El dólar mayorista retrocedió durante septiembre y se encamina a cerrar el mes con una suba inferior al 1%, reflejando estabilidad cambiaria en un contexto de fuerte oferta de divisas del sector agroexportador y política monetaria restrictiva del Gobierno.
¿Cuál fue la cotización del dólar mayorista en septiembre de 2026?
El tipo de cambio mayorista cedió $2,50 hasta los $1.522 en la última rueda de negociación de septiembre de 2026. A lo largo del mes, acumuló un incremento de apenas $13,50, equivalente al 0,9%, consolidando una segunda baja consecutiva en la jornada. Este desempeño contrasta con la volatilidad observada en períodos anteriores y refleja condiciones de mercado más ordenadas.
El volumen operado fue significativo: en el segmento de contado se negociaron u$s846,3 millones durante la última sesión de septiembre. El mes se caracterizó por una fuerte oferta de divisas proveniente del sector agropecuario y de colocaciones de Obligaciones Negociables en el mercado local.
Cotización del dólar minorista y dólar blue en septiembre
En el mercado minorista, el dólar se mantuvo estable en $1.545 para la venta en el Banco Nación hacia el cierre de septiembre de 2026. Simultáneamente, el dólar blue retrocedió $5 hasta los $1.560, mostrando alineación con la tendencia de estabilidad del mercado oficial.
La brecha entre el dólar mayorista y la cotización paralela se redujo durante el mes, reflejando menor presión especulativa y mayor confianza en la política cambiaria del Gobierno. Este comportamiento contrasta con períodos anteriores caracterizados por mayor volatilidad y diferencias más amplias entre segmentos.
¿Por qué el dólar subió menos que la inflación?
Durante septiembre de 2026, la dinámica cambiaria dejó al dólar subiendo significativamente menos que la inflación esperada. Las consultoras estimaban que el Índice de Precios al Consumidor del mes se mantendría por debajo del 2%, aunque con leve incremento frente al 1,7% registrado en agosto. Esta desalineación entre suba cambiaria e inflacionaria genera impactos diferenciados según el tipo de operación y el sector empresarial.
La estabilidad cambiaria se sostuvo gracias a varios factores convergentes. El sector agroexportador liquidó u$s2.946,2 millones hasta el lunes 29 de septiembre, el segundo registro mensual más elevado del año. Analistas estimaban que aún quedaban u$s19.000 millones de potencial liquidación del agro, un flujo que permitiría al Banco Central comprar reservas sin presión excesiva sobre el tipo de cambio.
Compras de reservas del BCRA: desaceleración en septiembre
El Banco Central moderó significativamente sus compras de divisas durante septiembre de 2026. Pese al elevado volumen operado, la participación oficial representó apenas alrededor del 2% del volumen negociado durante buena parte del período. El martes 29 de septiembre, el organismo adquirió u$s70 millones, acumulando aproximadamente u$s313 millones en el mes completo.
Esta desaceleración en las compras de reservas respondió a la caída del superávit comercial y a la escasez de liquidez en pesos, que redujo la presión oficial sobre el mercado. Analistas señalaban que la demanda de dólares para atesoramiento se mantuvo cerca de los u$s1.800 millones durante septiembre, mientras el mercado esperaba una menor oferta financiera en las semanas posteriores.
Política monetaria restrictiva: la posición del Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó durante septiembre de 2026 que el Gobierno mantendrá una política monetaria restrictiva y descartó una expansión de pesos para estimular la actividad económica. "La cantidad de pesos es limitada", afirmó durante el CFO Summit, señalando que la base monetaria prácticamente no creció en el último año.
Caputo también detalló el poder de fuego disponible frente a presiones cambiarias: u$s40.000 millones en swaps con China y Estados Unidos, u$s20.000 millones por compras de reservas durante 2026 y u$s15.000 millones a través del mercado de futuros, totalizando u$s75.000 millones. A esto sumó los ingresos esperados para 2027 provenientes de proyectos del RIGI y del superávit comercial.
Impacto del dólar estable para empresas y administradores argentinos
La estabilidad cambiaria observada en septiembre de 2026 genera oportunidades y desafíos diferenciados para los administradores de empresas argentinas. Para las pymes exportadoras, la suba limitada del dólar (0,9% mensual) mejora la predictibilidad de márgenes, aunque reduce el efecto beneficioso de la devaluación en competitividad internacional. Las empresas que importan insumos se benefician con menor presión de costos, pero deben evaluar si la estabilidad será sostenible hacia 2027.
Para las empresas que operan en el mercado doméstico, la inflación superior a la suba cambiaria (cercana al 2% mensual versus 0,9% del dólar) implica pérdida de poder adquisitivo y presión sobre márgenes reales. Los administradores deben monitorear la evolución de la demanda de dólares para atesoramiento y las expectativas sobre la oferta financiera en los próximos meses, factores que podrían alterar la estabilidad actual. La política monetaria restrictiva del Gobierno ofrece certidumbre sobre el ancla cambiaria, pero limita el acceso a crédito en pesos para inversión y crecimiento empresarial.







