El presidente Javier Milei descartó este domingo una depreciación del peso hacia los $1.800 y respaldó públicamente al vocero presidencial Adrián Ravier, cuyas declaraciones sobre esa cotización generaron volatilidad en los mercados financieros.
¿Qué dijo Milei sobre el dólar a $1.800?
Durante su intervención en la Exposición Rural de Palermo, Milei fue categórico al afirmar que el tipo de cambio no alcanzará esa cotización. El mandatario defendió a su vocero argumentando que sus palabras fueron sacadas de contexto y elogió su desempeño: "Es un profesional increíble, una gran persona". Además, desestimó la cobertura mediática: "Los medios son gente en un 95% malos". Con tono de apuesta, cerró: "Si hace esa apuesta va a salir perdiendo".
Las declaraciones presidenciales buscaban cerrar una polémica que se extendió durante varios días después de que Ravier mencionara públicamente la posibilidad de una cotización en ese nivel, lo que aceleró movimientos en los mercados de cambio.
Cotizaciones del dólar en la última semana de julio
Durante la semana previa a estas declaraciones, el peso enfrentó presión sostenida. El viernes 25 de julio, el dólar oficial alcanzó nuevos máximos nominales: en el Banco Nación cerró en $1.510 para la venta y $1.460 para la compra, mientras que el mayorista se ubicó cerca de $1.489.
En los segmentos alternativos también se registraron alzas:
- Dólar MEP: aproximadamente $1.515
- Contado con liquidación: $1.574
- Dólar blue: $1.550 (con una leve baja de 0,3%)
Estos niveles reflejaban la incertidumbre generada en el mercado tras las palabras del vocero presidencial.
¿Cómo interpretó el mercado las palabras de Ravier?
Los operadores de las mesas financieras reaccionaron rápidamente cuando Ravier señaló que un dólar de $1.800 constituía "una posibilidad". Esa referencia pública de un funcionario oficial modificó las expectativas de corto plazo, aunque varios analistas reconocieron que alcanzar esa cotización resultaría poco probable en términos reales, considerando el superávit comercial actual.
Sin embargo, la principal diferencia respecto de expectativas previas fue que la posibilidad de una depreciación gradual quedó explícitamente verbalizada por un miembro del Gobierno, lo que amplificó la volatilidad. Otros operadores señalaron que el mercado ya descontaba una suba gradual del tipo de cambio hacia fin de año, pero la intervención pública de Ravier aceleró esos movimientos.
Estrategia cambiaria del Gobierno: sin objetivos de devaluación
Con su intervención en la Rural, Milei ratificó el mensaje del equipo económico desde el inicio del esquema de flotación vigente: no existe un objetivo de depreciación deliberada del peso. El tipo de cambio continúa determinado por la dinámica del mercado dentro del régimen establecido.
Esta postura busca despejar cualquier interpretación sobre cambios en la estrategia cambiaria oficial y mantener la confianza en el marco de política monetaria y fiscal que sostiene la administración.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta incertidumbre cambiaria
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la volatilidad cambiaria de las últimas semanas de julio plantea desafíos operativos y financieros concretos. La incertidumbre sobre la cotización del dólar afecta directamente la planificación de importaciones, la valuación de pasivos en moneda extranjera y la competitividad de las exportaciones.
Las declaraciones presidenciales buscan anclar expectativas y evitar que las empresas adelanten compras de divisas o modifiquen sus estrategias de cobertura cambiaria de manera precipitada. Para quienes operan con márgenes ajustados, cada movimiento de 50 o 100 pesos en la cotización impacta directamente en rentabilidad y flujo de caja. Un dólar oficial en $1.510 versus una proyección a $1.800 representa una diferencia de casi 19% que, multiplicada por volúmenes significativos de transacciones, puede ser decisiva.
El mensaje de Milei intenta transmitir estabilidad, pero los administradores deben mantener alertas sus sistemas de monitoreo cambiario y sus políticas de cobertura mientras persista la incertidumbre macroeconómica global y local.







