabajan con divisas. El salto del dólar blue hacia máximos históricos amplifica la brecha con el tipo de cambio oficial, complejizando la planificación financiera y aumentando los costos de financiamiento para empresas con obligaciones en moneda extranjera.
Las caídas de reservas del BCRA, aunque moderadas por las compras sostenidas del banco central, generan interrogantes sobre la sustentabilidad del nivel actual del dólar oficial a mediano plazo. Para las pymes exportadoras, el rezago del dólar oficial respecto a la inflación reduce la competitividad de precios en mercados externos. Simultáneamente, las empresas importadoras enfrentan presión por la cotización del blue, que anticipa potenciales devaluaciones. En este contexto, la volatilidad global y las decisiones de política comercial internacional seguirán siendo variables críticas a monitorear para la toma de decisiones empresariales.







