El indicador de riesgo país de Argentina alcanzó niveles no vistos desde hace más de ocho años, tocando los 405 puntos básicos durante la jornada del martes 7 de julio de 2026, en respuesta favorable a los detalles del programa financiero presentado por el equipo económico el día anterior.
¿Qué significa que el riesgo país esté en mínimos históricos?
El riesgo país mide la prima de rendimiento que exigen los inversores para comprar bonos soberanos argentinos respecto de los títulos estadounidenses, reflejando la percepción de riesgo de default. Cuando cae, indica mayor confianza en la capacidad del país para honrar sus compromisos de deuda. Durante esta sesión, el indicador de JP Morgan descendió cuatro puntos básicos hasta los 405 puntos, revalidando un piso que no se tocaba desde el 24 de abril de 2018, cuando marcó 403 puntos.
Este desempeño ocurrió en un contexto de volatilidad internacional adversa. Los principales índices bursátiles de Nueva York operaron con caídas, lo que habitualmente presiona los activos emergentes. Sin embargo, los bonos soberanos argentinos reaccionaron con su propia dinámica: los Bonares y Globales pasaron de caer un 0,3% por la mañana a cerrar con ganancias del 0,3% una hora antes del cierre, alcanzando sus cotizaciones más altas del año.
Comparativa internacional: dónde queda Argentina
Para contextualizar la mejora, especialistas señalan que economías como Brasil, México y Colombia cotizan con riesgo país en torno a los 200 puntos básicos. Aunque el nivel actual de Argentina sigue siendo superior, representa un cambio significativo en la percepción de riesgo. Los analistas de Max Capital destacaron que el Gobierno informó un exceso de financiamiento en dólares para 2026 de USD 3.700 millones, lo que permitiría cubrir parte de las necesidades de refinanciamiento de 2027, año en el que en principio no sería necesario acceder a los mercados internacionales de deuda.
Desempeño de la renta variable y el dólar
Mientras los bonos ganaban terreno, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires perdió 1,2% en pesos, cerrando en 3.227.206 puntos, acompañando la corrección que experimentaron los principales mercados de Nueva York. Las acciones de empresas argentinas negociadas en dólares en Wall Street mostraron mayoría de bajas, con Bioceres cayendo 8,4%, Satellogic 7% y Cresud 4,5%.
En el frente cambiario, el dólar mayorista ganó 5,50 pesos, alcanzando $1.492, igualando el máximo nominal del 24 de octubre de 2025, durante la volatilidad electoral. No obstante, considerando la inflación acumulada de aproximadamente 25% en los nueve meses transcurridos desde entonces, la divisa operó en términos reales más barata que en aquella ocasión. El volumen operado en el mercado de cambios spot fue de USD 432,7 millones, por debajo del promedio de julio que superaba los USD 700 millones diarios.
Proyecciones y bandas de flotación del tipo de cambio
El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA revisó al alza sus proyecciones cambiarias. Para fines de 2026, el tipo de cambio se proyecta en $1.673, frente a $1.658 en la encuesta anterior. Para julio, el REM estima $1.482, por encima de la proyección previa de $1.447. El Banco Central estableció un techo para su régimen de bandas cambiarias en $1.815,42, dejando al dólar mayorista a 323,42 pesos por debajo de ese límite, representando el 21,7% de la flotación permitida.
En lo que va del mes de julio, el dólar acumula un incremento de diez pesos o 0,7%, mientras que en el transcurso de 2026 suma 37 pesos o 2,5%. El billete al público subió cinco pesos, alcanzando $1.515 para la venta en el Banco Nación, revalidando un máximo desde el 24 de octubre. El dólar blue también se operó al mismo nivel.
Recuperación de reservas internacionales
Las reservas internacionales brutas del BCRA avanzaron significativamente, sumando USD 1.264 millones para totalizar USD 49.536 millones, marcando un nuevo máximo de la gestión actual y el nivel más alto desde el 20 de septiembre de 2019. Además de la compra oficial de contado de USD 25 millones, el crecimiento fue impulsado por el ingreso de créditos garantizados del BID.
Implicancias para empresas y administradores de negocios
La caída del riesgo país a mínimos de ocho años tiene múltiples repercusiones para dueños y administradores de empresas argentinas. Un menor riesgo país abarata el costo de financiamiento en dólares para empresas que acceden a mercados internacionales, mejora el acceso al crédito externo y reduce las primas de riesgo. Para aquellas con pasivos en moneda extranjera, la estabilización cambiaria en términos reales (considerando inflación) reduce la volatilidad de sus balances. Sin embargo, el dólar mayorista en máximos nominales presiona los costos de importación y afecta la competitividad de empresas orientadas a la exportación. Los administradores deben monitorear las proyecciones del REM para 2027, año clave según el Gobierno, donde la menor necesidad de financiamiento internacional podría traducirse en menor presión cambiaria si se cumplen los supuestos de estabilidad macroeconómica.







