La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) estableció en 2026 los umbrales de transacción que obligan a bancos y billeteras virtuales a reportar movimientos de dinero. Se trata de un régimen informativo diseñado para cruzar datos con la situación fiscal de cada usuario y verificar la consistencia entre los fondos transferidos y la capacidad contributiva declarada. La medida, que rige desde agosto de 2026, no busca sancionar operaciones sino detectar posibles inconsistencias en los patrimonios reportados.
¿Cuáles son los nuevos límites de transferencias que debe reportar ARCA?
Los bancos y plataformas digitales deben informar al organismo fiscal cuando se superen determinados montos mensuales en operaciones entre cuentas propias o ajenas. Para personas físicas, el umbral es de $50.000.000, mientras que para personas jurídicas asciende a $30.000.000. Este cambio representa un aumento significativo respecto del parámetro anterior, que se ubicaba en $2.000.000, lo que amplía considerablemente el rango de operaciones que quedan fuera del reporte automático.
Es importante aclarar que la obligación de informar recae exclusivamente sobre las entidades financieras y proveedores de billeteras virtuales, nunca sobre el usuario. El cálculo del límite se realiza sobre la suma total de transferencias durante todo el mes calendario, no sobre transacciones aisladas. De esta forma, ARCA busca identificar patrones de movimiento que pudieran no coincidir con la declaración fiscal de cada persona.
Otras operaciones financieras bajo vigilancia de ARCA
Más allá de las transferencias interbancarias, la agencia fiscal monitorea otros movimientos que pueden revelar inconsistencias patrimoniales. Los umbrales varían según el tipo de operación y la naturaleza del contribuyente:
- Extracciones de efectivo: $10.000.000 para personas físicas y jurídicas.
- Saldos bancarios: $50.000.000 (personas físicas) y $30.000.000 (personas jurídicas).
- Plazos fijos: $100.000.000 (personas físicas) y $30.000.000 (personas jurídicas).
- Inversiones financieras: $100.000.000 (personas físicas) y $30.000.000 (personas jurídicas).
El esquema de vigilancia implementado por ARCA durante 2026 forma parte de una estrategia más amplia de control fiscal. El organismo cruza la información reportada con los datos declarados en las declaraciones juradas de cada contribuyente para determinar si el origen de los fondos es coherente con la capacidad contributiva registrada. No se trata de una sanción automática, sino de un mecanismo de detección que puede derivar en investigaciones posteriores si se detectan anomalías.
¿Qué significa este control para empresas y administradores en Argentina?
Para dueños y administradores de empresas, estos nuevos parámetros de ARCA generan un escenario más predecible respecto de cuándo se activa el reporte fiscal automático. Los límites más elevados permiten operaciones de mayor envergadura sin disparar alertas inmediatas, lo que beneficia a empresas con flujos de caja importantes y movimientos legítimos entre cuentas propias o con proveedores y clientes.
Sin embargo, es crítico que los administradores financieros mantengan documentación exhaustiva que justifique cada operación que se aproxime a estos umbrales. ARCA puede iniciar investigaciones complementarias si identifica discrepancias entre los movimientos reportados y la situación fiscal declarada. Esto es especialmente relevante para pymes y empresas medianas que operan con márgenes ajustados o que realizan operaciones en efectivo, donde la trazabilidad es fundamental para evitar inconvenientes con el organismo fiscal.







