Los mercados internacionales de granos experimentaron una fuerte recuperación durante julio de 2026, impulsados por la escalada de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, el recrudecimiento del conflicto ruso-ucraniano y nuevas barreras comerciales estadounidenses que generaron incertidumbre sobre la oferta mundial.
¿A cuánto llegó el trigo en los mercados internacionales?
El trigo fue el cereal que mostró la mayor sensibilidad ante el contexto internacional. La cotización en Chicago alcanzó los US$ 259 por tonelada, marcando el nivel más alto desde 2023, tras acumular incrementos de entre 7% y 9% desde inicios de julio de 2026. Según el informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), este cultivo llegó a sus máximos de los últimos dos años en medio de creciente incertidumbre sobre la disponibilidad mundial.
El deterioro geopolítico fue el principal catalizador de esta suba. La ruptura de la tregua entre Estados Unidos e Irán elevó el riesgo sobre las rutas energéticas, mientras que el conflicto entre Rusia y Ucrania complicó el comercio agrícola del Mar Negro. El cierre temporal del estrecho de Kerch obstaculizó las exportaciones rusas, llevando a que la consultora Sovecon redujera en 25% su estimación de envíos rusos para julio de 2026.
A esto se sumaron problemas productivos en Europa. Las altas temperaturas y el déficit hídrico afectaron la cosecha francesa, forzando nuevas revisiones a la baja de la producción comunitaria. En Argentina, los contratos con entrega en diciembre de 2026 y enero de 2027 alcanzaron los valores más altos del año, estimulando la fijación anticipada de precios que se multiplicó por ocho respecto de las semanas previas.
Maíz: recuperación sostenida con demanda firme
El maíz también consolidó una fuerte recuperación durante julio de 2026, aunque impulsado por una combinación de factores locales e internacionales. En Argentina, la cosecha avanzaba sobre el 78% del área sembrada, con un atraso de 9,1 puntos porcentuales respecto del promedio de los últimos cinco años debido a lluvias y elevada humedad de los granos.
Pese a las demoras en la recolección, la demanda externa se mantuvo firme. Durante la primera semana de julio de 2026, los compromisos de embarque alcanzaron 3,4 millones de toneladas, proyectando exportaciones mensuales que podrían superar los 4,8 millones, uno de los mayores registros del año. El valor pizarra subió hasta US$ 190 por tonelada, mientras que en Chicago el cereal avanzó a US$ 182,4, desde los US$ 165 registrados a inicios de mes.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) redujo su estimación de producción de maíz para la Unión Europea y elevó las necesidades de importación del bloque. La condición de los cultivos en Francia se mantuvo muy por debajo de la observada un año atrás, agregando presión alcista a las cotizaciones.
Soja supera los US$ 450 por tonelada
La soja alcanzó US$ 455 por tonelada en Chicago, el nivel más alto en más de dos años, encontrando respaldo tanto en factores geopolíticos como en la demanda real. El repunte del petróleo, que volvió a ubicarse por encima de US$ 90 por barril debido a las tensiones en Medio Oriente, mejoró las perspectivas para la producción de biodiésel y fortaleció la demanda por oleaginosas.
A diferencia del trigo, la oleaginosa también recibió impulso desde la demanda internacional. Según el USDA, China compró 2,26 millones de toneladas de soja estadounidense para la campaña 2026/27, en un contexto donde las exportaciones norteamericanas continúan siendo relativamente bajas y la demanda doméstica mantiene una fuerte competencia por la mercadería disponible. La BCR destacó que este renovado interés comprador permitió que la oleaginosa consolidara un nuevo escalón de precios por encima del observado durante la primera mitad de 2026.
Aranceles estadounidenses: nuevo factor de incertidumbre
Al escenario bélico se agregó un nuevo frente comercial. La administración de Donald Trump anunció un nuevo esquema de aranceles bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, con tasas adicionales de entre 10% y 12,5% para productos provenientes de unos 60 socios comerciales.
Argentina quedó alcanzada por el arancel adicional mínimo del 10%, aunque varios productos estratégicos quedaron exceptuados: carne bovina, petróleo crudo y carbonato de litio. Sin embargo, otras exportaciones como vino fraccionado y miel sí quedaron alcanzadas por el nuevo esquema. Para la BCR, la combinación entre conflictos geopolíticos, problemas climáticos, restricciones logísticas y nuevas barreras comerciales mantiene elevada la incertidumbre sobre el comercio mundial de granos.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas agroindustriales argentinas, estos máximos de precios representan una oportunidad de corto plazo, pero también una prueba de volatilidad. La fijación anticipada de precios en trigo multiplicada por ocho respecto de semanas previas refleja que los productores y comercializadores están capitalizando este escenario de incertidumbre para asegurar márgenes.
Sin embargo, los nuevos aranceles estadounidenses del 10% imponen un riesgo adicional para las exportaciones no exceptuadas, reduciendo competitividad en mercados clave. Las empresas vinculadas a biodiésel y derivados de soja deben monitorear el precio del petróleo, que sustenta la demanda de oleaginosas. Además, la presión exportadora sostenida en maíz y los atrasos de cosecha en Argentina exigen una gestión eficiente de inventarios y una estrategia clara de cobertura de riesgos frente a la volatilidad que mantiene los mercados internacionales de granos durante 2026.







