El principal fondo de pensiones laboral británico cambió su estrategia de inversión en acciones de mercados emergentes: trasladó GBP £3.500 millones desde una gestión pasiva indexada hacia Wellington Management para implementar un enfoque activo y concentrado que le permita ejercer mayor influencia en cuestiones de sostenibilidad y gobierno corporativo.
¿Por qué Nest abandonó la gestión indexada en mercados emergentes?
Nest, que administra un esquema de pensiones de GBP £68.000 millones con más de 14 millones de trabajadores inscritos automáticamente, mantuvo durante más de una década una estrategia pasiva para sus inversiones en mercados emergentes. Ese enfoque replicaba índices de referencia y minimizaba costos, pero según la dirección del fondo, limitaba significativamente su capacidad de seguimiento e influencia sobre las empresas en cartera.
Rachel Farrell, directora de mercados públicos y privados de Nest, explicó que la gestión puramente pasiva no permitía dedicar suficiente tiempo y atención a cada compañía. El fondo consideraba que para ejercer presión como accionista sobre asuntos como cambio climático, diversidad y derechos laborales, necesitaba ser propietario importante de empresas específicas, algo imposible con una dispersión de más de 1.000 títulos en la cartera anterior.
De más de 1.000 acciones a una cartera concentrada de 100-150
La estrategia anterior, implementada desde 2021 a través de Northern Trust bajo el modelo Climate Aware Emerging Markets Equity Strategy, mantenía posiciones pequeñas y dispersas que impedían un análisis profundo de cada inversión. El nuevo mandato con Wellington Management reduce drásticamente esa exposición: la cartera tendrá alrededor de 100 a 150 acciones, permitiendo mayor profundidad de análisis y capacidad de diálogo directo con las empresas.
Esta concentración responde a la convicción de Nest de que los mercados emergentes son menos eficientes en ciertos aspectos y que un gestor activo puede identificar oportunidades y crear valor en ese entorno. La decisión refleja un cambio de prioridades: pasar de replicar mecánicamente un índice a buscar retornos superiores manteniendo relaciones más estrechas con un grupo reducido de compañías.
Objetivos financieros y referencia de desempeño del nuevo mandato
Wellington Management, que administra USD $1,3 billones en activos globales incluyendo USD $44.000 millones en acciones de mercados emergentes, asumirá el mandato con el índice MSCI Emerging Markets como referencia de evaluación. El objetivo es superar ese índice en 100 puntos básicos —es decir, un punto porcentual— aunque esa meta no constituye una garantía de resultados.
Farrell aclaró que el cambio no surgió de un fracaso financiero: la estrategia pasiva anterior había cumplido sus objetivos de rentabilidad. La revisión interna iniciada en 2024 identificó oportunidades para mejorar el seguimiento e influencia empresarial, más que déficits de rendimiento. Sin embargo, la información disponible no especificó plazos para evaluar la meta ni costos de la gestión activa.
Contexto de mercados emergentes y planes de crecimiento de Nest
Al momento del anuncio, el 1 de octubre de 2026, el índice MSCI Emerging Markets acumulaba una subida de 22% durante el año, superando significativamente el avance de 9% del MSCI World que representa mercados desarrollados. Ese contexto favorable refleja una recuperación de la demanda por activos emergentes durante la segunda mitad de 2025, después de salidas netas desde 2021.
Nest mantiene aproximadamente 5,2% de sus activos totales en acciones de mercados emergentes, mientras que la mayor parte de su exposición a renta variable se concentra en estrategias sistemáticas de mercados desarrollados. El traslado de GBP £3.500 millones no implica abandono de la gestión pasiva en otras áreas de su cartera. Con aportes cercanos a GBP £700 millones mensuales, Nest proyecta que sus activos alcanzarán GBP £100.000 millones hacia 2030, cuando espera haber incorporado a la mitad de la fuerza laboral británica.
Implicancias para administradores de empresas y gestores de fondos argentinos
El movimiento de Nest representa una tendencia global relevante para administradores de empresas y fondos de pensiones en Argentina: la transición desde estrategias pasivas puramente indexadas hacia enfoques activos que permitan mayor control y diálogo con empresas en cartera. Este cambio impacta directamente en cómo se evalúan y seleccionan gestores de activos, especialmente en mercados menos eficientes donde la gestión activa puede generar valor diferencial.
Para empresas argentinas con exposición internacional o que atraen inversión institucional de fondos de pensiones globales, este enfoque implica mayor escrutinio sobre prácticas de sostenibilidad, gobierno corporativo y transparencia financiera. Los gestores activos tienden a ser accionistas más exigentes que los fondos indexados, lo que puede generar presión para mejorar estándares de reportes ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Administradores de pymes y medianas empresas que busquen financiamiento o inversión extranjera deben anticipar estos estándares crecientes de evaluación.







