Un tribunal federal de Míchigan desestimó la solicitud de Coinbase para permitir sus contratos de eventos deportivos, confirmando que los estados retienen autoridad regulatoria sobre mercados de predicción. La decisión marca un punto de inflexión en la disputa nacional entre reguladores federales y estatales sobre quién supervisa estos productos.
¿Qué decidió el tribunal de Míchigan?
La jueza Shalina Kumar, del Distrito Este de Míchigan, rechazó la moción de medida cautelar que presentó Coinbase para bloquear la acción estatal. En su fallo emitido el 7 de agosto de 2026, Kumar concluyó que Coinbase no demostró que los contratos de eventos deportivos califiquen como "permutas" bajo la Ley de Intercambio de Productos Básicos (CEA) federal, ni que exista un conflicto insalvable entre cumplir las regulaciones federales y estatales simultáneamente.
La magistrada fue particularmente directa al descartar los argumentos de la plataforma de criptomonedas. Utilizó lenguaje coloquial para expresar su escepticismo: calificó las afirmaciones de Coinbase como "applesauce", una expresión estadounidense que significa "absurdo". También rechazó la alegación de que cumplir con ambas regulaciones fuera imposible, señalando que simplemente ser costoso y desafiante no constituye un obstáculo legal insuperable.
La demanda de Coinbase y sus argumentos
Coinbase interpuso su demanda en diciembre de 2025 contra Míchigan, Illinois y Connecticut, argumentando que la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos) tiene jurisdicción exclusiva sobre los mercados de predicción. La empresa buscaba permitir a usuarios de Míchigan acceder a contratos de eventos ofrecidos por Kalshi, una plataforma especializada en estos productos.
Los argumentos centrales de Coinbase fueron:
- La CEA federal otorga autoridad exclusiva a la CFTC sobre estos contratos
- Las leyes estatales de juego entran en conflicto y están "preventidas" por la normativa federal
- Cumplir simultáneamente con requisitos federales y la Ley de Apuestas Deportivas Legales estatal (LSBA) de Míchigan es imposible
Paul Grewal, director legal de Coinbase, defendió públicamente la postura de la empresa, señalando que los mercados de predicción son fundamentalmente distintos de las casas de apuestas. Según Grewal, mientras que los casinos ganan cuando pierden los jugadores y establecen probabilidades para maximizar ganancias, los mercados de predicción funcionan como intercambios neutrales que emparejan compradores y vendedores sin tomar posición en los resultados.
El contexto nacional: CFTC contra estados
El caso de Míchigan es parte de una batalla regulatoria más amplia que se desarrolla en todo Estados Unidos. La CFTC ha demandado a nueve estados para consolidar su supervisión federal sobre mercados de predicción. Durante 2025 y lo que va de 2026, la agencia federal presentó quejas contra Wisconsin, Illinois, Arizona, Connecticut, Nueva York, Nuevo México, Minnesota, Rhode Island y Kentucky.
En junio de 2026, Kentucky se convirtió en el noveno estado demandado por la CFTC. Estas acciones legales buscan impedir que los estados bloqueen o regulen directamente estos mercados. Simultáneamente, la CFTC presentó nuevas reglas que permitirían mayor actividad en apuestas deportivas, a pesar de la oposición de reguladores estatales.
Implicaciones para empresas y regulación en Argentina
Para administradores y dueños de empresas argentinas con operaciones o intereses en mercados digitales, este fallo estadounidense ilustra un escenario regulatorio fragmentado que podría replicarse en otras jurisdicciones. La decisión de Míchigan refuerza el principio de que los estados (o provincias, en el caso argentino) mantienen potestad para regular productos financieros dentro de sus territorios, incluso cuando existen normativas federales.
En Argentina, donde la CNV (Comisión Nacional de Valores) y el BCRA (Banco Central) ejercen supervisión sobre productos financieros, este precedente subraya la importancia de cumplir con regulaciones locales antes de lanzar productos innovadores. Las plataformas que operan en múltiples jurisdicciones enfrentan costos regulatorios significativos, pero no pueden argumentar que la innovación tecnológica las exime de cumplimiento normativo.
Además, el fallo refleja una realidad para empresas fintech: la regulación estatal sigue siendo vigente en mercados federales o descentralizados. Para empresas argentinas que buscan expandirse internacionalmente o que reciben usuarios del exterior, entender este mosaico regulatorio es crítico para evitar conflictos legales y sanciones.







