El crudo Brent alcanzó US$ 98,59 por barril el 23 de julio de 2026, su cotización más alta en más de un mes, impulsado por ataques contra petroleros sauditas y amenazas sobre dos estrechos marítimos críticos para el suministro energético mundial.
¿Cuánto subió el precio del petróleo en la jornada?
El crudo Brent avanzó US$ 4,52 por barril, equivalente a 4,80%, cerrando en US$ 98,59 durante la sesión del 23 de julio de 2026. Esta cotización representa el nivel más elevado desde el 3 de junio pasado. El West Texas Intermediate, referencia estadounidense, registró un incremento de US$ 3,39 (3,90%) y se ubicó en US$ 90,22 por barril, también en su máximo desde el 11 de junio.
La suba sostenida marca la quinta jornada consecutiva de ganancias en el mercado petrolero, consolidando una tendencia alcista que refleja creciente preocupación por la estabilidad de los suministros globales durante julio y agosto de 2026.
Ataques en Bab el-Mandeb y amenazas en Ormuz: dos puntos críticos bajo presión
El mercado petrolero enfrenta una situación de riesgo duplicado: dos estrechos marítimos estratégicos concentran ahora las amenazas al transporte de crudo. Los hutíes de Yemen, alineados con Irán, informaron que atacaron dos petroleros sauditas en el estrecho de Bab el-Mandeb, la ruta que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y resulta esencial para los envíos entre Oriente Medio, Asia y Europa.
Simultáneamente, los Guardias Revolucionarios de Irán advirtieron que ningún petrolero podría entrar o salir del estrecho de Ormuz sin coordinación directa con Teherán. Según sus reportes, un buque se incendió tras una explosión en una zona minada, y otros dos cambiaron de rumbo. Esta combinación de amenazas en dos puntos críticos eleva significativamente el riesgo logístico para productores y transportistas.
Ahmad Assiri, estratega de investigación de Pepperstone, señaló que los mercados incorporan una probabilidad preocupante de interrupciones simultáneas en ambas rutas. Un bloqueo coordinado obligaría a los buques a buscar trayectos más largos, incrementando costos y tiempos de entrega.
Volúmenes en riesgo: 4 millones de barriles sin alternativas viables
Goldman Sachs estimó que durante el último mes fluyeron aproximadamente 9 millones de barriles diarios a través de Bab el-Mandeb. De ese volumen, casi 4 millones de barriles resultarían difíciles de redirigir si las amenazas se materializan. Dos superpetroleros chinos transportaban 4 millones de barriles de petróleo saudita mientras salían del mar Rojo por esta ruta, demostrando la magnitud de los cargamentos en juego.
La menor disponibilidad de rutas alternativas amplifica el impacto potencial. Las alternativas marítimas más largas no solo incrementan costos operativos, sino que también extienden los tiempos de entrega y reducen la disponibilidad inmediata de cargamentos en mercados como Europa y Asia.
Escalada geopolítica: advertencias militares de EE.UU. e Irán
El ejército estadounidense informó haber completado doce noches consecutivas de ataques contra Irán hasta el 23 de julio de 2026. El presidente Donald Trump reforzó la tensión al prometer destruir infraestructura iraní cada vez que Irán disparara contra buques en el estrecho de Ormuz, elevando la percepción de que la confrontación podría prolongarse indefinidamente.
Esta escalada militar directa introduce un factor de incertidumbre que afecta la duración y el alcance de las hostilidades. Cada incidente marítimo genera movimientos amplios en los precios incluso antes de confirmar pérdidas físicas de barriles, alimentando la volatilidad que caracteriza al mercado desde mediados de julio de 2026.
Factores de respaldo: inventarios bajos y demanda estacional
Más allá de los riesgos geopolíticos, el mercado petrolero cuenta con respaldos fundamentales. Goldman Sachs espera que el crudo conserve la mayor parte de sus ganancias recientes durante julio y agosto de 2026, vinculando esa previsión a la disminución de inventarios globales. La menor producción en Oriente Medio añade presión adicional, mientras que cualquier interrupción nueva tendría un efecto más visible sobre los precios internacionales.
La demanda estacional de viajes durante el verano representa otro factor alcista. El mayor consumo de combustibles coincide con una desaceleración en la liberación de reservas estratégicas de petróleo, reduciendo el alivio disponible frente a nuevos problemas de transporte.
Diésel europeo en máximos: presión sobre refinados
La presión no se limita al crudo. Los márgenes del diésel europeo alcanzaron un récord de US$ 66,25 por barril el 17 de julio de 2026, impulsados por la prohibición rusa de exportar diésel tras ataques ucranianos a refinerías. El 23 de julio, el margen se negoció en un máximo de US$ 65,30 por barril, manteniéndose en niveles extremos.
Los operadores temen nuevas interrupciones en los suministros de Oriente Medio, lo que eleva el valor relativo de los productos refinados disponibles en Europa. Si los costos permanecen elevados durante los próximos meses, el impacto podría trasladarse gradualmente a transporte, manufactura y distribución.
Impacto para empresas y administradores argentinos: cómo afecta la crisis petrolera
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la suba del petróleo a máximos de julio de 2026 genera múltiples efectos en cascada. El incremento de costos de combustible impacta directamente en transporte, logística y distribución, sectores clave de la economía local. Las compañías con operaciones intensivas en energía enfrentan presión inmediata sobre márgenes operativos.
Además, la volatilidad petrolera se traduce en presión inflacionaria. Un barril de Brent cercano a US$ 99 eleva los costos de importación de combustibles y derivados, afectando la estructura de precios de industrias dependientes. Las empresas que operan con márgenes ajustados deben revisar sus presupuestos de costos operativos para julio, agosto y el resto de 2026.
A nivel macroeconómico, la factura petrolera más elevada presiona el balance de pagos argentino y puede afectar la disponibilidad de divisas. Esto impacta tanto en la competitividad del tipo de cambio como en la capacidad de importación de insumos. Los administradores deben monitorear la evolución de esta crisis geopolítica y sus implicancias para el costo de operaciones que dependan de energía o transporte internacional durante el resto de 2026.







