Netflix desactiva dos estudios de desarrollo de videojuegos en agosto de 2026, profundizando su replanteo en una división que viene sufriendo sucesivos recortes. Night School (con sede en Los Ángeles, adquirida en 2021) y Moonloot (fundada en Helsinki en 2022) cierran sus operaciones como parte de una reorientación estratégica hacia juegos infantiles, títulos de fiesta y propuestas con licencias comerciales.
¿Por qué Netflix cierra dos estudios de videojuegos simultáneamente?
La decisión responde a un cambio de enfoque corporativo: Netflix prioriza ahora juegos de alcance masivo y bajo costo de desarrollo sobre producciones ambiciosas de escritorio. El cierre llega apenas seis semanas después de que Night School lanzara Unhinged, un juego de terror en primera persona diseñado para televisores inteligentes con control por teléfono, que fue públicamente elogiado por Greg Peters, codirector ejecutivo de Netflix, por sus "números realmente sólidos" en una conferencia con inversores.
Un portavoz de la compañía confirmó a Game File que están realizando "cambios organizativos" para alinearse con esas prioridades, aunque no especificó la cantidad de empleados afectados. La empresa agradeció públicamente las contribuciones de los equipos que dejan sus cargos, pero no aclaró los términos de los despidos ni el destino de los proyectos en desarrollo.
Trayectoria de Night School y Moonloot en Netflix
Night School era reconocida por Oxenfree, un juego de narrativa sobrenatural aclamado antes de su incorporación a Netflix. Tras la adquisición, desarrolló una secuela de la franquicia y un título para móviles vinculado a la serie Black Mirror. Unhinged representaba una apuesta experimental: un formato breve de 30 minutos que combinaba acción y narrativa, pensado específicamente para el consumo en televisores con interacción mediante smartphone.
Moonloot, en cambio, nunca lanzó un título propio bajo la marca Netflix. Fundada en 2022 como parte de la expansión europea de la plataforma, no llegó a materializar proyectos comerciales antes de su cierre. Ambos estudios se desmantelan en un contexto donde Netflix ha reducido inversión en desarrollo interno, favoreciendo colaboraciones puntuales con desarrolladores externos.
Antecedentes: la ola de recortes en videojuegos de Netflix
Este es el tercer cierre de estudios en menos de un año en la división de juegos de Netflix. Durante 2024 y 2025, la compañía cerró Team Blue (un estudio con ex desarrolladores de Call of Duty y Halo), Boss Fight (apenas semanas después de que Peters elogiara su juego Squid Game con inversores), y vendió Spry Fox de vuelta a sus fundadores en diciembre de 2025.
La estrategia ha pivotado desde los juegos móviles lanzados en 2021 como beneficio para suscriptores, hacia títulos jugables mediante streaming en televisores y PC, con el teléfono como mando. Unhinged, Boggle y Party Crashers ejemplifican este modelo, impulsando descargas de la aplicación controladora de Netflix en tiendas de apps. Netflix mantiene ahora un equipo central de juegos que colabora con desarrolladores externos y opera el estudio Next Games en Helsinki, productor de varios títulos de fiesta.
Contexto industrial y modelo de negocio de Netflix
El replanteo de Netflix refleja una tendencia más amplia: durante 2024 y 2025, Sony, Ubisoft, Embracer y Microsoft cerraron o vendieron estudios internos en un contexto de costos de desarrollo elevados y saturación de mercado. Los estudios con sede en California enfrentaron presión particular por costos operativos.
Netflix aplica a videojuegos la misma lógica que a series y películas: posee pocos estudios de producción propios, subcontratando la mayoría de contenido a terceros. Este enfoque contrasta con el discurso de hace años, cuando Mike Verdu (entonces jefe de operaciones de juegos) hablaba de "crecer con cuidado" y fortalecer estudios internos. La compañía ha enfrentado escepticismo sobre su división de juegos desde el lanzamiento, y estos movimientos probablemente intensificarán esas dudas.
Entre los pocos proyectos confirmados, el estudio independiente Don't Nod indicó en 2025 estar desarrollando un juego vinculado a una franquicia importante de Netflix. Sin embargo, la volatilidad reciente sugiere que la plataforma prioriza experimentar con formatos y licencias sobre construir una división de videojuegos tradicional con infraestructura propia.
Impacto para empresas y administradores argentinos
Los recortes de Netflix en videojuegos ilustran un fenómeno relevante para empresas argentinas: la volatilidad de las estrategias de plataformas globales y cómo los cambios en modelos de negocio corporativos impactan empleabilidad y oportunidades comerciales. Para administradores de estudios indie o empresas de tecnología locales, el movimiento de Netflix demuestra que escala y presupuesto no garantizan viabilidad en industrias dinámicas; la alineación estratégica con métricas de rentabilidad es decisiva.
Además, el giro de Netflix hacia juegos por streaming y licencias comerciales abre nichos para desarrolladores externos: empresas argentinas con experiencia en juegos multiplayer, narrativa o adaptaciones de franquicias podrían posicionarse como proveedores para plataformas globales que externalizan desarrollo. El modelo de Netflix sugiere que la subcontratación selectiva será creciente, creando oportunidades para estudios ágiles que no requieran inversión de capital masiva en infraestructura propia.







