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Crecimiento Argentina 2026: Daza proyecta expansión de 5 a 7%
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Crecimiento Argentina 2026: Daza proyecta expansión de 5 a 7%

Argentina cierra la etapa de estabilización y entra en una nueva fase de crecimiento económico. Según José Luis Daza, viceministro de Economía, el país proyecta una expansión del producto bruto…

Argentina cierra la etapa de estabilización y entra en una nueva fase de crecimiento económico. Según José Luis Daza, viceministro de Economía, el país proyecta una expansión del producto bruto interno entre 5 y 7 por ciento durante 2026, sustentada en la combinación de tasas de interés más bajas, acumulación récord de reservas internacionales y superávit fiscal.

¿Cuál es el "equilibrio virtuoso" que sostiene el crecimiento?

El diagnóstico oficial identifica cuatro variables macroeconómicas simultáneas que caracterizan la transición desde la contención de la crisis hacia la expansión. La tasa de referencia del Banco Central cedió aproximadamente 25 puntos porcentuales sin generar presión sobre la divisa, mientras que el dólar mostró signos de apreciación y las expectativas de depreciación cayeron significativamente.

Durante 2026, la entidad monetaria aceleró la compra de divisas hasta alcanzar los US$ 13.000 millones, superando ampliamente la meta base de US$ 10.000 millones pactada con el Fondo Monetario Internacional. Este sobrecumplimiento refleja la solidez del balance externo y la confianza en el programa.

Un hito relevante fue que las empresas giraron dividendos al exterior por aproximadamente US$ 3.500 millones sin desestabilizar el mercado oficial. Paralelamente, el sistema bancario se mantiene saneado con depósitos en dólares estables dentro del circuito financiero nacional, consolidando la solidez de los "tres frentes": equilibrio en la cuenta corriente, superávit fiscal primario y estabilidad bancaria.

Validación internacional y sostenibilidad estructural

La recalificación de Moody's confirmó la mejora en el perfil crediticio argentino, llevando la categoría de riesgo a B. Este aval de las agencias internacionales —Moody's, S&P y Fitch— reconoce la sustentabilidad estructural del ordenamiento actual, diferente a experiencias previas que se apoyaban en diferimientos de pagos o controles artificiales.

El consenso social en torno al superávit fiscal trasciende el ciclo político inmediato, generando las condiciones para que inversores externos confíen en la continuidad del programa más allá de cambios de gobierno.

¿Qué motores impulsan la proyección de crecimiento 5-7%?

Daza fundamentó la aceleración esperada en tres dinámicas de convergencia que operarían sin intervención estatal específica. Argentina quedó aislada del comercio global durante años; al eliminar las distorsiones que desalentaban la inversión, el stock de capital por trabajador convergerá hacia los estándares internacionales, generando tasas de expansión superiores a las de países desarrollados.

El viceministro enfatizó que Argentina continúa entre los países más cerrados del mundo. Chile, en cambio, se abrió, eliminó distorsiones y permitió que el mercado asignara recursos. "No hay razón para que Argentina tenga producción por habitante más baja que esos países", sostuvo, proyectando un escenario donde la apertura comercial y la inversión privada reconfiguran la estructura productiva.

Reformas estructurales y reducción del costo de capital

Con la estabilización como piso logrado, la segunda fase del programa se enfoca en remover trabas competitivas. La reforma tributaria apunta a eliminar progresivamente impuestos considerados "anti-producción": retenciones a las exportaciones, Ingresos Brutos y tasas municipales disruptivas.

Bajar el riesgo país es indispensable para abaratar el costo del capital y reactivar el crédito privado a largo plazo en línea con tasas internacionales. Daza ejemplificó: "Significa un hipotecario a una tasa de 2%". La infraestructura de nueva generación —automatización de puertos, corredores inteligentes, conectividad— representa otra deuda pendiente que el Gobierno busca resolver mediante estándares logísticos del siglo XXI.

El RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) aspira a movilizar US$ 150.000 millones en sectores generadores de divisas: campo, energía y minería. Esta convergencia con modelos regionales de apertura fundamenta la apuesta para que Argentina ingrese en un sendero sostenido de desarrollo tras superar la fase de contención.

Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina

Para dueños y administradores de empresas, la proyección de crecimiento 5-7% durante 2026 implica oportunidades concretas: menor costo de financiamiento, acceso a crédito a tasas internacionales, y demanda creciente en mercados internos y externos. La reforma tributaria en marcha —especialmente la eliminación de retenciones y Ingresos Brutos— mejorará directamente la competitividad y los márgenes operacionales.

Sectores exportadores, minería, energía y agroindustria lideran la atracción de inversión bajo el RIGI, generando efectos multiplicadores en cadenas de valor. Empresas que se posicionen en infraestructura digital, logística inteligente y servicios conexos encontrarán demanda acelerada. El cierre de la etapa de estabilización reduce la incertidumbre macroeconómica, permitiendo planificación a mediano plazo sin temor a corridas cambiarias o saltos inflacionarios. Esto es crítico para decisiones de inversión, expansión y reinversión de ganancias que caracterizaban el entorno de 2025.

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