Horacio Marín, CEO de YPF, confirmó que la decisión final de inversión (FID) de Argentina LNG se formalizará el próximo 26 de noviembre en Buenos Aires, junto a sus socios Eni y XRG. El anuncio se realizó durante Argentina Week Paris, transformando meses de especulación en una fecha concreta que marca el inicio de ejecución del megaproyecto energético.
¿Cuál es la magnitud del proyecto Argentina LNG?
Argentina LNG representa la inversión de mayor escala presentada al RIGI, con un monto total estimado de US$ 51.000 millones. El proyecto contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción con capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales, cifra que podría escalar hasta 18 millones según proyecciones de YPF. Las exportaciones anuales se estiman en aproximadamente US$ 10.000 millones durante dos décadas, transformando la matriz energética argentina.
Estructura accionaria y socios del megaproyecto
La configuración societaria ya está definida. YPF controla el 36% del upstream, mientras que Eni y XRG participan con el 32% cada una. Un elemento estratégico es que ambos socios europeo y emiratí no solo invierten, sino que también actúan como compradores asegurados de parte de la producción futura. Esta estructura genera demanda garantizada desde el primer día de operación, factor decisivo para estructurar el financiamiento.
¿Cómo se financiará Argentina LNG?
YPF busca estructurar hasta US$ 16.000 millones para la infraestructura del proyecto. El respaldo más significativo proviene de Estados Unidos: un acuerdo que habilita US$ 6.000 millones del EXIM Bank, aunque requiere aprobación final del directorio de la entidad. Adicionalmente, se espera la adjudicación de la licitación de tubos para los gasoductos, valuada en alrededor de US$ 2.000 millones. Los desembolsos efectivos y los contratos definitivos se extenderían durante 2027.
Impacto estratégico para Argentina y sus empresas
Argentina LNG marca un punto de inflexión en la economía argentina. Durante años, Vaca Muerta se presentó como promesa; una FID firmada convierte ese potencial en compromiso verificable con cronograma, socios y acreedores internacionales. El país dejará de ser únicamente un territorio con recursos para convertirse en proveedor confiable de energía global. Para las empresas argentinas, esta transición abre oportunidades en cadenas de suministro, servicios especializados y financiamiento de proyectos satélites. La confirmación de la FID genera certidumbre regulatoria y fiscal que atrae inversión complementaria en infraestructura, logística y tecnología. Administradores y dueños de empresas deben monitorear las licitaciones asociadas, las oportunidades de contratación con YPF, Eni y XRG, y el impacto en disponibilidad de divisas y tasas de financiamiento que un proyecto de esta envergadura genera en la economía local.







