El precio del crudo repuntó este miércoles luego de que rebeldes hutíes alineados con Irán atacaran un petrolero saudita en el Mar Rojo, revirtiendo las esperanzas de desescalada en Oriente Medio y generando volatilidad en los mercados energéticos globales.
¿Cuánto subió el precio del petróleo tras el ataque?
El crudo Brent avanzó 1,02 % hasta alcanzar USD $80,17 por barril en operaciones europeas del 5 de agosto de 2026, según reportes de mercado. En tanto, el West Texas Intermediate de Estados Unidos ganó 0,45 %, llegando a USD $76,11 por barril. Este movimiento revierte la caída del día anterior, cuando el Brent había cerrado por debajo de los USD $80 por primera vez desde el 13 de julio.
Los hutíes afirmaron haber lanzado un ataque con misiles contra un buque tanque saudita frente a la costa de Yanbu, puerto estratégico para las exportaciones de crudo saudí. El incidente generó una reevaluación inmediata de los riesgos geopolíticos por parte de los operadores, elevando nuevamente los precios tras la caída del martes, cuando noticias sobre avances en negociaciones de paz habían presionado a la baja.
Negociaciones de paz frustradas y señales contradictorias
El martes pasado, Qatar había insinuado progresos en los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto, lo que provocó una caída de aproximadamente 5 % en los precios del petróleo. Sin embargo, Teherán negó públicamente que se estuvieran llevando a cabo negociaciones de paz, contradictoriamente a lo afirmado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Esta divergencia entre las declaraciones de mediadores y las negativas de Irán ha generado incertidumbre significativa en los mercados. Los operadores enfrentan señales contradictorias que dificultan la planificación de posiciones. La zona de los USD $80 se consolida como un nivel de resistencia clave para los próximos movimientos del crudo.
Riesgos geopolíticos en rutas marítimas críticas
El ataque pone en evidencia la fragilidad de las rutas comerciales en el Mar Rojo, particularmente cerca de Yanbu. Según analistas, alrededor del 20 % del petróleo y gas natural licuado mundial transita por el Estrecho de Ormuz, una vía crítica para el suministro global de energía.
El principal punto de fricción en las negociaciones radica en el control que Irán pretende ejercer sobre esta vía fluvial estratégica, postura que Estados Unidos rechaza categóricamente. Cualquier incidente en estas rutas puede alterar drásticamente la percepción de riesgo entre los operadores y generar volatilidad sostenida.
Los analistas de IG señalaron que la disputa por el control del Estrecho de Ormuz permanece como el eje central de las tensiones. Esta situación mantiene nerviosos a los mercados desde hace meses, con cada noticia geopolítica capaz de provocar movimientos bruscos en los precios.
Inventarios en alza y perspectivas de oferta
Según datos de la Asociación Americana del Petróleo (API), las existencias de crudo en Estados Unidos aumentaron aproximadamente 2,7 millones de barriles en la semana finalizada el 31 de julio de 2026. En contraste, los inventarios de destilados cayeron durante el mismo período, mientras que la gasolina mostró alzas.
China, por su parte, relajó aún más el control sobre las exportaciones de combustible durante agosto, una medida que podría incrementar la oferta de productos refinados en los mercados globales. Estos datos sugieren una mayor disponibilidad relativa de crudo en el corto plazo, lo que podría compensar parcialmente la prima de riesgo geopolítico.
El mercado permanece atento a los datos oficiales de la Administración de Información de Energía (EIA) de Estados Unidos para confirmar las cifras. La próxima decisión de la OPEP+ también será crucial para definir la dirección de los precios en las semanas siguientes.
Impacto en empresas y operadores argentinos
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, la volatilidad en los precios del petróleo tiene implicaciones directas en los costos operativos y la planificación financiera. Sectores como transporte, logística, manufactura y comercio exterior enfrentan presiones crecientes en sus estructuras de costos cuando el crudo se mantiene elevado.
El precio del petróleo incide directamente en el costo del combustible, impactando en el margen operativo de empresas que dependen del transporte terrestre o aéreo. Además, la volatilidad geopolítica complica las proyecciones de flujo de caja y obliga a revisar estrategias de cobertura de riesgos. Los operadores deben monitorear continuamente las noticias sobre conflictos en Oriente Medio y mantener márgenes de seguridad en sus presupuestos energéticos.







