Minor Hotels identifica a Argentina como uno de los mercados con mayor potencial de expansión en América Latina, impulsado por la llegada de proyectos hoteleros y la reconversión de establecimientos independientes que buscan integrarse a cadenas internacionales. Según Diego Chourrout, ejecutivo de la empresa, la compañía está evaluando iniciativas concretas en el interior del país y desarrollando un modelo de negocio más flexible mediante franquicias.
¿Dónde está creciendo Minor Hotels en Argentina?
Tras observar durante 2025 un desplazamiento de oportunidades desde México y el Caribe hacia Argentina, Minor Hotels está recibiendo múltiples proyectos en territorio nacional. La compañía también identifica movimiento en Paraguay, aunque Argentina concentra el mayor volumen de iniciativas en evaluación.
El fenómeno responde a una situación particular del mercado local: muchos hoteles independientes enfrentan dificultades para atravesar cambios económicos y encuentran en las cadenas internacionales una solución para acceder a canales de distribución global y sistemas de comercialización avanzados. Minor Hotels está desarrollando conversaciones en Tucumán, Bariloche, Mendoza y Río Negro, con varios proyectos en análisis bajo modelos de franquicia y administración.
Franquicias y modelos de negocio flexible
La estrategia de Minor Hotels ha evolucionado hacia un enfoque asset light, priorizando reconversiones, asociaciones y franquicias por encima de construcciones desde cero. Históricamente, la compañía se orientó más hacia contratos de administración directa de hoteles, pero desarrolló marcas más flexibles para adaptarse a propiedades existentes sin exigir inversiones transformacionales.
La cartera de la empresa incluye:
- Minor Reserve Collection: para hoteles boutique de lujo que conservan identidad propia
- Colbert Collection: permite mantener esencia del establecimiento sin estándares completos de NH Collection
- iStay: segmento medio con inversión acotada para adaptación
Este portafolio de 12 marcas disponibles permite a Minor Hotels mirar especialmente al interior de Argentina, donde la inversión en construcción nueva es limitada y la reconversión de establecimientos existentes resulta más viable.
Desafíos de inversión hotelera en Argentina
Argentina presenta un escenario único en Latinoamérica: prácticamente no ha crecido en cantidad de habitaciones disponibles durante los últimos años. La oferta se mantiene en niveles similares a los previos a la pandemia, e incluso algunos hoteles independientes cerraron, reduciendo aún más la capacidad.
Chourrout identifica varios obstáculos para atraer inversión hotelera: la estructura impositiva del sector, la competencia de alquileres temporarios sin las mismas obligaciones tributarias, y la falta de conectividad aérea entre ciudades y provincias. Para desarrollar nuevos destinos turísticos no alcanza con sumar habitaciones; es fundamental facilitar la llegada de viajeros y promocionar los lugares.
Proyectos emblemáticos y destinos con potencial
Anantara Ushuaia representa el proyecto insignia de Minor Hotels en Argentina. Será el primer hotel de la marca Anantara en América y está previsto para 2028, ubicado frente al Canal Beagle. Ushuaia recibe considerable turismo de cruceros, principalmente desde Asia y Estados Unidos, pero carece de plazas hoteleras suficientes. Muchos pasajeros no encuentran disponibilidad y permanecen a bordo, perdiendo la oportunidad de generar gasto local.
Más allá de Ushuaia, Minor Hotels identifica potencial en Mendoza y su ruta de viñedos, Bariloche y sus alrededores, y Cafayate. En estos destinos busca desarrollar marcas de mayor categoría dirigidas a públicos con capacidad de pago superior. La Patagonia chilena también figura en los planes de expansión regional.
Dinámicas de ocupación y recuperación del turismo corporativo
Los hoteles de Minor Hotels en Buenos Aires registran un promedio de aproximadamente 60% de ocupación, indicando margen disponible para capturar más turismo. La demanda proviene de Brasil, Estados Unidos, Europa, y mercados asiáticos emergentes vinculados a la red global de la compañía.
El turismo corporativo y de eventos (segmento MICE: reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones) muestra recuperación gradual tras la caída pandémica. Las compañías adoptaron políticas de trabajo híbrido que redujeron viajes, pero la tendencia se revierte. Buenos Aires sigue siendo destino atractivo para congresos médicos, eventos deportivos y actividades que generan turismo receptivo.
Inflación, tipo de cambio y rentabilidad hotelera
Argentina transitó desde inflación de tres dígitos a inflación de dos dígitos durante 2024 y 2025, lo que proporciona mayor previsibilidad operativa. Sin embargo, emerge un desafío estructural: los costos continúan aumentando a ritmo más acelerado que los precios que los huéspedes están dispuestos a pagar.
Históricamente, la convivencia de inflación y devaluación permitía que movimientos del tipo de cambio compensaran parcialmente aumentos de costos. Hoy, con un dólar más estable, la gestión debe enfocarse intensamente en eficiencia operativa. Las tarifas que alcanzaron US$ 200 a US$ 300 por habitación en Buenos Aires durante distorsiones cambiarias previas no se sostienen en el contexto actual, obligando a recalibrar estructuras de costos.
Lujo redefinido: de amenities a experiencias personalizadas
El concepto de lujo en hotelería ha evolucionado significativamente. Ya no se reduce a capacidad de pago o amenities tradicionales. Hoy está centrado en experiencias y en cómo el huésped aprovecha su tiempo. Servicios básicos como cama, aire acondicionado, internet y minibar forman parte de lo esperado; el diferencial radica en personalización, anticipación de necesidades y actividades alineadas con intereses individuales.
Minor Hotels busca transformar ciertos hoteles en destinos en sí mismos. El ejemplo paradigmático es Anantara Ushuaia: no solo que alguien viaje a Ushuaia y elija hospedarse allí, sino que el hotel sea motivo suficiente para organizar un viaje a la ciudad.
Impacto para empresas y administradores en Argentina
Para dueños y administradores de empresas hoteleras y de servicios turísticos en Argentina, la expansión de Minor Hotels y cadenas internacionales similares presenta tanto oportunidades como desafíos. La llegada de nuevas marcas y modelos de franquicia abre posibilidades de reconversión de establecimientos existentes sin inversión en construcción nueva, accediendo simultáneamente a redes globales de distribución.
Sin embargo, la presión sobre márgenes por desajuste entre inflación de costos y poder adquisitivo del turista exige optimización operativa rigurosa. Administradores deben monitorear regulación tributaria diferenciada con alojamientos alternativos, mejorar conectividad regional para capturar demanda de nuevos destinos, y considerar modelos de negocio flexible que permitan adaptarse sin inversiones transformacionales. La estabilidad macroeconómica relativa de 2025-2026 abre ventana para decisiones estratégicas de largo plazo en un sector que mantiene potencial de crecimiento importante en Argentina.







