El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada obtuvo media sanción en Diputados el viernes 6 de agosto de 2026 con 37 votos, pero sin incluir tres capítulos clave: la reforma de la Ley de Tierras, el Manejo de Fuego y la eliminación del ReNaBap. El número ajustado en la primera cámara genera preocupación en el oficialismo sobre las chances reales de convertirse en ley cuando llegue al Senado, donde la mayoría será más compleja de alcanzar.
¿Cuántos votos tiene el Gobierno en Diputados?
La Libertad Avanza proyecta reunir un total de 118 votos en la Cámara baja, contando incluso a diputados indecisos como Karina Banfi de Adelante Buenos Aires y los díscolos del PRO alineados con el macrismo. Sin embargo, ese cálculo no incluye a legisladores de provincias cuyos gobernadores rechazaron públicamente la iniciativa.
Quedaron fuera de la alianza oficialista gobernadores clave para el equilibrio parlamentario. Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta) y Rolando Figueroa (Neuquén) votaron en contra en el Senado y sus diputados se alinean con esa posición. El santacruceño José Luis Garrido también quedó fuera porque el gobernador Claudio Vidal no apoyó el proyecto, aunque en el Senado hubo matices: José María Carambia se abstuvo hasta que el senador libertario Joaquín Benegas Lynch cuestionó a los "tibios del medio".
Bloques provinciales que se oponen al oficialismo
Varios bloques parlamentarios representan obstáculos significativos para alcanzar los votos necesarios. Los 18 diputados de Provincias Unidas —que congregan influencias de los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Carlos Sadir (Jujuy)— comparten interbloque con opositores de Encuentro Federal y suelen actuar en tándem contra el Gobierno.
El bloque Independencia, que responde al tucumano Osvaldo Jaldo, aporta tres diputados que votaron en contra, al igual que los tres de Elijo Catamarca, que responden al gobernador. Tampoco están dentro del esquema oficialista los dos diputados de la Coalición Cívica, que frecuentemente se alinean contra la administración.
Las incógnitas que pueden cambiar el resultado
Existen bloques cuya posición aún no está completamente definida. Las dos diputadas sanjuaninas de Producción y Trabajo representan una incertidumbre clave, especialmente porque el gobernador Marcelo Orrego participó indirectamente en la negociación cuando el ministro Federico Sturzenegger utilizó un anuncio sobre inversión de US$ 250 millones en la provincia para justificar la exclusión del capítulo de Tierras del proyecto.
Los dos diputados del MID también son variables: aunque van en vaivén con las iniciativas oficialistas, incluso sumándolos no alcanzaría para compensar las bajas de otros mandatarios aliados. El bloque Innovación Federal, que incluye legisladores de Salta, Misiones y Río Negro, presenta divisiones internas. Si bien los misioneros votaron a favor en el Senado, Flavia Royón —cercana al gobernador Sáenz— se perfiló públicamente en contra. Los misioneros enfrentan tensiones internas por la sucesión de Hugo Passalacqua, lo que complica sus posicionamientos.
El mejor escenario para el Gobierno: 126 votos
En el mejor de los casos, el oficialismo llegaría a duras penas a 126 votos, apenas tres votos por encima de la mitad más uno. Para lograrlo, necesitaría que al menos dos gobernadores que mandaron a votar en contra en el Senado cambien de posición en Diputados, lo que requeriría negociaciones intensas y concesiones significativas.
Un factor que podría reconfigurar los posicionamientos es que la discusión ahora se trasladó a los desalojos en la Ciudad de Buenos Aires. Con este tema en primer plano, la presión social podría influir en los diputados porteños del PRO, quienes enfrentan una disyuntiva incómoda: aunque ideológicamente comulgan con la inviolabilidad de la propiedad, la celeridad de los desalojos los coloca en una posición política delicada en el territorio.
Ventajas del oficialismo en la negociación legislativa
La Libertad Avanza cuenta con dos ventajas operativas. Primero, tiene mejor coordinación política en Diputados que en el Senado. El presidente de la cámara, Martín Menem, trabaja con mayor fluidez junto al vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt —responsable de las negociaciones legislativas— y el jefe de Gabinete Diego Santilli. En contraste, en el Senado la estrategia está más fragmentada entre distintos actores.
Segundo, la nueva centralidad del tema desalojos en CABA genera presión en la relación entre La Libertad Avanza y el PRO de Jorge Macri. El jefe de Gobierno busca alinearse con las banderas libertarias para consolidar una alianza rumbo a 2027, mientras que legisladores como Pilar Ramírez celebran que "una ley que cuida al propietario y al inquilino perjudica a los okupas". Esta dinámica podría inclinar a algunos diputados porteños hacia el oficialismo.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, la aprobación de esta ley representaría un cambio sustancial en la seguridad jurídica de la propiedad inmueble. Si el proyecto logra convertirse en ley en el Senado, aceleraría los procesos de desalojo, lo que impactaría en los costos operativos de inmuebles comerciales y en la disponibilidad de oferta de alquileres. Los propietarios de activos inmobiliarios verían reducidos los tiempos de litigio, mientras que los inquilinos enfrentarían mayor presión regulatoria. Para las pymes con sedes alquiladas, esto podría significar tanto oportunidades de acceso a inmuebles más económicos como riesgos de desalojos más expeditivos. El resultado en el Senado, esperado en las próximas semanas, será determinante para evaluar el alcance real de estas modificaciones.







