El sector agropecuario argentino llega a La Rural 2026 con un posicionamiento político alineado con el Gobierno, priorizando la estabilidad macroeconómica sobre demandas cambiarias inmediatas. Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), moderó las presiones históricas del campo durante su intervención en el Rotary Club de Buenos Aires, enfatizando que la consolidación del orden económico prevalece sobre reclamos específicos de devaluación o salida del cepo.
¿Qué cotización necesita el productor agrícola?
Ante la consulta directa sobre el valor del dólar que requiere el productor, Pino evitó convalidar cifras específicas o presiones de mercado. "Más que el número, que sea parejo", respondió, relativizando la carrera por el precio de la divisa. Su énfasis estuvo puesto en la consistencia del esquema cambiario por encima de la cotización puntual, reconociendo que en etapas previas de economía regulada la brecha llegaba al 200%, situación que consideró "mucho más nefasta que el derecho de exportación".
El dirigente transmitió paciencia hacia los despachos del Ministerio de Economía, priorizando la consolidación de un tipo de cambio unificado sin presionar con plazos al Ejecutivo nacional. Su estrategia reflejó un cálculo político: respaldar la gestión de Javier Milei en materia de estabilidad cambiaria como base para el crecimiento futuro del sector.
Retenciones y gravámenes que frenan la rentabilidad
En materia tributaria, Pino mantuvo los derechos de exportación (DEX) como bandera de principios, reiterando que "es el impuesto más nocivo que puede haber porque genera la no inversión". Sin embargo, distribuyó responsabilidades entre niveles de gobierno, enfocando críticas en gravámenes provinciales y tasas municipales.
El blanco principal fue el tributo de Ingresos Brutos, al que Pino acusó de generar "aduanas internas prohibidas por la Constitución". Este posicionamiento buscó diferenciar entre presiones impositivas del Gobierno nacional —que relativizó— y cargas provinciales que sí cuestionó explícitamente, en un claro gesto de protección política hacia Milei.
Infraestructura: recuperación gradual del Belgrano Cargas e Hidrovía
Respecto a las deficiencias estructurales del país, Pino reconoció que "es impresionante el mal estado de las rutas", pero inmediatamente rescató que la recomposición de la macroeconomía permitió reactivar la inversión pública. Con horizonte en mediados o fines de 2027, el dirigente validó un sendero gradual de recuperación, valorando que el Gobierno haya "cerrado" y puesto a funcionar el esquema de la Hidrovía tras años de parálisis institucional.
El Belgrano Cargas emerge como infraestructura clave en su agenda: necesaria tanto para la minería como para trasladar granos de Salta al puerto, articulando el crecimiento de múltiples sectores productivos.
Diversificación productiva: Vaca Muerta, litio y minería
Pino celebró el avance de Vaca Muerta, el litio y la minería como oportunidad para que el campo deje de cargar solo con el financiamiento estatal. "El país necesita muchos más brazos", expresó ante los rotarios, enfatizando que la diversificación productiva fortalece el modelo de crecimiento general.
Aunque reconoció que la falta de financiamiento "todavía" es un problema, su mensaje fue optimista: "Hoy tenemos una oportunidad única de dejar de pensar solamente en cómo resistir y empezar seriamente a pensar cómo crecemos". El dirigente vaticinó un "aumento exponencial" de la producción, condicionado a que infraestructuras como el Belgrano Cargas sirvan tanto a la minería como a la logística agrícola, traccionando obras clave con inversión privada de múltiples sectores.
Comercio exterior y restricciones ambientales de la UE
En el plano del comercio internacional, Pino minimizó los roces con la Unión Europea por la Resolución ambiental 1115, restrictiva para productos argentinos. "No tenemos que enojarnos; si bien te causa enojo, vamos para adelante", afirmó, confiando en que Argentina demostrará que cumple "holgadamente" las condiciones de sustentabilidad.
Celebró asimismo el cumplimiento de cuotas de carne con los Estados Unidos, definiéndolo como un proceso que "ha venido muy bien", evidenciando un posicionamiento donde la apertura comercial prevalece sobre conflictos regulatorios coyunturales.
Impacto para empresas y administradores: el modelo de crecimiento diversificado
El alineamiento del campo con la gestión de Milei plantea un escenario de mediano plazo donde la estabilidad macroeconómica y cambiaria se privilegia sobre demandas tributarias inmediatas. Para dueños y administradores de empresas, esto implica que la estrategia oficial apunta a consolidar un modelo donde múltiples sectores —agricultura, energía, minería— crecen simultáneamente, reduciendo la dependencia fiscal del agro y mejorando la calidad de las inversiones en infraestructura.
La apuesta de Pino por diversificación productiva sugiere que la rentabilidad futura del sector agrícola dependerá menos de ajustes tributarios puntuales y más de que sectores como Vaca Muerta y minería financien obras de logística compartidas. Hacia fines de 2027, cuando se espera ver avances contundentes en rutas y Belgrano Cargas, esta estrategia se verá reflejada en costos operativos y acceso a mercados. Para empresas con operaciones agropecuarias o dependientes de infraestructura de transporte, el horizonte es de paciencia política con recuperación estructural gradual.







