Las reservas internacionales netas de El Salvador cerraron el primer semestre de 2026 en USD 5.167,43 millones, marcando un crecimiento del 15,23% respecto al cierre de 2025. Este resultado consolida la tendencia alcista iniciada el año anterior y refleja una mayor entrada de divisas en un contexto de recuperación económica tras años de volatilidad en los flujos cambiarios.
¿Cuánto crecieron las reservas en el primer semestre de 2026?
El incremento interanual de las reservas internacionales netas fue de USD 682,94 millones, al comparar los USD 4.484,49 millones registrados en diciembre de 2025 con el saldo alcanzado al cierre de junio de 2026. Durante los seis meses, el comportamiento mostró fluctuaciones mensuales significativas, aunque el saldo subió en cuatro de los meses del semestre.
El desempeño mensual evidenció volatilidad en el flujo de divisas. En enero se registró una caída de USD 2,48 millones, mientras que febrero mostró una recuperación con USD 50,07 millones adicionales. Marzo continuó al alza con USD 99,48 millones, pero fue abril el que lideró con el mayor salto mensual de USD 474,57 millones. Mayo presentó una corrección de USD 87,17 millones, y junio cerró con un repunte de USD 148,47 millones.
Composición de las reservas: divisas y oro
Del total acumulado, USD 4.998,44 millones corresponden a moneda extranjera y USD 271,37 millones están representados en oro. La composición en metales preciosos experimentó una caída del 8,41% respecto al cierre de 2025, cuando sumaba USD 250,31 millones. Según el Banco Central de Reserva (BCR), estas reservas cumplen la función estratégica de garantizar liquidez y capacidad de respuesta institucional frente a presiones externas en los mercados cambiarios.
¿Por qué importan las reservas internacionales para la estabilidad?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) define las reservas internacionales netas como activos externos de disponibilidad inmediata bajo control directo de la autoridad monetaria. Su propósito principal abarca tres funciones críticas: cubrir necesidades de financiamiento de la balanza de pagos, intervenir en los mercados cambiarios para estabilizar el tipo de cambio, y respaldar la confianza en la economía ante presiones externas. El crecimiento sostenido observado durante 2026 refleja una recuperación económica más robusta tras años de descensos pronunciados.
Trayectoria de las reservas desde 2020 hasta hoy
La evolución de las reservas internacionales salvadoreñas ha sido marcadamente cíclica. Durante 2020, el saldo pasó de USD 3.948,04 millones en enero a USD 2.915,20 millones en diciembre, reflejando la contracción provocada por la pandemia. En 2021 se registró una recuperación parcial, iniciando en USD 2.522,97 millones en febrero y cerrando el año en USD 3.342,39 millones.
El año 2022 marcó un quiebre importante con una caída abrupta de aproximadamente USD 964 millones entre enero y diciembre. Durante 2023, las fluctuaciones fueron más moderadas, con un cierre en USD 2.645,52 millones. En 2024 se inició una recuperación progresiva, con un pico de USD 3.733,67 millones en septiembre y un cierre anual en USD 3.506,12 millones.
El punto de inflexión llegó en 2025. El saldo de reservas en enero de ese año fue de USD 3.766,98 millones, y a partir de febrero comenzó un ascenso sostenido. En julio alcanzó USD 4.782,19 millones, uno de los niveles más altos hasta ese momento, y la segunda mitad de 2025 mantuvo los fondos disponibles por encima de USD 4.400 millones, cerrando el año en USD 4.532,08 millones.
Impacto del acuerdo con el FMI en las reservas
El fortalecimiento de las reservas internacionales ocurre en un contexto donde El Salvador y el Fondo Monetario Internacional sellaron un acuerdo por USD 1.400 millones en febrero de 2025, con un plazo de 40 meses. Este programa busca reforzar la sostenibilidad fiscal y externa del país, con énfasis en medidas para consolidar las reservas nacionales como pilar de la estabilidad macroeconómica.
Qué significa este crecimiento de reservas para empresas y administradores
Para los administradores de empresas salvadoreñas, el crecimiento de las reservas internacionales representa una señal de mayor estabilidad cambiaria y menor riesgo de volatilidad en el tipo de cambio. Un nivel más robusto de reservas reduce la probabilidad de intervenciones de emergencia en los mercados de divisas y fortalece la capacidad del Banco Central para mantener la paridad del dólar estadounidense (moneda oficial de El Salvador desde 2001). Esto mejora la previsibilidad en operaciones de comercio exterior, facilita el acceso a crédito internacional a mejores tasas y reduce los costos de cobertura cambiaria para empresas que operan con divisas. El contexto de recuperación económica reflejado en estas cifras también sugiere mayores oportunidades de inversión y financiamiento externo para el sector privado.







