La jueza federal Analisa Torres negó la solicitud de Kalshi para bloquear la aplicación de regulaciones estatales de juego en Nueva York, profundizando la división judicial sobre si los mercados de predicción deportiva quedan bajo jurisdicción federal o estatal.
¿Qué decidió la jueza de Nueva York sobre Kalshi?
La jueza de distrito Analisa Torres rechazó el pedido de orden preliminar de Kalshi contra la Comisión de Juego del Estado de Nueva York el 7 de julio de 2026. La magistrada consideró que la plataforma no demostró suficientemente que vaya a prevalecer en el fondo del litigio. En su resolución de 22 páginas, Torres aplicó una presunción contraria a la preemption federal, argumentando que las regulaciones sobre juego constituyen "claramente un asunto de preocupación predominantemente estatal".
El fallo rechaza la interpretación de Kalshi según la cual la Commodity Exchange Act (CEA) borra automáticamente la autoridad regulatoria de los estados. La jueza señaló además que "no hay nada que impida a Kalshi obtener una licencia conforme a la ley de Nueva York", sugiriendo una vía alternativa para que la empresa operara dentro del marco estatal.
El conflicto de fondo: ¿CFTC o reguladores estatales?
El caso revela una tensión regulatoria fundamental en Estados Unidos. Kalshi sostiene que sus contratos de eventos son "swaps" regulados federalmente por la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Commodities), lo que significaría que las leyes estatales de juego no pueden aplicarse. Sin embargo, Nueva York y otros estados argumentan que estos instrumentos son apuestas deportivas no autorizadas disfrazadas de lenguaje financiero.
Durante años, la regulación del juego ha sido considerada parte de los poderes policiales estatales. Esa tradición explica por qué funcionarios de Nueva York han reaccionado con fuerza frente a la expansión de estos mercados. La CFTC demandó a Nueva York en abril de 2026 para bloquear la aplicación estatal, argumentando que interfiere con un esquema federal exclusivo. La agencia también presentó demandas similares contra Illinois, Connecticut, Arizona y Wisconsin, confirmando que la disputa tiene escala nacional.
Un mapa judicial fragmentado que apunta al Tribunal Supremo
El fallo de Nueva York se suma a un tablero judicial sin línea uniforme entre circuitos. En abril de 2026, el Tercer Circuito confirmó una orden de protección para Kalshi frente a las leyes de juego de Nueva Jersey en un fallo dividido 2 a 1, sosteniendo que los contratos califican como swaps protegidos por ley federal. Kalshi también obtuvo resultados favorables en Tennessee.
Sin embargo, las derrotas se acumulan en otras jurisdicciones. El Noveno Circuito devolvió en mayo los casos de Nevada y Washington al tribunal estatal. La empresa además perdió en Maryland, Arizona y ante el Sexto Circuito. Esa combinación fragmentada de resultados sugiere que no existe criterio judicial consolidado sobre la naturaleza legal de estos mercados.
Torres reconoció explícitamente esa discrepancia entre tribunales y aclaró que su juzgado no estaba obligado a seguir la conclusión contraria del Tercer Circuito. Kalshi ya pidió al Segundo Circuito que revise el fallo de Manhattan. Si ese tribunal se aparta del criterio del Tercer Circuito, la división quedará todavía más marcada, aumentando las probabilidades de que el Tribunal Supremo acepte el caso. En el sistema estadounidense, ese tipo de conflicto entre cortes de apelación suele ser una de las razones más fuertes para la intervención del máximo tribunal del país.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta decisión
Para dueños y administradores de empresas argentinas con exposición a mercados de predicción o derivados, esta decisión marca un punto de inflexión regulatorio en Estados Unidos. La fragmentación judicial refleja una incertidumbre que afecta directamente el valor y la viabilidad de plataformas como Kalshi, cuyos contratos deportivos representan la mayor parte de su volumen de negociación.
Kalshi alcanzó recientemente USD $10.000 millones en volumen de negociación mensual y mantiene valoración esperada de USD $40.000 millones. En junio de 2026 registró USD $33.000 millones frente a USD $13,95 mil millones combinados para Polymarket. Si los reguladores estatales estadounidenses mantienen la capacidad de bloquear o condicionar estos mercados, el modelo de crecimiento de estas firmas enfrentará límites concretos.
Para empresas argentinas que operan o invierten en el sector fintech, blockchain o derivados, el resultado final del litigio Kalshi determinará si existe un marco regulatorio claro a nivel federal en Estados Unidos o si la fragmentación estatal se profundiza. Esa incertidumbre afecta decisiones de expansión, inversión y diseño de productos. El siguiente punto de observación será la apelación ante el Segundo Circuito; un fallo contrario a Kalshi sumará otro precedente importante contra su tesis y acercará la intervención del Tribunal Supremo.







