El financiamiento al sector privado mostró un crecimiento nominal moderado durante septiembre de 2026, pero en términos reales la cartera de créditos sigue sin recuperarse respecto a los niveles de hace un año. Según datos del Banco Central (BCRA) analizados por First Capital Group, el saldo total alcanzó los $108,8 billones, con un avance nominal del 2,2% mensual, aunque al descontar la inflación registró apenas una suba real del 0,3% y una caída del 1,4% interanual.
¿Por qué los préstamos personales siguen en caída?
El segmento de préstamos personales continúa siendo el más débil del mercado crediticio argentino. Con un saldo de $22,3 billones, estos créditos cayeron 0,1% en términos reales durante septiembre y registraron una contracción del 7,9% comparado con el mismo mes de 2025. La tendencia negativa es persistente: en 11 de los últimos 12 meses los préstamos personales mostraron caídas reales.
Según Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, el deterioro responde a dos factores principales. Por un lado, aumentó significativamente la cantidad de deudores con dificultades para cumplir regularmente sus obligaciones, lo que ha desviado los esfuerzos del sector financiero hacia la recuperación de carteras morosas. Por el otro, los potenciales tomadores enfrentan condiciones poco atractivas: ingresos disponibles limitados, tasas de mercado elevadas y plazos de financiamiento acotados desalientan nuevas deudas.
Tarjetas de crédito: estabilización pero aún debajo de 2025
El financiamiento mediante tarjetas de crédito alcanzó los $25,6 billones, con un crecimiento nominal del 2,1% mensual. Sin embargo, en términos reales avanzó apenas 0,2% durante septiembre y se mantiene 11,1% por debajo del nivel registrado un año atrás. Tras dos meses de caídas consecutivas, la cartera parece haber encontrado un piso de estabilización.
La mora también impacta en este segmento. Los emisores de tarjetas han reducido los límites de crédito disponibles para clientes con dificultades de pago, limitando así el crecimiento de la cartera total. Las expectativas del sector están concentradas en las promociones de comercio electrónico previstas para octubre, que podrían impulsar tanto el uso de tarjetas como los créditos comerciales.
Hipotecarios: el motor del crecimiento crediticio
La principal excepción dentro del mercado de créditos en pesos es el segmento hipotecario, incluidos los préstamos ajustables por UVA. Con un saldo de $9,1 billones, este segmento creció 3,5% en términos reales durante septiembre y 29,8% comparado con septiembre de 2025. El crecimiento nominal fue del 5,4% mensual y del 73% interanual.
El sector recuperó dinamismo durante los últimos tres meses, favorecido por la desaceleración inflacionaria que brinda mayor previsibilidad a los tomadores de créditos de largo plazo. También influyeron las medidas del Ministerio de Economía para facilitar el fondeo de mayor plazo a los bancos, permitiéndoles renovar y expandir su oferta hipotecaria.
Los préstamos prendarios también mostraron movimiento positivo, alcanzando los $6,6 billones con un crecimiento real del 1,3% en septiembre, aunque mantienen una caída real del 10,1% en la comparación interanual.
Créditos comerciales: moderación con perspectivas mixtas
Los préstamos comerciales al sector privado alcanzaron un saldo de $36,9 billones, con un incremento nominal del 1,6% mensual y del 37,9% interanual. En términos reales, cayeron 0,3% durante septiembre, pero se mantienen 3,5% por encima del nivel de hace un año. La evolución de esta cartera ha estado marcada por pequeños avances y retrocesos durante los últimos doce meses, sin una tendencia clara.
Financiamiento en dólares: el crecimiento más dinámico
A diferencia del crédito en pesos, el financiamiento en moneda extranjera mantiene un fuerte ritmo de expansión. El saldo total en dólares alcanzó los US$26.170 millones, con un crecimiento del 3,7% mensual y del 39,8% interanual. Los créditos comerciales explican el 74,2% de la deuda en dólares y crecieron 39,4% interanualmente, impulsados por la incorporación de sectores no vinculados a la exportación.
El financiamiento en dólares mediante tarjetas de crédito también mostró dinamismo, saltando 28,2% mensual hasta US$859 millones, alimentado por compras en el exterior y actividad turística.
Impacto en la gestión financiera de empresas y administradores
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la evolución del crédito durante septiembre de 2026 presenta un escenario de oportunidades selectivas. Mientras los préstamos personales y tarjetas de crédito siguen bajo presión por la mora y las condiciones restrictivas, el crecimiento hipotecario abre posibilidades para financiamiento de largo plazo en inmuebles.
Los créditos comerciales mantienen una estabilidad relativa, aunque sin impulso claro. La opción de financiamiento en dólares sigue siendo más accesible y dinámica, particularmente para empresas con ingresos en moneda extranjera o vinculadas al comercio exterior. Sin embargo, la reducción de límites de crédito en tarjetas y la mora persistente en préstamos personales señalan que las entidades financieras están priorizando la recuperación de carteras vencidas sobre la expansión de nuevas líneas, lo que condiciona el acceso al crédito para empresas medianas y pequeñas.







