El sector juguetero llega al Día del Niño —que se celebrará el domingo 16 de agosto de 2026— atravesando un momento crítico: registra una caída del 10% en ventas durante el primer semestre de 2026 y enfrenta un escenario marcado por menor poder adquisitivo de los consumidores, expansión del comercio puerta a puerta y un fuerte proceso de ajuste entre fabricantes, importadores y comercios establecidos.
¿Por qué el Día del Niño es tan importante para el sector?
Esta fecha concentra alrededor del 60% de las ventas anuales de la industria juguetero, por lo que los últimos días previos a la celebración resultan determinantes para el desempeño de toda la temporada. Según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), la expectativa es un consumo medido, orientado principalmente a aprovechar ofertas, descuentos y promociones bancarias. Las grandes superficies muestran mayor demanda de productos de primer precio, mientras que los juguetes licenciados —como los vinculados a Toy Story 5 y Spider-Man— funcionan como motores de venta en distintos canales.
Diferencias regionales y cierre de comercios
El comportamiento del mercado presenta marcadas diferencias según la región. Neuquén muestra un buen nivel de ventas, mientras que el resto del país enfrenta un escenario más golpeado. La CAIJ señala particularmente a Mendoza y a las regiones del NEA y NOA, donde el contrabando agrega presión sobre los comercios establecidos.
En las jugueterías de barrio, el ajuste es especialmente visible. Decenas de comercios cerraron sus locales físicos o migraron exclusivamente a la venta online durante los últimos dos años y medio. Silvia Shocron, dueña de Yamanca —una juguetería con 40 años de trayectoria ubicada en el barrio de Flores— explicó que este año el escenario es más difícil por el poder adquisitivo de los consumidores. En su comercio, el ticket promedio se ubica entre $15.000 y $20.000, por debajo del promedio general de $25.000, aunque ofrecen productos desde $3.000 hasta $400.000.
Importaciones en caída y stock acumulado
El comportamiento de las importaciones cambió significativamente entre 2025 y 2026. Durante todo 2025 ingresaron juguetes por USD 114,5 millones (22,6 millones de kilos netos), lo que representó un incremento del 75,8% en volumen frente a 2024. Sin embargo, ese fuerte ingreso de mercadería generó un sobredimensionamiento del mercado con stock acumulado entre importadores.
Durante el primer semestre de 2026, las importaciones tradicionales alcanzaron USD 37,8 millones y 7,2 millones de kilos, con una caída de 13,8% en valor y 11,8% en volumen frente al mismo período de 2025. Participaron 411 importadores, de los cuales 132 fueron nuevos jugadores (32,1%). Parte del stock acumulado durante 2025 se liquidó a pérdida durante 2026 en un mercado con menor demanda.
La CAIJ también identifica un problema de subfacturación. Durante 2025, 103 importadores declararon valores inferiores a USD 2 por kilo, explicando el 33,4% del volumen físico total importado. En el primer semestre de 2026, la dinámica continuó: 59 importadores declararon valores inferiores a USD 2 por kilo, y 28 de ellos también participaron en esa operatoria durante 2025. En Argentina, el 36,6% del volumen importado ingresa a menos de USD 2 por kilo, frente al 30,2% de Chile, 28,3% de Perú, 21,6% de Brasil y 3,6% de Uruguay.
Fábricas en cierre y reconversión laboral
El ajuste también alcanza a la producción nacional. Actualmente, cinco fábricas se encuentran en proceso de cierre, mientras el sector trabaja con alrededor de 30% de capacidad instalada. La merma del empleo responde en buena parte a jubilaciones y contratos que no se renovaron, según información de la CAIJ. Las empresas involucradas son pymes familiares con muchos años de trayectoria.
Matías Furio, presidente de la CAIJ, explicó que existen fabricantes que buscan pasar a la actividad importadora. El ajuste también aparece en los procesos productivos: en los juegos de mesa, algunas empresas dejaron de tercerizar la impresión de cajas y comenzaron a optimizar costos dentro de sus propios procesos.
Preocupación por seguridad de juguetes importados
La CAIJ mantiene una expectativa sobre una posible regulación del canal puerta a puerta, que no se limita a la competencia comercial sino que incorpora preocupación por la seguridad de los juguetes. La entidad hizo una compra de prueba en Temu y la gran mayoría de productos presentó no conformidades, algunos incluso con presencia de ftalatos —sustancias químicas cuyo uso está restringido en juguetes para niños.
La CAIJ presentó más de 30 denuncias vinculadas con juguetes que deberían estar prohibidos. Una de ellas correspondió al juguete "Squeezy Dumplings" y derivó en múltiples allanamientos en distintos puntos del país.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de comercios de juguetes, el escenario de 2026 presenta desafíos significativos. La caída del 10% en ventas del primer semestre, combinada con menor poder adquisitivo de los consumidores, obliga a replantear estrategias de stock y pricing. Los comerciantes que lograron sostenerse dependen críticamente de las promociones bancarias y de la demanda concentrada en los últimos días previos al Día del Niño para recuperar márgenes.
Para las pymes importadoras, el exceso de stock acumulado durante 2025 continúa presionando márgenes en 2026. La competencia desleal por subfacturación y la expansión del comercio puerta a puerta obligan a revisar modelos de negocio. Los fabricantes nacionales enfrentan una reconversión inevitable: cinco plantas en cierre, capacidad instalada al 30% y empleados jubilados o sin renovación de contrato. De cara al cierre de 2026, las expectativas aparecen divididas: el 35% del sector espera una mejora, mientras el resto se reparte entre expectativas moderadas y temor a una caída más profunda sin recuperación clara a la vista.







