Fidelity International evalúa reconstruir su exposición en oro después de reducirla a neutral a principios de 2026. El metal cayó 14% en el segundo trimestre y se consolida cerca de US$ 4.000 por onza, pero la firma mantiene una tesis alcista respaldada por la demanda de bancos centrales.
¿Por qué Fidelity redujo su posición en oro a comienzos de 2026?
Fidelity International Ltd. ajustó su exposición al oro a posición neutral durante enero y febrero de 2026, justo antes de que el metal experimentara una corrección significativa. La decisión reflejó una evaluación táctica prudente del mercado, aunque la firma nunca abandonó su confianza en los fundamentos estructurales del activo.
El timing resultó estratégico: la caída se aceleró en febrero cuando estalló el conflicto en Medio Oriente, alterando las expectativas sobre política monetaria estadounidense. Este evento modificó el cálculo de riesgo-rendimiento para inversores de corto plazo, aunque no eliminó los argumentos de largo plazo que respaldan al metal precioso.
La caída del oro en el segundo trimestre: 14% de pérdida
El oro registró su peor desempeño trimestral desde 2013 durante el segundo trimestre de 2026, con una caída del 14%. Después de alcanzar un máximo histórico cercano a US$ 5.600 por onza, el metal se consolidó cerca de US$ 4.000 por onza hacia mediados de año.
La corrección combinó múltiples factores: el encarecimiento del petróleo vinculado a tensiones geopolíticas incrementó expectativas inflacionarias, lo que llevó a algunos inversores a anticipar un posible aumento de tasas de la Reserva Federal hacia finales de 2026. Dado que el oro no genera rendimiento, tasas más altas reducen su atractivo relativo frente a activos que sí pagan intereses.
¿Cuándo planea Fidelity volver a comprar oro?
Ian Samson, gestor de cartera de activos múltiples en Fidelity, confirmó que existe un plan para recuperar exposición en oro, pero la principal incógnita es el momento adecuado. En su evaluación actual, el mercado presenta tantos vientos en contra como factores favorables.
Samson espera que el oro termine 2026 ligeramente por encima de sus niveles actuales, pero no anticipa un avance inmediato. Su escenario más optimista contempla un retorno del mercado alcista en algún momento de 2027, condicionado a que se superen obstáculos técnicos y macroeconómicos específicos.
Desde el punto de vista técnico, Samson identifica dos referencias clave:
- Un avance hasta US$ 4.300 por onza como posible señal de presión compradora
- Un cruce alcista de la media móvil de 50 días sobre indicadores de mayor plazo
Los bancos centrales como sostén estructural del oro
La demanda institucional de bancos centrales representa el principal pilar de la tesis alcista de largo plazo que Fidelity mantiene sobre el metal. Una encuesta reciente del Consejo Mundial del Oro y YouGov Plc mostró que más bancos centrales que nunca planean comprar mayores cantidades de lingotes durante 2026.
Samson sostiene que estos grandes compradores estructurales y estratégicos responden a incentivos diferentes a los operadores de corto plazo. "Si tenés estos grandes compradores estructurales y estratégicos, eso casi inevitablemente hará subir los precios del oro", afirmó el ejecutivo. Esta demanda persistente ofrece un piso de apoyo independiente de las fluctuaciones tácticas del mercado.
La tesis alcista de Fidelity solo sufriría un golpe serio si los gobiernos regresaran a la ortodoxia fiscal y los bancos centrales se enfocaran realmente en reducir la inflación. Samson considera que ese no es el entorno económico predominante en la actualidad.
Factores clave que determinarán la recuperación del oro hacia 2027
Fidelity identifica tres variables decisivas para la trayectoria del metal en los próximos meses:
- Precio del petróleo: Un petróleo más caro aumenta presiones inflacionarias, complicando decisiones de tasas pero también elevando la demanda de activos defensivos
- Política de la Reserva Federal: Cambios en expectativas sobre costos de endeudamiento modificarían la disposición de inversores a mantener oro frente a instrumentos que generan rendimiento
- Dinámicas geopolíticas: El conflicto en Medio Oriente añade incertidumbre y ya alteró las previsiones del mercado sobre inflación y tasas
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
La volatilidad del oro tiene implicaciones directas para empresas argentinas con exposición a activos internacionales, financiamiento en dólares o necesidad de cobertura contra inflación. Una recuperación del metal desde US$ 4.000 hacia US$ 4.300 por onza durante 2026-2027 podría modificar las expectativas sobre inflación global y política monetaria estadounidense.
Para administradores de empresas que mantienen reservas en monedas extranjeras o activos defensivos, la tesis de Fidelity sugiere que el oro podría recuperar atractivo si la inflación persiste y las tasas reales se mantienen bajas. Esto es especialmente relevante en contextos de incertidumbre fiscal como el argentino, donde los activos considerados seguros ganan importancia estratégica.
La decisión de Fidelity de esperar mejores condiciones para volver a comprar también refleja un enfoque disciplinado sobre timing en activos volátiles. Para empresas argentinas, esta lección sugiere la importancia de distinguir entre convicciones estructurales de largo plazo y decisiones tácticas de corto plazo al gestionar exposición a commodities y activos internacionales.







