Toyota acelera su retirada de México hacia Estados Unidos en medio de la incertidumbre del T-MEC, un movimiento que abre oportunidades para renegociar acuerdos comerciales con Argentina.
¿Por qué Toyota se va de México a Estados Unidos?
La automotriz japonesa trasladará la producción de su camioneta Tacoma desde Baja California hacia San Antonio, Texas, completando el proceso para 2030. Toyota Motor North America (TMNA) invertirá US$ 3.600 millones en una segunda línea de ensamblaje en la planta texana, además de construir una nueva instalación de ejes traseros. La decisión generará 2.000 nuevos empleos y duplicará la superficie actual de la planta estadounidense.
Este movimiento ocurre días después que Donald Trump confirmara que no renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su forma actual para los próximos 16 años. Sin embargo, el acuerdo continúa vigente hasta 2036 y se revisará anualmente, lo que genera incertidumbre en la región.
Según datos hasta mayo de 2026, la Toyota Tacoma ocupaba el segundo lugar entre los vehículos mexicanos con mayor volumen de exportación, con 24.558 unidades. Su salida representa una caída sustancial para la industria manufacturera mexicana, que depende fuertemente de las exportaciones hacia sus socios comerciales.
¿Qué significa esto para Argentina y sus negociaciones comerciales?
La incertidumbre del T-MEC abre una ventana para Argentina. Durante 2025 y lo que va de 2026, México priorizó sus negociaciones con la administración Trump, dejando en segundo plano las tratativas bilaterales con otros países. Con el nuevo escenario, México necesitará fortalecer acuerdos alternativos para proteger su industria.
Según confirmó Marcellus Puig, presidente de Volkswagen Argentina, hace poco más de una semana las negociaciones con México se reactivaron. Puig dialogó directamente con Luis Caputo, Pablo Lavigne y Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, encargado de negociar la renovación del Acuerdo de Complementación Económica (ACE55) que Argentina mantiene con México.
Automotrices argentinas interesadas en reactivar el ACE55
Volkswagen es una de las principales impulsoras de la renegociación. Desde 2026 importa el SUV Volkswagen Taos desde México, sumándose a los vehículos que ya traía: el Tiguan y el sedán Vento. La marca celebró recientemente la producción de 800.000 unidades de la pickup Amarok en su planta de General Pacheco durante 16 años.
Otras marcas con presencia en Argentina también dependen de importaciones mexicanas. Nissan trae el Versa y Sentra, y tiene programado importar la pickup Frontier desde el segundo semestre de 2026. Ford comercializa el Bronco Sport y Maverick; Kia ofrece el K3 y K4; Honda vende el ZR-V; Chevrolet importa la pickup Silverado; y Stellantis comercializa la RAM 1500.
Contexto del T-MEC y su vigencia actual
A diferencia de lo que ocurrió con el ACE55 entre México y Argentina, el T-MEC no ha sido interrumpido. La delegación estadounidense aclaró que el acuerdo permanece vigente mientras se resuelven las cuestiones de renovación. El tratado continuará en vigor hasta 2036, pero enfrentará revisiones anuales que generan volatilidad en las decisiones de inversión de las empresas.
Esta revisión anual del T-MEC contrasta con lo ocurrido entre México y Argentina en 2025, cuando el ACE55 solo se renovó hasta marzo de 2026, generando un vacío de negociación que ahora comienza a cerrarse.
Impacto para empresas y administradores argentinos
La reactivación de negociaciones con México es crítica para las empresas argentinas que operan en el sector automotor y de autopartes. Una renovación del ACE55 garantizaría acceso preferencial a vehículos mexicanos a menor costo arancelario, beneficiando tanto a concesionarios como a importadores locales.
Para los administradores de empresas, esta renegociación impacta directamente en la estructura de costos de importación y en la competitividad de precios finales. Las marcas que dependen de componentes o vehículos completos desde México enfrentarían aranceles significativamente más altos si el ACE55 no se renueva. La ventana que abre la incertidumbre del T-MEC presenta una oportunidad para que Argentina logre mejores términos comerciales con su socio regional.







