El ministro de Economía Luis Caputo defendió la evolución del tipo de cambio y aseguró que el peso argentino replicó el comportamiento de las monedas internacionales frente al dólar estadounidense durante 2026.
¿Por qué sube el dólar en Argentina?
Caputo sostuvo que la depreciación del peso responde a dinámicas globales, no a decisiones de política económica local. Señaló que el peso argentino replicó el comportamiento que tuvieron las demás monedas del mundo respecto al dólar, enfatizando que la apreciación del billete verde es un fenómeno internacional. El ministro cuestionó la inconsistencia de críticos que reclaman por el atraso cambiario en algunos niveles pero se preocupan por la suba en otros: "Si en $1.400 militan atraso cambiario, no pueden militar preocupación en $1.500. Está todo muy bien con el dólar".
Inflación en baja y recuperación económica
Respecto a los precios, Caputo reafirmó el compromiso oficial con la desinflación. Indicó que la inflación continúa en sendero descendente desde abril de 2026 y proyectó que convergerá hacia niveles internacionales gracias a la continuidad de la ortodoxia fiscal y monetaria. El titular de la cartera económica aseguró que el proceso "puede tardar un poco más o un poco menos, pero la gente se puede quedar tranquila que la inflación va a seguir a la baja".
Caputo destacó que los próximos 18 meses serán "los mejores" del gobierno de Javier Milei. Citó como evidencia récords en producto interno bruto, exportaciones y consumo durante 2026. Proyectó que con inflación decreciente, los salarios y las jubilaciones continuarán recuperándose, lo que impulsará mayor consumo.
Financiamiento de la deuda 2026-2027
El Gobierno presentó su programa financiero para cubrir vencimientos de deuda. El Tesoro nacional requiere USD 19.200 millones en 2026 y USD 24.900 millones en 2027 para afrontar pagos de capital, intereses y otras obligaciones específicas.
Para 2026, el Gobierno proyecta obtener USD 22.900 millones en financiamiento, generando un excedente de USD 3.700 millones que se reservará para 2027. Las principales fuentes incluyen:
- Compra de dólares al Banco Central: USD 6.700 millones
- Emisiones locales: USD 6.000 millones
- Organismos internacionales (excluyendo FMI): USD 2.800 millones
- Préstamos con garantía internacional: USD 4.000 millones
- Desembolso del FMI: USD 1.900 millones
- Privatizaciones: USD 800 millones
Para 2027, el esquema contempla necesidades y fuentes por USD 24.900 millones. El saldo excedente de 2026 aportará USD 3.700 millones, mientras que las compras de dólares al Banco Central sumarían USD 4.900 millones y los organismos internacionales aportarían USD 4.200 millones.
Impacto de la salida de Adorni y mora bancaria
Caputo minimizó el efecto de la salida de Manuel Adorni de la jefatura de Gabinete sobre las variables financieras. Señaló que el caso Adorni coincidió con un "shock externo muy brutal": la guerra en Medio Oriente. Pese a ello, sostuvo que el riesgo país tocó mínimos, el Banco Central estuvo comprando dólares (no defendiendo el peso) y la inflación continuó bajando.
Respecto a la mora bancaria entre familias, Caputo aclaró que no obedece a aumentos tarifarios. Indicó que banqueros de instituciones importantes están refinanciando deudas a plazos más largos con tasas del 25% anual, lo que consideró "una muy buena noticia" que resolverá el problema gradualmente.
Qué significa para las empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, la estrategia de Caputo presenta oportunidades y riesgos que requieren monitoreo. La estabilidad del tipo de cambio en torno a $1.500 favorece la planificación de importaciones y costos en dólares, mientras que la proyectada baja de inflación mejora márgenes comerciales y facilita la fijación de precios a largo plazo.
Sin embargo, la dependencia de financiamiento externo (USD 22.900 millones en 2026) implica vulnerabilidad a cambios en condiciones globales. Las empresas deben evaluar el riesgo de que interrupciones en flujos de organismos internacionales o emisiones presionen el tipo de cambio. Además, la mora bancaria en alza sugiere presión en el consumo privado y capacidad de pago de clientes, requiriendo ajustes en políticas crediticias y comerciales. La refinanciación a tasas del 25% anual también impacta costos financieros para empresas que acceden al crédito bancario.







