El Gobierno apunta a tres ejes para impulsar la actividad económica: remonetización, expansión crediticia y consolidación de la desinflación. Mientras el equipo económico trabaja en medidas para 2027, la economía muestra un panorama mixto con récord de reservas pero sectores productivos que aún no despegan.
¿Por qué la inflación baja ya no alcanza para recuperar la confianza?
La caída de la inflación, logro central del plan económico durante 2024 y 2025, dejó de ser suficiente para sostener la aprobación gubernamental. Según encuestas de julio de 2026, la gestión presidencial registró una caída desde 40 a 37 por ciento, mientras que el índice de confianza en el Gobierno se ubicó en 38 puntos. El desplazamiento de las preocupaciones ciudadanas hacia el empleo y los salarios refleja una impaciencia creciente con una economía que, pese a los avances macroeconómicos, no genera suficientes puestos de trabajo formal ni recupera el consumo.
En este contexto, la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, enfatizó durante su visita que la población debe tener paciencia con el proceso de recuperación. Sin embargo, en las encuestas prevalece la preocupación por el empleo y los salarios bajos como las principales angustias de los ciudadanos, lo que explica la brecha entre los indicadores macroeconómicos positivos y la imagen política.
Una economía con dos velocidades: ganadores y perdedores
La economía argentina durante 2026 presenta un panorama bifurcado. De un lado, el Banco Central acumuló USD 50.000 millones en reservas brutas durante 2025 y primera mitad de 2026, las exportaciones alcanzaron niveles récord y la estabilidad cambiaria se mantiene. Del otro, sectores clave como industria, construcción y comercio siguen sin mostrar señales claras de recuperación, lo que explica la caída continua del empleo formal.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoce que el proceso llevará tiempo. "Nunca dijimos que íbamos a solucionar todo en dos años y medio, después de 100 años de hacer mal las cosas", afirmó en un evento empresarial. Aunque el Gobierno sostiene que las encuestas vienen errando, observa con preocupación la merma de apoyo que había alcanzado su punto máximo tras las elecciones de octubre de 2024.
Remonetización: aflojando la política monetaria
El primer pilar del plan de reactivación apunta a aumentar la disponibilidad de dinero en la economía. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, señaló que existen condiciones para avanzar con la remonetización, ya que "el público y las empresas quieren más saldos de pesos". Durante el segundo trimestre de 2026, el BCRA compró USD 13.000 millones en siete meses, emitiendo pesos como contrapartida.
Hasta ahora, la política monetaria se mantuvo muy restrictiva para evitar presiones sobre el tipo de cambio. El objetivo ahora sería aflojar esas riendas, permitiendo mayor circulante de pesos en el mercado. Esta medida busca retomar el espíritu de la fase 4 del plan monetario iniciado a principios de 2026, que contemplaba la acumulación de reservas sin necesidad de esterilizar la emisión.
Expansión crediticia: recuperación incipiente en empresas
El segundo eje es la recuperación del crédito, factor clave que impulsó la reactivación desde mediados de 2024. Sin embargo, el aumento de la morosidad obligó a bancos y fintech a frenar sus colocaciones durante el primer trimestre de 2026. Según analistas, la situación ya se encuentra controlada y comienzan a aparecer señales de mejoría. "Los bancos se tomaron el primer trimestre para replantear y volvieron a la cancha a prestar", indicó Leo Chialva, director de Delphos Investment.
Por ahora, la recuperación crediticia se concentra en empresas, mientras que los préstamos a individuos avanzan con mayor lentitud. El aumento de depósitos en pesos y la baja de tasas de interés deberían consolidar esta mejora en los próximos meses, extendiendo el acceso al crédito hacia hogares e individuos.
Desinflación: camino hacia salarios reales positivos
El tercer pilar es la profundización de la desinflación. Desde agosto hasta diciembre de 2026, las expectativas de mercado ubican la inflación mensual entre 1,6% y 1,8%, lo que implicaría una consolidación del proceso de baja de precios. Aunque julio podría repetir el dato de junio (alrededor de 1,9%) o marcar un leve repunte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado muestra confianza en la continuidad de la desinflación.
La expectativa oficial es que esta consolidación de precios bajos impulse la mejora de los salarios en términos reales, generando un efecto reactivante en el consumo. Hasta ahora este proceso no se concretó plenamente por los aumentos acelerados de tarifas de servicios públicos durante 2025 y 2026. Se espera que los ajustes tarifarios sean menores en los próximos meses, permitiendo que el ingreso disponible de las familias mejore lentamente.
Derrame de sectores ganadores: el factor tiempo
El Gobierno confía en que los sectores ganadores del modelo —agricultura, petróleo, gas y minería metalífera— impulsen la recuperación de sectores rezagados. Según el Informe de Política Monetaria del BCRA, "en los próximos años se espera que se reactive la generación de puestos de trabajo formal en industria, construcción e incluso comercio" como resultado del crecimiento de las exportaciones primarias.
El organismo se basa en la experiencia de Vaca Muerta en Neuquén: la mayor parte del empleo derivado del crecimiento en petróleo y gas no se genera en esas empresas, sino en el resto de la economía. Sin embargo, este proceso requiere tiempo y paciencia, lo que choca con la impaciencia creciente de la población que demanda resultados más inmediatos.
Riesgo país al alza: señales de preocupación en mercados
A pesar de los logros macroeconómicos, el riesgo país rebotó hasta los 450 puntos básicos durante agosto de 2026, reflejando creciente preocupación de inversores. Este aumento ocurre en un contexto de mejora del clima internacional, lo que sugiere que las dificultades específicas de la economía argentina y las dudas respecto al futuro electoral comienzan a pasar factura en los mercados financieros.
Impacto para empresas y administradores: qué esperar en los próximos meses
Para dueños y administradores de empresas, los próximos meses serán críticos. La remonetización aumentará la disponibilidad de pesos, lo que podría mejorar la liquidez en el mercado. La recuperación crediticia, aún concentrada en empresas, ofrece oportunidades para acceder a financiamiento a tasas decrecientes. Sin embargo, los sectores de industria, comercio y construcción deben esperar el "derrame" desde sectores primarios, un proceso que llevará tiempo.
La consolidación de la desinflación es positiva para márgenes y planificación a mediano plazo, pero el efecto sobre el consumo dependerá de que los ajustes tarifarios efectivamente bajen. La estabilidad cambiaria y las reservas récord ofrecen previsibilidad, pero el riesgo país elevado refleja incertidumbre sobre el contexto electoral de 2027. Las empresas deben prepararse para un escenario de recuperación gradual, no acelerada, donde la paciencia será tan importante como la estrategia.







