Meta Platforms y BlackRock anunciaron el 28 de julio de 2026 una asociación para desarrollar y operar un campus de centros de datos en El Paso, Texas, con una inversión aproximada de USD 14.000 millones y capacidad de 1 gigavatio de computación.
¿Cómo se distribuyen la propiedad y el financiamiento del proyecto?
BlackRock asumirá una participación del 80% en la empresa conjunta, mientras que Meta conservará el 20% restante. El gestor de activos aportará aproximadamente USD 4.900 millones en capital efectivo, respaldado parcialmente con USD 12.500 millones en deuda estructurada para completar el desarrollo.
Meta contribuirá con terrenos y activos de construcción en progreso valuados en aproximadamente USD 2.300 millones, que se integrarán en la empresa conjunta. Adicionalmente, Meta recibirá una distribución de USD 1.000 millones para alinear la estructura de propiedad entre ambas partes y equilibrar las aportaciones.
Esta estructura de financiamiento refleja un modelo creciente en el sector tecnológico: las grandes empresas reparten la carga económica de proyectos de infraestructura con gestores de activos e instituciones financieras. Morgan Stanley & Co y J.P. Morgan Securities actuaron como asesores financieros de Meta en la transacción.
¿Cuándo comenzarán las operaciones del campus?
El campus de El Paso está previsto que inicie operaciones en 2028. Esta línea de tiempo refleja la complejidad de construir infraestructura de gran escala que requiere coordinación de terrenos, equipos especializados, conexiones eléctricas y sistemas de refrigeración durante varios años.
El anuncio se produce mientras Meta acelera su inversión en inteligencia artificial. Durante 2026, la compañía ha comunicado planes para invertir USD 600.000 millones en la construcción de centros de datos hasta 2028, con el objetivo de acelerar proyectos de superinteligencia personal y ampliar la capacidad computacional para sus productos de IA.
Infraestructura de IA: una estrategia de múltiples gigavatios
El campus de Texas es parte de una estrategia más amplia de Meta en Estados Unidos. La compañía también construye un proyecto de gran escala en una zona rural de Luisiana, donde espera ampliar la instalación hasta alcanzar 5 gigavatios de capacidad de computación, con una inversión total superior a USD 50.000 millones.
Meta opera o tiene en construcción 28 centros de datos en su red estadounidense. La ubicación de El Paso, cerca de la frontera entre Texas y Nuevo México, forma parte de una estrategia de dispersión geográfica que busca acceso a recursos energéticos y terrenos disponibles para soportar operaciones de gran escala.
Un campus con capacidad de 1 gigavatio requiere una infraestructura energética considerable. Los centros de datos especializados en IA necesitan grandes cantidades de servidores y sistemas de refrigeración sofisticados, lo que convierte la disponibilidad de electricidad en un elemento decisivo para el funcionamiento de la instalación.
Impacto para empresas y administradores argentinos: qué significa esta inversión global en IA
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, esta inversión de Meta y BlackRock en infraestructura de IA representa un indicador clave del rumbo de la tecnología global. La magnitud del gasto en centros de datos (USD 600.000 millones para Meta hasta 2028) señala que los sistemas de inteligencia artificial serán herramientas centrales en la competencia empresarial internacional durante los próximos años.
Las empresas argentinas que dependen de plataformas digitales, publicidad en línea o servicios vinculados a Meta deben considerar que la aceleración en capacidad de IA de la compañía impactará en las funcionalidades disponibles, costos de publicidad y competitividad de sus propios productos. El financiamiento externo de BlackRock también muestra que el acceso a capital institucional global es fundamental para mantener competitividad tecnológica, un desafío relevante para empresas locales que buscan escalar sus operaciones.
Además, la alianza entre Meta y BlackRock ejemplifica cómo los gestores de activos se posicionan en la cadena de valor de la tecnología, un patrón que afecta el costo del capital y la estructura de inversión en el ecosistema digital. Para administradores que evalúan estrategias de transformación digital o expansión tecnológica, estos movimientos confirman que la inversión en IA seguirá siendo una prioridad competitiva en 2026 y 2027.







